Consultas  Médicas

 

 

Enfermedades diarreicas agudas

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu 

Sea cual fuere la causa de la diarrea —bacterias, parásitos, virus— esta afección precipita una pérdida aguda de líquidos y electrolitos (sales corporales que ejercen, entre otras funciones, la retención de los líquidos en el organismo), lo que lleva a la deshidratación y, si no se aplica tratamiento de inmediato, se convierte en una causa de mortalidad. Otro de sus principales efectos nocivos es la desnutrición, fundamentalmente en menores de cinco años.

Foto: CAODoctora Vivian Mena Miranda.

El tema, a no dudarlo, es de importancia mayor sobre todo en esta época veraniega cuando la enfermedad tiende a incrementarse. La doctora Vivian Mena Miranda, nuestra consultante, es especialista de segundo grado en Pediatría y Terapia Intensiva y Emergencia, responsable del Grupo de Trabajo para el Control y Manejo de la Enfermedad Diarreica Aguda dentro del Grupo Nacional de Pediatría del Ministerio de Salud Pública.

Con visión científica, dice, la diarrea es el aumento en frecuencia de las evacuaciones con alteraciones de su consistencia, a partir del patrón normal de cada paciente, que se puede acompañar de vómitos, malestar general y fiebre.

Ahora bien, doctora, ¿en general esos episodios son pasajeros?

Sí. Y te preciso: aunque pueden persistir hasta 14 días, el promedio de duración, sobre todo en los niños, es de tres a cinco días.

¿Es una o son múltiples las causas que la desencadenan?

Son múltiples, y pueden ser infecciosas o no infecciosas. La no infecciosa es el resultado de transgresiones dietéticas (comer en demasía, por ejemplo), o por malos hábitos alimentarios: la administración a los niños de leche mal preparada. En cuanto a las infecciosas, frecuentes en nuestros ardientes veranos, son las producidas por parásitos y bacterias; y por virus en nuestros benignos inviernos.

¿Cuáles son las principales vías de transmisión?

Una sola vía, la fecal-oral, a través de alimentos y aguas contaminadas con heces.

¿Los signos y síntomas son similares en todos los pacientes, o se vinculan estrechamente con el agente causal de la diarrea?

Sí, son similares. Clínicamente el agente causal se sospecha atendiendo a la presencia o no de sangre en las diarreas.

¿En qué momento consultar al médico, teniendo en cuenta sobre todo si se trata de un niño, un adolescente o una persona de la Tercera Edad?

Los niños y los ancianos principalmente deben de acudir al médico en cuanto se les presente la primera manifestación de la enfermedad, la diarrea, acompañada o no de vómitos, fiebre y malestar general.

¿Sugiere la adopción de alguna medida de urgencia antes incluso de acudir al médico? Estoy pensando en remedios caseros, algún medicamento...

Lo vital es aumentar la ingestión de líquidos y mantener la alimentación. No deben administrarse remedios caseros y menos aún antibióticos sin prescripción facultativa.

¿En qué dosis y con qué frecuencia deben ser suministrados los líquidos? ¿Fríos, calientes?

Los líquidos como el agua común, la de coco, jugos de frutas naturales, pueden ingerirse a libre demanda del paciente, como también sopas y caldos, fríos o calientes, como más apetezca. Fundamentalmente en niños están contraindicados el té negro o de hojas verdes y los refrescos.

¿Y en cuanto a las Sales de Rehidratación Oral (SRO)?

Si contamos en casa con las SRO, al iniciarse el primer episodio de diarrea debe administrarse a los niños una onza por cada diarrea líquida que presente, y si se amamanta, mantenerle la lactancia materna. Los adultos pueden tomar un litro al día, en dependencia de la frecuencia y el volumen de las diarreas. Es importante conocer que las SRO no curan la diarrea, sino previenen solo la deshidratación.

¿El dejar para "luego" la atención o simplemente no cumplir estrictamente las indicaciones médicas puede comportar algún riesgo para la vida?

La complicación más común y temida es la deshidratación, y cuando el paciente deja de comer a largo plazo se puede asociar con la desnutrición.

¿Qué medidas de prevención nos sugiere?

Las afecciones diarreicas están asociadas al agua que bebemos, a prácticas inadecuadas de manipulación de alimentos y a la falta de saneamiento ambiental. Es esencial por ello cuidar del agua que tomamos (hervirla si es posible), lavarse las manos con frecuencia, lavar frutas y verduras antes de comerlas, y cocinar bien la carne, aves y pescados.