BARRANQUILLA, Colombia.—Intranquilo por la alegría del éxito, miraba a un lado y hacia otro, como buscando a alguien que de momento se le perdió de vista en medio de la avalancha de periodistas salidos a su captura, para conocer cómo un joven pequeño de estatura reclamó un lugar entre los favoritos del levantamiento de pesas.
El novato guantanamero Otto Oñate, de 18 años de edad, dos en el equipo nacional, probó que, aun cuando el arranque no es su movimiento más depurado, vino hasta acá para abrirse espacio entre los respetados de este deporte en la región. Y no se detuvo ahí, en la segunda parte de la porfía le fue de frente al reto para llevarse su segundo bronce del día, en esta ocasión en el envión, sobre la plataforma montada en la Universidad del Atlántico.
«Yo había ganado bronce en el arranque del panamericano efectuado en República Dominicana y sabía que aquí sería mucho más difícil, por la calidad de los rivales. Después, en el envión, me sentí más seguro, lo domino mejor, y estuve por encima de lo planificado», explicó a Granma, antes de que los médicos lo llamaran para el examen antidoping de rigor.
«En el futuro quisiera ponerme a la altura de quienes han sido campeones olímpicos y mundiales en Cuba, para ello seguiré entrenando hasta llegar ahí», aseguró Oñate.
El cubano alcanzó el bronce del arranque con 108 kilogramos en la palanqueta, antecedido por el colombiano Carlos Andrés Berna (122kg), quien igualó el récord de Cartagena 2006 en poder del venezolano Víctor Castellanos. El registro quedó roto en esta oportunidad por el dominicano Alberto García, dueño de los 123 kg archivados como nueva cota para esta división en Juegos Centroamericanos y del Caribe.

LA SEGUNDA PRESEA
En la parte complementaria de la competencia, el guantanamero aseguró su presea en el segundo intento, cuando elevó primero 140 kg y más tarde 145kg, en otra incursión donde continuaba la batalla por los primeros lugares entre el colombiano Berna y el dominicano García.
«No, no me sentí presionado en este movimiento, pues ya antes había visto a estos hombres en otros escenarios y yo confiaba plenamente en mi preparación para entrar en la discusión de las medallas», agregó Oñate.
Resultaba en extremo difícil para el guantanamero vencer la resistencia de los dos principales exponentes de la región en esta división. De corroborarlo se encargó la realidad, pues Carlos Andrés Berna se llevaba el oro gracias a sus 154 kg, recogidos en los libros como récord para el evento, superior a los 152 kg conseguidos por el cubano Sergio Álvarez, en Cartagena 2006.





COMENTAR
Ramon dijo:
1
20 de julio de 2018
19:31:03
rodolfo dijo:
2
28 de julio de 2018
10:19:40
Responder comentario