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(14 de enero de 2004)
Fracaso extrardinario
Arsenio
Rodríguez
En
medio de diferencias entre Estados Unidos y los países
participantes en la Cumbre Extraordinaria de Monterrey, México, al
finalizar este encuentro lo que quedó claro, luego de intensas
discusiones en torno al documento final, es que lo único
extraordinario ha sido el fracaso alcanzado.
Tal y como se previó se
intentó acorralar a Cuba, especialmente por el amenazador discurso
del presidente norteamericano, George W. Bush, quien, además,
planteó a los gobiernos latinoamericanos luchar contra la
corrupción y otros males que ellos no son capaces de combatir y
mucho menos eliminar.
Rogelio Polanco,
director de Juventud Rebelde, comentó que de ser así, a dónde
irían los corruptos que han sido recibidos en Estados Unidos, al
igual que los terroristas y otros delincuentes. Bush llamó,
además, a brindar atención a la salud y a la educación, siendo
precisamente los gobiernos norteamericanos los que no pueden
presentarse como ejemplos en ninguno de esos dos temas.
Reiteró sus ridículas
amenazas contra nuestro país señalando que hay que trabajar por
una "rápida y pacífica" transición en Cuba, luego de
intentar y fracasar durante 45 años en lo que verdaderamente
persiguen: derrocar y por cualquier vía al Gobierno revolucionario
y masacrar al pueblo cubano. Polanco recordó que a pesar de esos
ataques los Estados Unidos no han podido lograr apoyo para sus
objetivos.
LOS VERDADEROS
PROBLEMAS
El presidente venezolano
Hugo Chávez abordó en la Cumbre los verdaderos y reales problemas
sociales que sufre nuestro continente. Luego de la diatriba
colonialista de Bush, Chávez respondió a la campaña que se lleva
a cabo desde Estados Unidos contra Cuba, Venezuela y los movimientos
sociales y precisó que el neoliberalismo era lo que sembraba
analfabetismo y miseria en toda la región, señaló por su parte
Nidia Díaz, jefa de la página internacional del diario Granma.
Chávez reconoció
públicamente el apoyo recibido por Cuba tanto en el proceso para
alfabetizar como en la salud de su pueblo; trató además, temas
puntuales y arremetió contra el ALCA que quiere ser impuesto a
nuestros pueblos. El mandatario venezolano demostró que la América
Latina actual no es la misma y que se le está diciendo al imperio
que las relaciones entre Cuba y Venezuela, de respeto a la
soberanía y la autodeterminación, deben ser las que primen en
nuestro hemisferio.
En la Cumbre de las
desavenencias, como la llaman algunos, mucho atrajo la atención el
encuentro entre el anfitrión, el presidente Vicente Fox, y Bush.
Esto provocó serias críticas al mandatario mexicano por parte de
la prensa local. Monterrey le deja a Fox un resultado negativo,
sobre todo porque incrementará el debate político nacional en
temas como la emigración, el compromiso de combatir nada menos que
la corrupción, así como la decisión de apartarse de la
tradicional política de neutralidad mexicana, además del control
norteamericano en los vuelos mexicanos hacia Estados Unidos,
comentó Lázaro Barredo.
Por otro lado, señaló
Bárbara Betancourt, de Radio Habana Cuba, en el encuentro algunos
presidentes hicieron prevalecer los criterios a favor de los
intereses de América Latina y el Caribe, en especial los de
Venezuela y Brasil, que trataron en reunión bilateral el tema de la
verdadera y necesaria integración regional, y destacó la actividad
llevada a cabo por ellos, además de la del presidente argentino,
Néstor Kirchner, mientras que el moderador, Randy Alonso, comentó
lo planteado por el presidente de Brasil, Inácio Lula, quien
reiteró que el gran desafío era combatir el hambre, la pobreza y
la exclusión social.
El tema del ALCA fue el
más polémico en la reunión, sobre todo los intentos fracasados de
Estados Unidos de ponerle una fecha límite para su implantación.
Estados Unidos, Canadá y México defendieron el ALCA a partir del
Tratado de Libre Comercio que ellos llevan adelante, aunque México
es la realidad más acabada del desastre que ello significa para el
pueblo mexicano.
Los vasallos de siempre,
en especial los mandatarios de El Salvador y Uruguay, se plegaron
incondicionalmente a las posiciones que exige el imperio, sin
importarles la miseria que hay en sus respectivos países.
Fuera de la agenda se
discutió el tema de la salida de Bolivia al mar, considerada cada
vez más como una justa reivindicación, lo que motivó polémica, a
pesar de que recibe el creciente apoyo y solidaridad de varias
naciones.
Definitivamente la
Cumbre terminó como empezó, es decir, con grandes discrepancias y
escasos resultados. Las metas que se plantearon los participantes
están cumplidas por Cuba, el único país que está excluido de
estas reuniones. Como diría Chávez, en estos encuentros no pasa
nada, aunque no puede desestimarse la presencia de mandatarios que
los utilizan para decir en voz alta que otro mundo es posible.
Bush tuvo que escuchar
verdades, que no sonaron muy bien en los oídos del inquilino de la
Casa Blanca, concluyó Randy Alonso. Allí estuvo de alguna manera
el espíritu de Martí, quien hace más de 100 años previno de esta
amenaza y de que el imperio cayera como una fuerza más sobre los
pueblos de América.
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