Realmente el único lugar donde le dieron cariño a Bush fue en
Albania y de tal modo que a este le pareció frío el recibimiento en
Bulgaria, donde lo esperaban varios miles de personas portando
banderitas norteamericanas.
El apoyo de Bush al ingreso inmediato de Albania en la OTAN y su
decisión de exigir la independencia de la provincia de Kosovo
enloquecieron a no pocos albaneses.
Noticias de prensa escrita y otros medios informan que varios de
ellos, interrogados individualmente, respondieron:
"Bush es un símbolo de la democracia. Estados Unidos, un
protector de la libertad de los pueblos."
Miles de soldados y policías albaneses desarmados, porque así lo
exigieron las autoridades yanquis, montaron guardia en dos hileras a
lo largo de más de 20 kilómetros entre el aeropuerto y la capital.
El espinoso problema de la independencia de una parte de Serbia
es muy controversial en Europa, como antecedente que puede ser
seguido en varios países por otras regiones que dentro de las
actuales fronteras reclaman soberanía.
Así pasó Albania de la extrema izquierda a la extrema derecha.
¡Vivir para ver! ¡Y ver para creer!
Serbia recibe no solo un duro golpe político sino también
económico. Kosovo posee el 70 por ciento de las reservas energéticas
de Serbia. Entre 1928 y 1999, año de la guerra de la OTAN contra
Serbia, la provincia aportó el 78 por ciento del zinc y la plata. Se
calcula que dispone del 82 por ciento de sus posibles reservas de
estos metales. También están allí las mayores reservas de bauxita,
níquel y cobalto.
Serbia pierde fábricas, terrenos y propiedades. Queda sólo con el
deber de pagar la deuda externa contraída por las inversiones en
Kosovo antes de 1998.
Acabo de recibir un cable de la AFP que me obliga a extenderme
varias líneas más. Dice textualmente:
"Moscú, 13 de junio de 2007.
"Rusia acusa a occidente de discutir en secreto para la
independencia de Kosovo.
"Rusia reprochó el miércoles a los países occidentales de
trabajar a escondidas y de forma ‘unilateral’ para preparar la
independencia de Kosovo, según un comunicado difundido por el
Ministerio de Relaciones Exteriores ruso.
"Las ‘discusiones secretas dejan entender que se están preparando
unilateralmente los escenarios para una independencia de Kosovo’,
señaló el portavoz del Ministerio, Mijail Kamynin, en referencia a
la reunión que las potencias occidentales mantuvieron el martes en
París, sin invitar al gobierno de Moscú.
"Esa actitud, continuó, es ‘intolerable’ y además ‘Rusia no fue
invitada a la reunión, lo que es incompatible con las declaraciones
en el sentido de buscar soluciones de compromiso’, agregó."