MESA REDONDA

28 de diciembre de 2002)

América Latina 2002: entre el desastre y la esperanza

Arnaldo Musa

Niños suplicando por un mendrugo en cada esquina, familias enteras hurgando en la basura, niños muriendo de hambre, son imágenes comunes en Argentina, un país devastado por la recesión económica y la indiferencia social, las cuales se repiten en la mayor parte de América Latina; región que sufrió este año una contracción económica del 0,5% y 9,1% de desempleo, amén de 226 millones de pobres, siete millones más que en el 2001.

No obstante, entre tanto desastre se abren paso rayos de esperanza en algunos países, mientras en otros se lucha contra quienes tratan de abortar los intentos por cambiar el modo de vida de los pobres de siempre.

En este contexto se desarrolló la Mesa Redonda Informativa de ayer, moderada por Randy Alonso, y los periodistas Eduardo Dimas, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana; Marina Menéndez, del periódico Juventud Rebelde; Nidia Díaz, jefa del Departamento Internacional del periódico Granma; Arleen Rodríguez, editora de la revista Tricontinental, y Aixa Hevia, vicepresidenta de la Unión de Periodistas de Cuba.

Después del cuadro económico general que recordó Dimas, Marina subrayó al respecto lo que sucede en Argentina, con 11% de decrecimiento económico, donde el 21,5% de los adultos en condiciones de trabajar no tiene empleo y el 53% de la población vive bajo la línea de pobreza y, como siempre, los más perjudicados son los niños, 27 de los cuales mueren diariamente por desnutrición y enfermedades asociadas a ellas. La desnutrición, la deserción escolar y el ingreso al delito a edades cada vez más tempranas son la consecuencia natural de esta crisis social desatada tras más de cuatro años de recesión económica y que ha multiplicado la cantidad de personas que se dedican a recolectar basura o mendigar por las calles. Aunque no existen números oficiales, se estima que unas 100 000 personas recorren cada noche Buenos Aires para hacerse de papel y cartón. A ello se agrega el crecimiento de la represión policial. Nidia apuntó que por eso no es casual que la situación política en la región, ande patas arribas y el descrédito de los partidos tradicionales, la corrupción y el abstencionismo en las urnas hayan sido una constante a lo largo del año que termina. La propia Argentina es un ejemplo donde más crudamente se muestra este rechazo con la extendida consigna de ¡Que se vayan todos!

Destacó que se ha convertido en antológica la decisión del entonces ministro de Economía de Carlos Menem, Domingo Cavallo, de aumentarse el sueldo a 10 500 dólares mensuales, cuando él mismo negó la posibilidad de que se aumentaran las pensiones a 350.

Recordó cómo Jorge Batlle en Uruguay, vende su alma al diablo y se presta a una cruzada anticubana con tal de recibir magros préstamos del FMI que destina no a resolver los problemas de los 500 000 indigentes que tiene ese país, sino a salvar la banca privada.

"Lo único sabio que ha hecho Batlle en su administración fue calificar de manga de ladrones a los gobernantes argentinos", acotó

En Perú la situación no es diferente. En 17 meses de poder de Alejandro Toledo se han producido 20 protestas populares en rechazo a su gestión.

"¡Qué se puede esperar de un mandatario que como Toledo se haya olvidado del combate contra la pobreza que dijo, o sería el núcleo central de su gestión!, dijo a la periodista de Granma, quien indicó que en Centroamérica el descrédito es tanto o aún mayor. El ex presidente Arnoldo Alemán está acusado de cargos por corrupción, desfalco del erario público, asociación para delinquir y lavado de dinero. Se dice que en esas actividades el adiposo Alemán amasó una fortuna superior a los 250 millones de dólares y que solo en Panamá tiene unas 25 cuentas producto de sus malos manejos.

En Costa Rica muchas son las voces denunciando el financiamiento ilícito de la campaña electoral del actual mandatario Abel Pacheco, dinero que, se dice, llegó del exterior, a pesar de que la Constitución prohibe expresamente el financiamiento del exterior y lo pena con hasta 6 años de prisión. Asimismo, abrió el país al Plan Colombia, muestra de su abyección.

El comentario de la esperanza en América Latina lo trajo Arleen, al señalar que en el caso de Brasil debe tratar de corregir la desigualdad: el 1% tiene más que el 50% de la población. Lula enfrentará un año terrible, donde se espera el crecimiento de la inflación, y otros aumentos importantes que afectan seriamente el ingreso de los brasileños. Hay 53 millones de brasileños que viven bajo la línea de pobreza.

Habrá el presupuesto más apretado que en los últimos años, lo cual no ayuda a la gestión del nuevo Presidente quien esgrime la consigna Hambre, Cero. Tiene un Gabinete conformado, para combatir los males sociales y dar sustento a la población. Estas son señales positivas para tratar de cumplir su programa.

Ella ve un desafío aún mayor en el caso de Ecuador, donde el FMI presiona para que se incumplan programas sociales, aunque el presidente Lucio Gutiérrez asegura que sabrá responder al ansia popular.

En Bolivia, surgió Evo Morales, una segunda fuerza política que se opone al ALCA, y que junto a las otras dos figuras son signos de esperanza en América Latina.

Dimas se refirió a la política imperialista respecto a América Latina, que no es de prioridad, pero sí tiene al respecto el Acuerdo de Libre Comercio para las Américas, el Plan Colombia, y otros de corte reaccionario. Expuso la política de la actual Administración hacia Venezuela y en general hacia América Latina, donde no hay que dudar que Washington trate de entronizar el fascismo en aquellos lugares donde el pueblo pueda llegar realmente al poder.

Aixa Hevia mostró, mediante Internet, las más recientes informaciones sobre los graves problemas sociales en el continente latinoamericano.

La Mesa Redonda tuvo como colofón el escenario venezolano, donde Randy informó sobre los avances del Gobierno sobre los sectores golpistas y el anuncio brasileño de ayudar con petróleo a su vecino. Además televisado el homenaje y condecoración a trabajadores y marinos de PDVSA y un grupo de las fuerzas militares que hicieron posible el rescate de los buques secuestrados y encaminarse hacia la normalización de la distribución, además del discurso del presidente Hugo Chávez, desde el centro Carenero, en el estado de Miranda.

   

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