Consultas  Médicas

ESQUIZOFRENIA

Médico de excepcional talento como comunicador, autor de 10 libros, el más reciente de los cuales, Clínica Psiquiátrica (publicado por la Editorial Científico-Técnica), acaba de ser presentado en La Habana, el profesor Ricardo González Menéndez es el Presidente y Miembro Titular de la Sociedad Cubana de Psiquiatría. En su multifacético desempeño clínico, docente e investigativo se destaca su labor como jefe del Servicio Docente Rogelio Paredes del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

El tema que le propongo es esquizofrenia que, literalmente, significa mente dividida. ¿Este significado responde a la definición misma de la enfermedad? Sólo en las formas más severas --dice el profesor González Menéndez-- existe una falta de relación entre sentir y pensar. Así, un paciente esquizofrénico refiere la muerte de su madre riendo.

--¿Cuáles son sus signos y síntomas fundamentales?

--La disgregación (ideas sin relación), el retraimiento con alejamiento de la realidad, la disociación entre ideas y sentimientos, la expresión simultánea de afectos contrapuestos y la apreciación de estar dominado por fuerzas extrañas son característicos.

--¿A qué edad regularmente aparecen los primeros síntomas y cuáles son las manifestaciones iniciales que permiten sospecharla?

--Aparece más frecuentemente entre los 15 y 25 años y sus manifestaciones iniciales pueden ser cambios importantes en las relaciones humanas e intereses personales, descuido por el aseo y referencia de extrañeza ante el medio o ante sus propias funciones psíquicas, aunque estos síntomas pueden observarse en otros trastornos.

--¿La esquizofrenia es de origen genético, o viral, o podría ser causada por accidentes intrauterinos?... ¿Qué se sabe en realidad de su génesis?

--Parece deberse a la interacción de factores constitucionales (hereditarios, intrauterinos, o determinados en el parto o en etapas tempranas de la vida) y factores ambientales desencadenantes, como infecciones, vivencias muy negativas o consumo de alcohol u otras drogas. Se plantean también algunos casos que podrían relacionarse con virus lentos que actúan varios años después de su presencia en el organismo.

--¿Es hereditaria?

--La influencia de la herencia parece estar en crear una predisposición, pero no es propiamente una enfermedad hereditaria.

--¿La enfermedad se manifiesta por brotes? Quiero decir: ¿pueden transcurrir períodos más o menos largos en que la conducta pueda calificarse de normal?

--En su forma más típica se expresa por brotes y puede haber períodos de normalidad, así como recuperación total luego de uno o dos brotes.

--¿El grado de desorganización de la personalidad es similar en todos estos pacientes?

--Afortunadamente no, ya que aunque existen formas clínicas severas, puede haber otras modalidades menos graves y tan benignas como trastornos de personalidad o las neurosis.

--¿El propio enfermo está consciente del mal que lo aqueja? ¿Sufre?

--La mayoría de los pacientes no tienen crítica de su enfermedad y el sufrimiento es por lo general menor que en otros trastornos como la depresión, la ansiedad o las adicciones, aunque hay casos con síntomas angustiosos como las ideas persecutorias.

--¿Es posible en la actualidad llegar al diagnóstico de certeza o se confunde con frecuencia con otras entidades psiquiátricas?

--Frecuentemente se confunde en sus inicios y es la evolución la que confirma el diagnóstico o lo refuta. El doctor Segundo Mesa, del Hospital Psiquiátrico de La Habana, viene trabajando en una prueba sanguínea para hacer más objetivo el diagnóstico.

--¿Cuál es su incidencia mundial? ¿Y en nuestro país?

--Aparece en una de cada cien personas sin diferenciar país, cultura, sexo, color de la piel, escolaridad, nivel socioeconómico.

--¿Es curable o evoluciona inexorablemente hacia la cronicidad?

--Alrededor de un 33% se cura, otro 33% se estabiliza con síntomas residuales moderados, otro 33% requiere hospitalizaciones repetidas y atención comunitaria consistente, y el uno por ciento hace una evolución continua que requiere hospitalización mantenida. El diagnóstico y tratamiento precoces, y el desarrollo de nuevos recursos terapéuticos, mejorarán estas cifras y en un futuro no muy lejano esperamos alcance su curación.

--¿Cuál es el tratamiento de elección?

--Exige del equipo de salud el manejo calificado de la relación con el paciente y su familia, y de recursos biológicos, psicológicos y sociales. También el apoyo del médico y enfermera de familia y la participación activa de la comunidad y sus organismos de masas.

--¿Presentan los esquizofrénicos algún biotipo especial?

--El que más frecuentemente se asocia a la enfermedad es el leptosómico (personas delgadas con extremidades largas), pero puede ser otro.

--¿Qué aspectos principales considera debe conocer la familia y la sociedad en general para brindar el mayor apoyo a estos pacientes?

--Saber que en las familias muy exigentes y que inconscientemente rechazan al paciente la evolución es muy desfavorable, y que el alcohol y otras drogas son factores desencadenantes de la enfermedad en muchas personas, que de no tener esos hábitos nunca la hubiesen producido.

--¿...?

--Que junto a los recursos médicos estos pacientes necesitan comprensión, afecto, solidaridad y respeto y que debe hacerse todo lo posible por mantenerlos vinculados a la comunidad, pues las relaciones humanas, el trabajo, el deporte, la recreación y el arte resultan factores básicos en su rehabilitación. Sin duda alguna la relación con esos pacientes pone a prueba el desarrollo de la espiritualidad de cada uno de nosotros, cualquiera sea el papel que desempeñemos en su ayuda. Cien años atrás, Kraepelin, el psiquiatra alemán que descubrió la enfermedad, dijo que el grado de humanismo de un pueblo podía medirse por la forma en que tratara a sus enfermos mentales. Y debemos recordar que uno de los primeros actos de Gobierno de nuestra Revolución fue designar al doctor Eduardo B. Ordaz como director del antiguo Hospital de Dementes de Cuba (hoy Psiquiátrico de La Habana) para superar las catastróficas condiciones de vida de los enfermos en la Cuba prerrevolucionaria. (2000)