Los tres campeones cubanos del taekwondo en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz, México, buscarán revalidar sus coronas en la inminente lid regional de Barranquilla, Colombia, donde las aspiraciones de este deporte, en su rama varonil, son aportar cinco medallas.
José Ángel Cobas (74 kilogramos), Rafael Alba (87) y Robelis Despaigne (+87) ganaron hace cuatro años en el certamen azteca, y ahora pretenden emular su actuación para que la disciplina, al menos, iguale la anterior actuación.
«Ellos han logrado resultados muy destacados, Alba y Robelis, incluso, son medallistas mundiales, y lógicamente están a la vanguardia del colectivo, aunque debemos recordar que clasificamos todas las divisiones y ninguna tiene nombre, por lo que deben ganarse el puesto», asegura a Granma el entrenador Pedro Simón Carballo, quien trabaja con más de 15 atletas de cara a la cita colombiana.
«Trabajamos en base a un pronóstico, que son tres oros, una plata y un bronce, pero queremos potenciar todas las divisiones y buscar más posibilidades de medallas. Contamos con atletas de nivel más allá de Cobas, Alba y Despaigne, como Erlandi Mustelier o Fermín Quesada, quienes buscarán la sorpresa», añadió el preparador.
Dar la clarinada requerirá de una gran dosis de concentración, uno de los detalles que más ha golpeado a nuestros concursantes en el pasado. «Hemos desperdiciado muchas ventajas grandes en distintos torneos, casi siempre por cambiar en medio de la pelea el plan táctico trazado de antemano. Eso les ha dado oportunidades a los rivales de sobreponerse, por lo que debemos mantener el enfoque», puntualiza Carballo.
Contrario a otros deportes de combate en los que Cuba siempre ha dominado en el ámbito regional, el taekwondo afronta un escenario mucho más complejo, pues en esta zona geográfica chocamos con México, potencia mundial, y con las individualidades de República Dominicana, Venezuela y Guatemala.
Además, las limitaciones tecnológicas y el escaso roce internacional influyen en la puesta a punto de nuestros representantes. «No pelear continuamente es un hándicap, porque no adquirimos experiencia competitiva y no ganamos puntos en los rankings. Tratamos de suplir ese déficit con modelajes y topes internos, pero nunca es igual», apunta Carballo.
«El uso de los petos electrónicos también abre una diferencia muy grande entre ricos y pobres, pues no todos los países pueden adquirir las últimas tecnologías. Ahora hay distintas marcas que se utilizan en los eventos; en unas los sensores tienen una ubicación, que varía en otras. Eso nos obliga a ajustar la ejecución técnica de los movimientos y la potencia del pateo en función de sacar los puntos», precisa el entrenador.
Como estrategia, según Carballo, los cubanos intentarán imponer su excelente condición física para resolver cualquier situación en los combates. «El taekwondo moderno se ha convertido en una especie de esgrima, donde la fuerza no tiene tanta importancia como la maña. Nuestra idea es combinar las tácticas tradicionales con estas nuevas tendencias, atacando con rapidez y potencia, de manera que podamos marcar puntos y desgastar físicamente al contrario».




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Ramoncito dijo:
1
11 de mayo de 2018
01:39:53
Ramon dijo:
2
11 de mayo de 2018
16:41:09
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