MESA REDONDA

(14 de junio de 2004)

Promesas sin cumplir

ARNALDO MUSA

El mundo es hoy más desigual que hace 40 años atrás, cuando se crearon el Grupo de los 77 y la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD). Los ideales que animaron a la creación de estos organismos se mantienen intactos, pero los problemas que se plantearon a enfrentar, se han acrecentado.

De ahí la necesidad de la búsqueda de nuevos caminos y de bregar por nuevas concertaciones dadas no sólo porque persisten los viejos problemas en las relaciones económico-comerciales, sino porque se han profundizado y agravado, y los pueblos se rebelarán si esto no se soluciona.

Las promesas de crecimiento, más empleo, salarios más altos y un mayor bienestar anunciadas por los países industrializados al exponer las bondades que traería la globalización, no se han concretado y la brecha entre ricos y pobres sólo consiguió ampliarse.

En este contexto tuvo lugar la Mesa Redonda Informativa de este domingo, que bajo la conducción de Randy Alonso, contó con la participación de Osvaldo Martínez, director del Centro de Investigación de la Economía Mundial; Abelardo Moreno, viceministro de Relaciones Exteriores; y los periodistas Eduardo Dimas, Arleen Rodríguez, Eduardo Dimas y Reynaldo Taladrid.

El mensaje del Comandante en Jefe al Grupo de los 77, y el entregado posteriormente a los participantes en la XI Conferencia de la UNCTAD, leídos por el moderador, fueron el centro de las reflexiones de los panelistas.

Dimas hizo una breve historia de la entidad, desde su creación en 1974, y Arleen destacó los principales planteamientos de Fidel, en esta y otras ocasiones similares, en los que se apunta, entre otras cuestiones, el peligro de la unipolaridad para las naciones del Tercer Mundo.

Abelardo Moreno hizo una detallada explicación de cómo surge la UNCTAD, que perseguía cuatro objetivos fundamentales: eliminar la brecha entre países desarrollados y subdesarrollados, salvar los obstáculos que se interponen entre ambas partes, crear un marco que hiciera desaparecer sus diferencias, y ver cuál era el mecanismo idóneo para el desarrollo de los países más pobres.

Moreno indicó que respecto a la actual reunión de Sao Paulo, se plantea la propia existencia útil de la organización para las naciones en desarrollo, así como que el Tercer Mundo incremente su unidad de acción.

Finalmente, Osvaldo Martínez desarrolló la idea del mensaje de Fidel al explicar cómo la deuda externa era impagable, insostenible e insoportable. Acotó sobre los problemas del intercambio desigual, que es la médula del problema, y ha desaparecido de la agenda internacional, a pesar de que cada vez es mayor.

Dijo que el Tercer Mundo ha retrocedido en el peso del comercio, el intercambio desigual cuesta al Tercer Mundo 100 000 millones de dólares anuales, especificó, y se refirió finalmente a la brutal transferencia de recursos de los países pobres a los ricos.

   

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