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(18 de noviembre de 2004)
Cambios... para más sangre y
muerte
No solo el Imperio prepara otras
Fallujah, sino que se apresta a reprimir aún más en su territorio
Arnaldo
Musa
El presidente norteamericano, George
W. Bush, ha comenzado sus pasos hacia un nuevo período presidencial
con un récord de cambios en su Gabinete, no porque haya crisis
gubernamental o aumento de la pobreza y los recortes sociales, sino
todo lo contrario: un reordenamiento del equipo de la Casa Blanca
para llevarlo hacia posiciones más conservadoras y
fundamentalistas.
La masacre de la población de
Fallujah y la política de tierra arrasada aplicada en Iraq son la
más clara demostración de que esta Administración continuará en
los próximos cuatro años sus irracionales decisiones bajo la
creencia de que "le asisten el derecho divino a eliminar a
quienes piensan, viven y actúan en forma distinta a como dicta el
poder imperial. Una política que también aplicará al interior de
Estados Unidos contra todas las voces que se opongan al gran sueño
dominador de los neoconservadores", dijo Randy Alonso,
moderador de la Mesa Redonda Informativa de anoche, en la que
también participaron Reynaldo Taladrid, Eduardo Dimas y Renato
Recio.
Hasta el momento han renunciado seis
secretarios que acompañaron a Bush en sus primeros cuatro años y
se espera que otros dos más tomen igual camino en los próximos
días. Lo mismo ha ocurrido con funcionarios de segunda línea,
particularmente en el Departamento de Estado y la Agencia Central de
Inteligencia.
Los argumentos empleados por casi
todos ellos varían desde asuntos personales hasta demasiado
estress, con la excepción del secretario de Estado, Colin Powell,
quien renunció porque "la Casa Blanca no lo quería más en el
cargo", según comenta The New York Times.
En sustitución de Powell, el
presidente Bush anunció este jueves el nombramiento de una leal
colaboradora y amiga personal, su asesora de Seguridad Nacional,
Condoleezza Rice. Naciones aliadas, y hostiles deben interpretar que
ella habla directamente por el Presidente y puede llegar hasta hacer
tratos en nombre del mandatario, algo que Powell nunca pudo hacer.
El movimiento de Bush de ubicar a
leales colaboradores en puestos cruciales comenzó la semana pasada
con la nominación al cargo de Fiscal General del neoconservador
Alberto R. González, quien era su asesor legal,
Al respecto Taladrid señaló que
todo parece indicar que esta haciendo un gabinete a su medida, con
gente amiga que vienen con él desde Texas, reforzando la presencia
republicana tanto en Ejecutivo como en el Legislativo.
En medio de esta política, no hay
dudas de que la guerra de Iraq sigue influyendo en la vida y debate
político en Estados Unidos, que a los norteamericanos ya le parece
interminable. A la larga lista de crímenes y violaciones del
Gobierno norteamericano en Fallujah, se une un video donde se
muestra a un soldado estadounidense rematando a los heridos.
Incidente que trasciende porque fue captado por una cámara.
"¿Y lo que no captan las
cámaras?", se preguntó Taladrid, quien pronosticó un alto
costo político para este Gobierno y sus secuaces del régimen
interino, tras convertir a Fallujah en una ciudad mártir de una
agresión que ya cuesta más de 100 000 vidas iraquíes. Lo de esa
ciudad fue preparado para realizarlo después de las elecciones,
toda una catástrofe humana, provocada por la política genocida de
la actual Administración, que, ya ha ocurrido en otras ciudades y
se prepara en algunas más.
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