El mundo es hoy más desigual que hace 40 años
atrás, cuando se crearon el Grupo de los 77 y la Conferencia de las
Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD). Los
ideales que animaron a la creación de estos organismos se mantienen
intactos, pero los problemas que se plantearon a enfrentar, se han
acrecentado.
De ahí la necesidad de la búsqueda de nuevos
caminos y de bregar por nuevas concertaciones dadas no sólo porque
persisten los viejos problemas en las relaciones
económico-comerciales, sino porque se han profundizado y agravado,
y los pueblos se rebelarán si esto no se soluciona.
Las promesas de crecimiento, más empleo, salarios
más altos y un mayor bienestar anunciadas por los países
industrializados al exponer las bondades que traería la
globalización, no se han concretado y la brecha entre ricos y
pobres sólo consiguió ampliarse.
En este contexto tuvo lugar la Mesa Redonda
Informativa de este domingo, que bajo la conducción de Randy
Alonso, contó con la participación de Osvaldo Martínez, director
del Centro de Investigación de la Economía Mundial; Abelardo
Moreno, viceministro de Relaciones Exteriores; y los periodistas
Eduardo Dimas, Arleen Rodríguez, Eduardo Dimas y Reynaldo Taladrid.
El mensaje del Comandante en Jefe al Grupo de los
77, y el entregado posteriormente a los participantes en la XI
Conferencia de la UNCTAD, leídos por el moderador, fueron el centro
de las reflexiones de los panelistas.
Dimas hizo una breve historia de la entidad, desde
su creación en 1974, y Arleen destacó los principales
planteamientos de Fidel, en esta y otras ocasiones similares, en los
que se apunta, entre otras cuestiones, el peligro de la unipolaridad
para las naciones del Tercer Mundo.
Abelardo Moreno hizo una detallada explicación de
cómo surge la UNCTAD, que perseguía cuatro objetivos
fundamentales: eliminar la brecha entre países desarrollados y
subdesarrollados, salvar los obstáculos que se interponen entre
ambas partes, crear un marco que hiciera desaparecer sus
diferencias, y ver cuál era el mecanismo idóneo para el desarrollo
de los países más pobres.
Moreno indicó que respecto a la actual reunión de
Sao Paulo, se plantea la propia existencia útil de la organización
para las naciones en desarrollo, así como que el Tercer Mundo
incremente su unidad de acción.
Finalmente, Osvaldo Martínez desarrolló la idea
del mensaje de Fidel al explicar cómo la deuda externa era
impagable, insostenible e insoportable. Acotó sobre los problemas
del intercambio desigual, que es la médula del problema, y ha
desaparecido de la agenda internacional, a pesar de que cada vez es
mayor.
Dijo que el Tercer Mundo ha retrocedido en el peso
del comercio, el intercambio desigual cuesta al Tercer Mundo 100 000
millones de dólares anuales, especificó, y se refirió finalmente
a la brutal transferencia de recursos de los países pobres a los
ricos.