|
(12 de septiembre de 2004)
No nos podemos
descuidar ni un minuto
Expresó el
Presidente cubano Fidel Castro al intervenir en la Mesa Redonda
Informativa para informar a la población sobre los preparativos
para enfrentar el huracán Iván
Alberto
Núñez Betancourt
Estamos preparados para
la peor variante. Este país tiene soluciones, son muchas las
posibilidades para enfrentar los inconvenientes. Pero no nos podemos
descuidar ni un minuto, afirmó el Presidente cubano Comandante en
Jefe Fidel Castro, al intervenir en la Mesa Redonda Informativa
sobre la orientaciones y preparativo para enfrentar el huracán
Iván.
Al inicio del espacio
televisivo, Fidel se interesó por saber a que distancia se
aproximó el meteoro de las costas de Jamaica en horas de la
madrugada, y consideró que a pesar del daño causado, esta isla
caribeña tuvo suerte con el paso del ciclón, gracias al giro hacia
el oeste que hizo Iván.
Al dialogar con José
Rubiera, jefe del Centro de Pronósticos del Instituto de
Meteorología, acerca de la utilidad de los radares, comprobada
recientemente durante el paso del huracán Charley, el especialista
explicó al lider de la Revolución que el país dispone de siete
equipos de este tipo, que por cierto son bien costosos en el mercado
mundial, pues su precio se aproxima a un millón de dólares.
Seguidamente, Fidel y
Rubiera intercambiaron sobre el comportamiento de la presión
central de Iván, la cual ha bajado en las últimas horas y en la
tarde sabatina registraba 914 hectopascal. Además, se ha mostrado
muy lento, pues la velocidad de traslación ha disminuido hasta los
12 kilómetros por hora. A este paso demoraría unas cincuenta horas
para tocar algún punto del territorio nacional.
Gracias a imágenes
tomada por Internet se puedo observar en tiempo real el movimiento
de Iván en su camino hacia la isla de Caimán Grande.
Fidel añadió que en un
momento determinado se pensó que lloviera con abundancia en el
oriente del país, y se llenaran un poco las presas, pero en
realidad las precipitaciones han sido muy pocas en esa región.
Acerca de los vientos,
Rubiera apuntó que hubo racha de 99 kilmetros por hora en Cabo
Cruz.
Fidel alertó que si
bien los modelos de pronósticos indican un mínimo giro del
fenómeno meteorológico hacia el oeste, de ninguna manera podemos
bajar la guardia, y precisó que cuando se establece el estado de
alarma significa que existe la posiblidad de que el ciclón pase por
el lugar señalado.
Advirtió que si Iván
pasa por Pinar del Río, los territorios más cercanos ubicados a la
derecha sufrirían los vientos huracanos y otras consecuencias
propias del fenómeno meteorológico.
Y recordó las
consecuencias que ha tenido que enfrentar la Isla de la Juventud que
en dos años recientes sufrió los embates de tres huracanes.
Entonces el Presidente cubano envió un mensaje de aliento y apoyo a
los habitantes de ese Municipio Especial.
Rubiera señaló que en
estos momentos las provincias con mayor peligro potencial son Pinar
del Río, la capital y La Habana, Matanzas y la Isla de la Juventud,
pero advirtió que aún es prematuro, y es conveniente esperar que
pase isla Caimán Grande.
El teniente coronel Luis
Ángel Macareño, del Estado Mayor de la Defensa Civil, argumentó
que las fases se han orientado con tiempo suficiente para que todas
las medidas se puedan acometer con todo rigor.
Informó que hasta el
mediodía del sábado más de 444 000 personas se habían evacuado
en el país.
Agregó que se deben
continuar las labores de recogida de los desechos sólidos, limpieza
de tragantes y alcantarillado, protección de alimentos y otros
importantes productos, todo lo que contribuya a evitar pérdidas de
vidas y de bienes económicos. En este empeño es fundamental la
solidaridad humana, aspecto en el que el ciudadano cubano posee una
cualidad natural.
En la Mesa Redonda
Informativa intervino también Miguel Cano Espinosa, quien en este
momento funge como viceministro de la Industria Alimenticia, para
explicar el esfuerzo de la Industria con el propósito de que no
falten los productos esenciales, incluido el pan y la leche.
Aseguró que existen
productos preservados para la etapa de recuperación que vivirán
algunos territorios.
El especialista señaló
que hoy existen 325 panaderías que producen al alimento más allá
de la red de abastecimiento
Francisco Silva,
viceministro de Comercio Interior, abundó que el país tiene listos
244 centro de elaboración de alimientos, con el combustible y
demás condiciones aseguradas para su funcionamiento.
Sobre los daños
ocasionado por Charley, Pedro Sáez Montejo, primer secretario del
Partido en Ciudad de La Habana, apuntó que fueron 588 000 las aves
afectadas, un número considerable que perjudica la producción de
huevos, aunque garantizó que la cuota para la población se
asegurará.
Ante disímiles
dificultades que ha atrevsado el país, Fidel se refirió al
comportamiento de la economía cubana y significó que el peso
cubano no se ha devaluado en los últimos tres años, a pesar de las
difíciles circunstancias vividas en todo el mundo después de los
ataques terroristas a a las torres gemelas, y de las medidas
dictadas por la administración Bush para asfixiar a la economía
cubana y destruir a la Revolución.
Ejemplificó que a pesar
de dificultades económicas, Cuba cuenta con servicios médicos y de
educación gratuitos y de muy buena calidad.
Destacó la importancia
que tiene prever y sacar lecciones de los hechos, estar conscientes
de los recursos que tenemos, y de garantizar la disciplina. Alertó
de la necesidad de utilizar con eficiencia el agua que es un
elemento esencial para la vida y que cada vez se presenta más
escaso.
Fidel insistió en
impulsar la producción de materiales de la construcción que
resultan útiles en la recuperación de edificaciones ligeras
dañadas al paso de un huracán. Entre ellos citó las tejas de
asbesto cemento, el rollo de papel de techo, las cabillas...
Insisitió en proteger
además de a las personas, a los equipos médicos, las farmacias,
porque la industria farmacéutica está creando productos
importantes, incluso tres contra el cáncer, esa enfermedad tan
terrible.
Al cierre del espacio
televisivo, José Rubiera informó que la presión de Iván bajó a
910 hectopascal, cifra que lo hace el sexto ciclón más intenso en
ese sentido. Tiene, además, vientos sostenidos de 270 kilómetros
por hora, con rachas de entre 300 y 315 kilómetros por hora.
Más allá del ligero
giro planteado por Iván hacia el oeste en la tarde de ayer, la
población cubana continúa su preparación para evitar la pérdida
de vidas humanas, así como reducir en todo lo posible los daños
materiales y de bienes económicos.
|