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(21 de enero de 2004)
Oleaje social en América Latina
Joaquín
Rivery Tur
La cambiante y explosiva
situación de América Latina, incluida la tensión política en
Venezuela debido al golpismo, que continúa con sus actividades
subversivas, fue el tema de anoche de la Mesa Redonda, moderada por
Randy Alonso.
Nidia Díaz abrió el
debate comentando el hecho de que el general Jorge García Carneiro
asumiera como ministro de Defensa y destacando que fue promovido a
general en jefe de la Fuerza Armada de ese país, o general de tres
soles, un rango pocas veces otorgado.
En los momentos del
golpe fugaz del 2001, Jorge García Carneiro era jefe del estado
mayor de la guarnición de Caracas y el general Raúl Baduel era
jefe de los paracaidistas en Maracay y ambos desconocieron a los
golpistas y apoyaron por completo el regreso de Hugo Chávez a su
cargo de presidente, con lo cual se mostraron como militares
fuertemente constitucionalistas y contribuyeron con ello a
desbaratar los planes sediciosos.
Marina Menéndez, a su
vez, destacó que el desempleo es uno de los problemas sociales que
está enfrentando el Gobierno de Néstor Kirchner, quien ha
declarado que no aumentará los pagos de la deuda externa porque los
recursos los necesita para resolver los problemas sociales del
país, una posición firme a pesar de las presiones del Fondo
Monetario Internacional, que ahora desea cambiar acuerdos ya
suscritos, arguyendo que la recuperación económica lo permite.
Otro punto de litigio en
América Latina es la demanda de salida al mar de Bolivia, cuya
mediterraneidad fue impuesta por Chile al ganar la Guerra del
Pacífico con apoyo del imperialismo inglés a finales del siglo XIX
y comentado en la Mesa por Orlando Oramas, quien destacó que esa
condición hace más difícil a los bolivianos enfrentar la lucha
por el desarrollo.
El problema volvió a
los primeros lugares en la Cumbre Extraordinaria de las Américas de
Monterrey, México, donde Bolivia intentó sin lograrlo que el
problema quedara plasmado en el documento, a pesar de que numerosos
países apoyan la reclamación boliviana.
En el plano económico,
el 1ro. de enero de este año entró en vigencia el Tratado de Libre
Comercio (TLC) de Estados Unidos con Chile, un eslabón entre los
convenios que Washington intenta imponer en el continente para
llegar al ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas). Renato
Recio lo vinculó con el TLC de Centroamérica, del cual Costa Rica
se retiró, pero volvió a las negociaciones con EE.UU. rápidamente
y hay una amenaza de huelga general si el Gobierno suscribe el
tratado.
Se debe recordar que el
mayor porcentaje del empleo en Chile lo crean las empresas pequeñas
y medianas y ellas precisamente son las que van a sufrir las
quiebras por la competencia desigual que les van a hacer las
transnacionales norteamericanas, con lo cual va a aumentar la
desocupación en el país meridional.
Las deudas sociales
siguen siendo un problema agudo en América Latina, señaló Aixa
Hevia al hablar de la nueva Ley de Desarrollo Social recién
aprobada en México, donde existen municipios con pésimos índices,
como, por ejemplo, los que tienen la mayor mortalidad infantil, el
mayor analfabetismo y donde el 2004 va ser un año pésimo para las
universidades y la enseñanza en general si no se entregan los
recursos necesarios para que funcionen normalmente.
Otro punto candente en
América Latina es la situación de Ecuador, a la cual se refirió
Nidia Díaz para destacar que el Gobierno de ese país se ha
sometido a Estados Unidos y aceptado las recetas del FMI. Washington
pretende que Ecuador se convierta en el segundo eslabón del Plan
Colombia en su programa de militarización de la región andina,
donde ya tiene la base de Manta, dedicada fundamentalmente al
espionaje, y otros tres centros logísticos que buscan incursionar
en la frontera colombiana.
En la voz de Marina
Menéndez, Colombia también fue objeto del análisis de la Mesa;
allí persiste el clima de guerra interna y se ha puesto sobre el
tapete el problema de los acuerdos con las bandas paramilitares,
acusadas de cientos de asesinatos y matanzas de campesinos y
líderes de izquierda, sindicales y de los derechos humanos.
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