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(10 de septiembre de 2004)
Ante el inminente paso del huracán Iván
Más disciplina que nunca para preservar vidas humanas
Orienta Fidel a la
población en su comparecencia de anoche en la Mesa Redonda
José
A. de la Osa
A
pocas horas de que un huracán de gran intensidad toque tierra en
nuestro país, el Comandante en Jefe Fidel Castro hizo anoche un
llamado a la población a mostrar más disciplina que nunca para
preservar la vida y la salud de nuestro pueblo, y seguir al pie de
la letra las orientaciones de la Defensa Civil para evitar pérdidas
de vidas humanas, porque todo lo demás se puede reconstruir.
Lo que no se puede
recuperar es una vida humana, subrayó, pero con nuestras energías
enfrentaremos y resolveremos las adversidades. Habló también de la
necesidad de proteger los almacenes, las reservas de alimentos, los
equipamientos escolares, y aseguró que nos encontramos preparados y
que nadie debe desalentarse destruya lo que destruya el huracán.
Fidel participó, con la
de ayer, en las tres Mesas Redondas que fueron dedicadas a la
extraordinaria obra educacional de la Revolución.
Comentando las
características del huracán Iván, que a las 9:30 de la noche
tenía categoría 4 en la escala Saffir-Simpson de un máximo de 5,
el Comandante en Jefe lo comparó con los efectos de un golpe
atómico por su amplio radio de destrucción material. Pero luego de
su paso, aseguró, será todo un pueblo trabajando en la
reconstrucción.
Estamos mejor preparados
que nadie para enfrentar este fenómeno atmosférico, como lo
estamos también para enfrentar una guerra, afirmó. Por ello, la
clave ahora son la disciplina y el cumplimiento estricto de las
orientaciones de la Defensa Civil, porque hay que imaginarse cosas
que no se han visto.
Reiteró que lo más
importante es preservar vidas humanas y aseguró que se cuenta con
reservas para hacer frente a un huracán como este, incluso a una
agresión militar.
Comentó que los que han
arreciado el bloqueo económico contra Cuba estarían muy felices,
porque si bien ellos no pueden destruir a la Revolución, que venga
entonces un ciclón; y, como quisieran "desaparecer del mapa" la
experiencia educacional de la Revolución, que venga otro ciclón, y
mientras más grande mejor.
El Jefe de la
Revolución subrayó que de antemano decía que no se aceptaría
ayuda de ninguno de aquellos que desatan una cruel guerra económica
contra nuestro país. Que se ahorren la hipocresía de ofrecer ayuda
a Cuba, planteó. Confiamos en los pueblos, añadió, que se dan
cuenta de las barbaridades que hacen nuestros enemigos. Así,
bloqueados y con todas las nuevas medidas aprobadas contra nuestro
país, nos vamos a defender, preservar la vida, la salud, la
alimentación, aunque arrase no se sabe cuántos platanales.
Recordó que al paso del
anterior ciclón el Gobierno de Estados Unidos ofreció la ridícula
cifra de 50 000 dólares de ayuda humanitaria. Y nosotros no la
aceptamos. Lo único que admitiremos es ¡que cesen totalmente el
bloqueo y las medidas de agresiones económicas contra nuestro
país!, planteó. Vamos a demostrar que somos capaces de resistir
este huracán también y otros si vienen algunos más, y cómo
podemos reconstruir el país con nuestros recursos.
A solicitud de Fidel, el
moderador Randy Alonso estableció comunicación telefónica con la
Defensa Civil y el Departamento de Pronósticos del Instituto de
Meteorología, para conocer las medidas que viene tomando el país y
la ubicación, trayectoria posible, velocidad de los vientos y de
traslación del huracán, y si ante su cercanía a Jamaica en esos
momentos ya estaba produciendo lluvias en las provincias orientales
de nuestro país, entre otros detalles.
Con el doctor José
Rubiera, jefe del Departamento de Pronósticos, nuestro Comandante
en Jefe sostuvo un diálogo telefónico directo y, en su propia voz,
fue comunicando a los televidentes los criterios del meteorólogo
cubano.
En el diálogo Fidel le
preguntó a Rubiera si existía alguna posibilidad de que Iván no
azotara a Cuba (jueves 9 de septiembre, 9 y 54 de la noche), a lo
que este le respondió: No queremos que pase, pero parece que es
inexorable que atraviese algún lugar del país, y lo mejor que
pudiera ocurrir es que no pasara con categoría 5 (el jueves en la
noche era categoría 4).
Se habló asimismo del
número de modelos predictivos (alrededor de 6) que se emplean para
el pronóstico de la trayectoria de los huracanes, y Fidel quiso
precisar: ¿Todos esos modelos están diciendo lo mismo? Rubiera:
Hay una coincidencia total hasta la llegada de Iván a Jamaica, y
después de su paso por esta isla el pronóstico "se abre como un
abanico", pero lamentablemente ninguno de los modelos traza la
trayectoria fuera de Cuba.
¿Cuánto puede durar el
paso de Iván por el territorio cubano?, preguntó Fidel.
De 9 a 10 horas, en
dependencia de la velocidad de traslación con que llegue a Cuba y
el lugar de la Isla por donde penetre el fenómeno.
El Comandante se
interesó igualmente por los vientos y destrucciones que dejaron a
su paso por nuestro territorio los ciclones de 1926 y 1944, que
ocasionaron 600 y 300 muertos, respectivamente. Rubiera informó que
en el huracán de 1944 se midieron rachas de 262 kilómetros por
hora y fue terrible, fue lento y duró 14 horas con vientos de
huracán. El centro pasó por la ciudad durante 7 horas y salió por
Mariel. En El Cajío el mar penetró 10 kilómetros tierra adentro,
con una altura de la marea de 5,5 metros.
¿Hoy se evacua,
Rubiera, a todas las personas que están en esos 10 kilómetros en
una situación como esta?, demandó. Sí, le respondió.
Fidel sugirió la
conveniencia de publicar una cronología con los datos más
relevantes de estos huracanes como vía de un conocimiento más
cabal de estos fenómenos atmosféricos.
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Iván debe azotar a Cuba
el fin de semana
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Mejor prever que recuperar
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De obligatorio cumplimiento las orientaciones de la Defensa Civil
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