Carácter subversivo del bloqueo económico contra Cuba (II)
Comienza el programa de acción encubierta
ANDRÉS ZALDÍVAR DIÉGUEZ*
Que las medidas económicas que se aplicarían en la nueva etapa se comenzaron a gestar desde mediados de 1959 como parte de un paquete subversivo más amplio lo prueba un documento del 1º de julio de ese año, del Departamento de Estado, que mencionaba entre las alternativas de medidas de presión económica la prohibición a préstamos públicos o privados, el tratamiento comercial discriminatorio, el desaliento a la inversión y el impedimento a transacciones financieras. Al igual que desde octubre de 1959 se iniciara por la flotilla aérea secreta de la CIA el ametrallamiento y bombardeo con sustancias incendiarias de los centrales azucareros y plantaciones cañeras cubanas para dañar la economía en su principal renglón exportable, en acciones que rondaban ya el medio centenar para abril de 1961: eran tanto acciones abiertas de política comercial como encubiertas contra sectores priorizados de la economía.
Los
sabotajes a la red comercial
alcanzaron su punto más alto con
el incendio de El Encanto.
Medidas de ambos tipos se encontraban en el denominado Programa de Acción Encubierta contra el régimen de Castro, aprobado por Eisenhower el 17 de marzo y que dio luz verde a los preparativos para lo que posteriormente fue el fracaso de Girón. Generalmente no se vinculan las medidas abiertas de guerra económica que se ejecutaron en todo aquel periodo, hasta abril de 1961, con las de carácter secreto, entre ellas la creación de una oposición contrarrevolucionaria en Cuba o la creación de una fuerza paramilitar externa que la entrenase y la abasteciese de armas y explosivos para la ejecución de sabotajes, a pesar de su orgánica interacción. Finalidades similares y complementarias tenían la suspensión del suministro de petróleo o la cancelación de la cuota azucarera cubana en el mercado norteamericano con la grave afectación de la infraestructura económica del país manifestada en los sabotajes a la red comercial, que alcanzó su punto más alto con el incendio de El Encanto, o el ataque terrorista a la refinería Hermanos Díaz de Santiago de Cuba, en el que incluso intervino una de las embarcaciones participantes poco después en la invasión por Girón.
El gran aporte de esta primera operación subversiva en la génesis del bloqueo se sintetiza en el denominado Programa de presiones económicas contra el régimen de Castro, línea de actuación aprobada por el presidente Eisenhower el mismo día 17 de marzo de 1960, escasamente conocido y poco relacionado con las medidas públicas que como parte del mismo se gestaron y aplicaron, cuyo objetivo era el de hacer de tal manera difíciles las condiciones económicas internas en Cuba que les facilitase su labor a la contrarrevolución que en esos momentos crearon externa e internamente. Los objetivos perseguidos se sintetizan en un documento del Departamento de Estado del 6 de abril de 1960: "... enajenar el apoyo interno a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas", a fin de "... causar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno".
Ese Programa de presiones económicas, orgánicamente integrado a los planes desembocados en Girón, fue precisado al más alto nivel gubernamental en reunión en el Departamento de Estado el 27 de junio de 1960, y dio origen al bloqueo. Entre sus primeras medidas estuvo la reducción y posterior suspensión de la entrega de petróleo a Cuba y la reducción y posterior corte de la cuota azucarera cubana en el mercado norteamericano, mencionadas antes, pero también las presiones a inversionistas norteamericanos para que se retirasen de Cuba, las prohibiciones de visitar Cuba a turistas norteamericanos y las medidas encaminadas a prohibir las exportaciones norteamericanas a la Isla, puestas en vigor el 19 de octubre de 1960, que en la práctica iniciaron el bloqueo económico.
La invasión por Playa Girón en abril de 1961, que culminó en un estrepitoso fracaso, dejó tras de sí el primer gran grupo de medidas contra la economía cubana, públicas y secretas, que inició la sistematización de la guerra económica contra la Revolución. La etapa que le sucedió trajo consigo nuevas medidas que contribuyeron a conferirle los rasgos que le caracterizaron en las siguientes décadas.
* El autor es investigador del
Centro de Estudios de la Seguridad del Estado. Su más reciente obra: Bloqueo,
el asedio económico más prolongado de la historia, fue presentada en vísperas
de ser sometido a la Asamblea General de las Naciones Unidas un nuevo proyecto
cubano de rechazo al bloqueo de Washington contra la Isla.