Equipos técnicos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) recorrerán próximamente escuelas y comunidades afectadas por el huracán Melissa en el oriente de Cuba y brindar desde el terreno apoyo socioemocional, a la formación docente, la entrega de materiales y el acompañamiento a proyectos liderados por jóvenes.
En coordinación con el Ministerio de Educación de la República de Cuba (MINED), la UNESCO visitará territorios impactados por el evento hidrometeorológico extrema para implementar actividades que fortalezcan la resiliencia del sector educativo ante desastres y aseguren la continuidad del aprendizaje.
Según informó el organismo internacional, del 1 al 6 de febrero, los equipos técnicos recorrerán escuelas y comunidades de cinco municipios en las provincias de Granma y Santiago de Cuba, articulando formas de respuesta con direcciones municipales y actores locales.
La iniciativa alcanzará a 36 escuelas, con un estimado de atención a aproximadamente siete mil estudiantes y 300 docentes.
El programa previsto incluye el apoyo socioemocional a docentes y la formación en Aprendizaje Socioemocional (ASE) con enfoque en la resiliencia, sesiones de apoyo psicosocial para estudiantes y familias, integradas a la jornada escolar, la entrega de materiales educativos y recreativos (kits de aprendizaje) para sostener la continuidad pedagógica, actividades culturales y artísticas con educadores y artistas locales para reconstruir vínculos y la vida escolar y la dotación de fondos semilla para proyectos escolares de aprendizaje-servicio comunitario liderados por jóvenes.
La misión activará la iniciativa «La Ruta Socioemocional II: Reconstruyendo la Esperanza», con foco principal en las provincias Granma y Santiago de Cuba, con vistas a atender la salud mental y emocional de las localidades damnificadas.
El huracán Melissa tocó tierra el 29 de octubre de 2025 e impactó demarcaciones de Granma, Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo.
Aunque no se reportaron pérdidas humanas, la UNESCO estima que de las tres punto cinco millones de personas que estuvieron expuestas de alguna manera al fenómeno dos punto dos millones requieren asistencia en la fase de recuperación.
Datos preliminares del MINED indican que 568 mil estudiantes fueron afectados y un 39 por ciento % de las escuelas impactadas (aproximadamente dos mil).
De acuerdo con la información ofrecida por el sector, alrededor de la mitad de esas instalaciones ha sido rehabilitadas y reabiertas, aunque más de mil centros docentes aún requieren apoyo de la cooperación internacional.
El organismo de Naciones Unidas insiste que las afectación trasciende los daños físicos pues se registran impactos en salud mental, bienestar docente, trayectorias educativas y protección infantil, con potenciales retrocesos en los aprendizajes.
La continuidad educativa exige, por tanto, intervenciones que combinen apoyo psicosocial, recuperación pedagógica y reconstrucción comunitaria.





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