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(1 de octubre de 2004)
Tragedia vs.
Esperanza
Dos caras
diferentes: pobreza y desigualdad van de la mano con la violencia y
la corrupción en América Latina, donde la solidaridad y la vida se
les opone
Arnaldo
Musa
Los niveles de
pobreza y desigualdad imperantes en Haití, luego del paso de la
tormenta tropical Jeanne, son el trágico reflejo de la
vulnerabilidad de una nación tantas veces invadida y saqueada por
los imperios y en numerosas ocasiones olvidada a su suerte y
desgracia por los poderosos.
Un destino
diferente se trata de conquistar en Venezuela, donde las fuerzas
bolivarianas se aprestan a una nueva victoria en las elecciones para
gobernadores y alcaldes en las elecciones que tendrán lugar el 31
de este mes de octubre. Frente a la violencia que domina las
noticias en la mayoría de las naciones, se levanta silenciosa la
solidaridad que desde Venezuela y Cuba se extiende hoy al hermano
pueblo haitiano, abandonado desde hace siglos por los poderosos.
Sin dudas, la
atención de nuestro continente se centra en la tragedia que vive ese
pueblo caribeño, golpeado más que otros por el desastre natural,
debido a la depauperación del medio ambiente por la tala
indiscriminada de árboles, único sustento para miles de familias
campesinas en busca de tierras de cultivo y asentamientos.
La ONU dará 30
millones de dólares y pedirá ayuda internacional. Estados Unidos
ofreció a Haití, al igual que a Cuba, 50 000 dólares. Cuba, por
supuesto, no aceptó tal migaja que pretende tapar la obstinada
práctica de guerra económica por más de 40 años, y para la
situación que viven los haitianos, resulta una suma ridícula. Ello
demuestra que EE.UU. es pródigo en matar gente, no en ayudar.
Hambre, enfermedades se dan de la mano con el desempleo, la poca
esperanza de vida conspira contra la sobrevivencia de ese pueblo,
amenazado también por bandas de mafiosos que roban la ayuda
alimentaria que comienza a llegar al país.
La ayuda solidaria
de Cuba a Haití en estos momentos de dolor se profundiza más que
todo con la presencia de casi 500 médicos en ese país y de ellos
64 directamente en la zona de desastre.
Todo ello fue
corroborado por Rolando Segura, enviado especial de la televisión
cubana a la nación caribeña, quien explicó a los televidentes las
difíciles condiciones en que están trabajando los cooperantes
cubanos y su inigualable voluntad de mantenerse en sus puestos e
trabajo en labores humanitarias.
En Venezuela, el
Consejo Nacional Electoral desmintió rumores que propagaban la
suspensión de las elecciones en las que se elegirán a 23
gobernadores y a más de 300 alcaldes, en un proceso que reafirmara
seguramente el proceso bolivariano, como en el reciente referendo
presidencial.
La ultraderecha
recalcitrante no acepta la realidad, y apenas ya quedan fragmentos
de esa oposición derrotada, mientras se informa del regreso de
inversionistas y se pronostica un alto crecimiento del Producto
Interno Bruto este año, lo cual redundará en la consolidación de
esta alternativa para América Latina, afirmó la periodista
Nidia Díaz, quien participó con sus colegas Orlando Oramas,
Lázaro Barredo, Renato Recio y Aixa Hevia en la Mesa Redonda
Informativa de este jueves, bajo la conducción de Randy Alonso.
En cuanto a las
próximas elecciones en Brasil, se considera que sus resultados
pueden influir en los venideros comicios presidenciales, y que de
los 27 partidos que se presentan solo dos deben obtener los
principales logros: el gubernamental Partido del Trabajo y sus
opositores de la socialdemocracia.
Los comicios
uruguayos, también en fecha próxima, serán presidenciales y se
presentan reñidos, por lo cual se estima que se irá a una segunda
vuelta. La Administración que resulte electa se asegura tendrá
sobre sí las presiones del Fondo Monetario Internacional
Se recordó en la
Mesa que en Argentina se llevó a prisión a Enrique Arencibia por
haber secuestrado y asesinado a ciudadanos —amén de haber sido
condenado a 12 años por su participación en el asesinato del
general Carlos Prats, el 30 de septiembre de 1975 en el barrio
bonaerense de Palermo— y otro criminal, con record mayor, el ex
dictador Augusto Pinochet, enfrenta una situación que lo puede
conducir merecidamente al banquillo de los acusados.
En la parte final
de la Mesa, se destacó cómo la violencia prima en gran parte de
América Latina, principalmente en Guatemala, El Salvador y Costa
Rica, con hechos también sangrientos en Argentina, Chile y Bolivia.
Esta situación
tiene especiales ribetes en Colombia, donde ciertas grabaciones
ponen en entredicho al Gobierno e indican sus lazos con los
paramilitares, autores de miles de asesinatos, todo con el visto
bueno de Estados Unidos, que pretende hacer de este país su punta
de lanza de un proceso supuestamente dirigido contra el
narcotráfico, a fin de "pacificar" la región a su gusto
e interés.
Finalmente, se
señaló la corrupción imperante en países centroamericanos,
especialmente en Costa Rica, envuelto en una fuerte crisis
económica, en un continente que tiene la triste fama de ser la
región más inequitativa del mundo, donde hay 223 millones de
personas que viven en la pobreza y 105 millones en la indigencia.
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