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(30 de junio de 2004)
Iraq
El extraño fenómeno
de la soberanía sin soberanía
Joaquín
Rivery Tur
Aislados, a escondidas,
como huyendo del pueblo iraquí, en muy pocos minutos, el
representante oficial de Estados Unidos, Paul Bremer, hizo entrega
de la "soberanía" de Iraq al nuevo Gobierno nombrado en Washington
para tratar de dar un viso de normalidad a una situación
incontrolable.
Eduardo Dimas comenzó
su comentario en la Mesa Redonda de anoche con la indicación de que
el problema es que Estados Unidos no puede controlar las acciones de
la resistencia y está tratando de dar la impresión de que hay una
independencia inexistente cuando muchos miembros del Gobierno son
ciudadanos de Estados Unidos desde hace décadas y van a seguir
trabajando para su verdadero país.
El pueblo iraquí ni
siquiera se enteró de que se estaba realizando esa fugaz ceremonia,
evidentemente dirigida más al norteamericano como parte de la
campaña electoral de Bush. El "Gobierno" iraquí es tan "soberano"
que no tiene derecho a cambiar los edictos de Bremer.
El Senado norteamericano
aprobó otros 25 000 millones de dólares para la guerra en Iraq,
comentó Reinaldo Taladrid, y señaló que, por desgracia, en
Estados Unidos muchas cosas se miden por los costos que tiene
cualquier aventura. Para después de las elecciones el Gobierno de
Bush pretende pedir otros 50 000 millones de dólares para cubrir
sus gastos en Iraq el próximo año.
En esta contienda se da
la característica de que, por primera vez desde la guerra en Viet
Nam, más del 50% de los norteamericanos rechaza el envío de tropas
a la nación árabe.
Aixa Hevia destacó en
su turno la degradación de las mujeres llevadas a prisión a veces
por sospechas de que su esposo formaba parte de la resistencia.
Fueron víctimas de actos violentos, inmorales, palizas, e incluso,
a una de ellas, que dio a luz en la prisión, los soldados
norteamericanos le arrancaron a su hijo cuando estaba alimentándolo
y no le permitieron darle el pecho.
La guerra en Iraq ha
generado un rechazo mundial a la agresión de las fuerzas
norteamericanas, algo que se pudo ver en la última gira de Bush por
Europa y Turquía, donde miles y miles de personas se lanzaron a la
calle para protestar por la presencia del mandatario norteamericano.
El papel de la ONU en
todo el caso de Iraq ha sido bastante triste, pues sus
representantes ni siquiera fueron invitados al famoso "traspaso de
poder".
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