Consultas  Médicas

ELECTROSHOCK

Médico de cabecera del "Caballero de París" en sus días finales en 1985, dedicado historiador, el profesor Luis Calzadilla Fierro me comenta, antes de entrar en materia, que acaba de concluir el libro Yo soy el Caballero de París, páginas de testimonio y ficción quizás del personaje popular habanero más famoso de este siglo, vísperas del centenario de su nacimiento en 1999.

El doctor Calzadilla, vicedirector del Hospital Psiquiátrico de La Habana y editor de la revista de ese prestigioso centro asistencial habanero, inmersos ya en nuestro tema que califica de polémico, aclara que tratamiento electroconvulsivante y electroshock son términos sinónimos, y subraya que no ha sido demostrado hasta hoy que el Tratamiento de Estimulación Cerebral con Anestesia y Relajante (TECAR) –como él prefiere denominar a este recurso de la ciencia-- produzca daño orgánico irreversible en el sistema nervioso.

Y relata la historia clínica de un paciente que recibió 256 tratamientos durante su vida, y al morir en un accidente automovilístico no evidenció lesión cerebral alguna en el estudio de Anatomía Patológica.

Este proceder terapéutico, como se sabe, provoca una estimulación cerebral que modifica los mecanismos que determinan la afección psiquiátrica, mediante el suministro de una corriente eléctrica a través de un equipo diseñado al efecto y que produce pérdida de conciencia, que el paciente recupera paulatinamente.

El tratamiento electroconvulsivante fue introducido por Ugo Cerletti y Lucio Bini, en Italia (1938), quienes lo aplicaron por primera vez en un paciente esquizofrénico con una crisis aguda.

--¿Este proceder, profesor Calzadilla, mantiene vigencia internacionalmente o es un recurso de la ciencia que ha entrado en desuso y se encuentra en franca desaparición?

--Mantiene totalmente su vigencia internacional, no obstante el advenimiento de fármacos antidepresivos muy eficaces. Es hoy el tratamiento de elección en el 80 por ciento de las personas con depresiones graves.

--¿En general, pacientes con qué afecciones psiquiátricas son tributarios de este proceder?

--La indicación básica es la depresión grave con notable sufrimiento para el paciente; la esquizofrenia, cuando no hay respuesta favorable al tratamiento psicofarmacológico; los estados de estupor (el paciente no habla, apenas se mueve) de la esquizofrenia y la depresión; trastornos mentales en que el paciente se niega sistemáticamente a ingerir alimentos y estados de marcada excitación no controlables por medicamentos.

--¿Es sustitutivo o complementario de los fármacos?

--Puede utilizarse como tratamiento único o combinado con psicofármacos y otros medicamentos, teniendo siempre en consideración algunas de sus particularidades. El paciente y su familia necesitan apoyo mediante la psicoterapia. La información es muy importante ya que este tratamiento ha sido deformado por algunos medios de comunicación y envuelto en un halo de temor e incluso crueldad.

--¿Cómo actúan fisiológicamente los tratamientos de choque en la disminución o desaparición de síntomas psiquiátricos?

--No se conoce en esencia el mecanismo de acción, pero se sabe que eleva el nivel de los neurotrasmisores, mediadores químicos que garantizan el funcionamiento normal del cerebro.

--¿Cuáles son las contraindicaciones absolutas y también las relativas para su empleo?

--Las absolutas son: tumor cerebral, hemorragias cerebrales, insuficiencia cardíaca descompensada, administración reciente de reserpina y otras. Entre las relativas, insuficiencia respiratoria crónica descompensada, tuberculosis pulmonar en período productivo y aneurisma de la aorta. La edad no es contraindicación, pues se ha utilizado en niños y ancianos.

--¿Sería posible referir, a grandes rasgos, cómo se suministran los estímulos eléctricos al paciente?

--En el equipo de administración del tratamiento el psiquiatra determina el tiempo y voltaje del estímulo a aplicar. Se colocan dos electrodos en la región frontotemporal (en las sienes). La corriente que se aplica es alterna.

--¿Cuál es la intensidad de la corriente que se suministra y su duración?

--La intensidad que llega al cerebro es de 10 microamperes, perfectamente tolerables por el organismo e incapaz de producir daño alguno en el sistema nervioso. El tiempo de administración es de 0.2 a 0.4 segundos.

--En general, ¿cuántos TECAR puede requerir un tratamiento?

--El número total depende de la enfermedad a tratar. En las depresiones se necesitan, en general, menos tratamientos que en la esquizofrenia. Un deprimido puede requerir de 6 a 12, y un esquizofrénico más de 12. La frecuencia es de 2 a 3 veces por semana.

--¿Comportan riesgos para el paciente? Pienso, por ejemplo, en algún tipo de fractura u otras alteraciones por las contracciones mismas que pueda originar este proceder.

--Es más seguro que la extracción de una pieza dentaria. Quiero destacar que con el uso de un anestésico y un relajante muscular el paciente pierde la conciencia y no se producen contracciones, por lo que la posibilidad de fracturas es mínima. Las complicaciones pueden ocurrir si no hay una buena selección previa del paciente o se hace indispensable utilizarlo aunque exista una contraindicación relativa valorando riesgos y beneficios.

--De acuerdo con su experiencia, ¿qué grado de mejoría o curación se alcanza con esta terapéutica y en qué enfermedades se obtienen los mejores resultados?

--Mejora sobre todo, de manera sorprendente, las depresiones severas con marcado sufrimiento. Es bastante efectivo si la indicación es correcta.

--¿Quisiera hacer alguna precisión imprescindible?

--Para su aplicación es necesario el consentimiento informado, y en los casos en que el paciente no esté en condiciones de decidir, se le plantea a un familiar o representante legal del enfermo. El consentimiento es el derecho de éste para autorizar o rechazar el tratamiento, una vez informado en lenguaje asequible de sus objetivos, efectos indeseables que se pudieran producir, y otras alternativas terapéuticas. (2000)