San Salvador.–Para el nivel que tienen, con evidencia en los resultados que registran en solo un año de formar pareja sobre la arena, a nadie tomó por sorpresa que Noslen Díaz y Jorge Luis Alayo vencieran fácilmente, ayer, en la apertura del torneo de voleibol de playa correspondiente a estos Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Ambos integran la dupla de mayor rango y, aunque aseguran que han venido a disfrutar la lid, deben hacerlo sobre un trazado que solo admite ganar.
«Hemos trabajado duro; así que la expectativa, por supuesto, es conquistar la medalla de oro», declaró Noslen, en tanto Alayo repasa los argumentos que demuestran la preparación: «Llegamos con la energía de un premundial, de tres circuitos del orbe, y de otros torneos de alto nivel, con buenos resultados, así que vamos a darlo todo para lograr esa medalla que tanto deseamos».
¿Saberse favoritos les genera presión? Garantizan que no como para afectarlos, ni siquiera a Alayo, para quien será la primera vez en un evento multidisciplinario de mayores. «Siempre hay un poquito de nervios, pero no me presiona que nos vean como una carta segura», reveló Noslen Díaz.
Sobre los rivales, alegó conocerlos «los hemos estudiado, coincidimos con algunos en torneos recientes. Aunque haya diferencias de nivel, con ninguno podemos confiarnos».
Explican que la lid les sirve de preparación, «porque después debemos estar en el Challenger, en Portugal, que puntea para el ranking olímpico».
Que Cuba cuente con ellos tiene mucha conexión con la decisión que cada uno tomó cuando eran «pequeños». Con 11 años y ¡1,72 metros de altura!, Noslen era primera base en un equipo de pelota, en el Combinado 3 de Artemisa. Adolescente, Alayo practicaba natación, y luego el voli de sala.
Por suerte, dos entrenadores de vista larga, de los que lo echan todo en la base, los convencieron de «saltar» hacia la arena.
A nombre de esos profes deberá estar también el título posible que Díaz y Alayo procuran en una playa de San Salvador.





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