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(6 de enero de 2004)
Luces y sombras en América Latina en el 2003
Mariela
Pérez Valenzuela
Trascendentales
acontecimientos ocurrieron en América Latina durante el 2003, tanto
en el ámbito político, como en lo económico y social,
caracterizado este último por el accionar de los combativos
movimientos populares en casi todos los países del subcontinente,
que se niegan a continuar bajo el avasallamiento del fracasado
modelo neoliberal.
La campaña de alfabetización en Venezuela, que recientemente alcanzó el primer millón de alfabetizados, es exponente de la obra social que se acomete en la Patria de Bolívar.
Mientras la Revolución
bolivariana en Venezuela sigue adelante y se consolida con el apoyo
del pueblo, en Brasil el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva —que
el pasado día primero cumplió su primer año de Gobierno— puso
en marcha importantes programas sociales y la esperanza volvió a
Argentina con la llegada a la Primera Magistratura de Néstor
Kirchner hace poco más de siete meses.
En la Mesa Redonda
Informativa de ayer dedicada a analizar la situación de la región
en el 2003 trascendió que a pesar de los esfuerzos de la oposición
golpista por destruir a la Revolución en Venezuela, el proceso
bolivariano se consolida, avanza y es acompañado por la mayoría
del pueblo, que apoya a su presidente Hugo Chávez.
Durante hora y media,
analistas de importantes medios de comunicación masiva indicaron,
entre otros asuntos, que una gran obra social se construye en la
Patria de Bolívar, donde Chávez anunció recientemente que medio
millón de venezolanos deben iniciar sus estudios dentro de la
Misión Robinson II para alcanzar el sexto grado.
Más adelante, los
comentaristas destacaron los esfuerzos de Brasil y Argentina por
fortalecer la integración regional y el compromiso de los dos
gobiernos con sus pueblos.
Concluyó un año en el
que la rebelión popular contra las políticas económicas
antipopulares obligó a renunciar al presidente de Bolivia, Gonzalo
Sánchez de Lozada, mientras miles de personas protagonizaron
masivas protestas en Cancún, México, en oposición a las reglas de
la Organización Mundial de Comercio, que benefician a los poderosos
económicos y marginan a los países pobres.
El pasado año fue
marcado, además, por la profundización de la injerencia de Estados
Unidos en la región mediante el llamado Plan Colombia,
supuestamente destinado a combatir el narcotráfico en ese país
sudamericano, constantes agresiones y amenazas a Cuba, y el afán
por imponer el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), un
proyecto anexionista destinado a destruir a las ya debilitadas
economías nacionales.
Aunque crecen las
esperanzas, el panorama económico y social es bastante desolador en
la región: el desempleo aumentó al 10,7%, hay 227 millones de
pobres y solo uno de cada cinco niños comienza el preescolar.
El moderador Randy
Alonso catalogó al 2003 como un año de luces y sombras, basado en
los hechos anteriores y también en el entreguismo de los
presidentes de Uruguay y El Salvador, en contraste con los espacios
que ganan los pueblos en vastas extensiones del continente.
Sin duda, advirtieron,
el año 2004 será de consolidación de las protestas populares en
América Latina, en pos de obtener lo que constituye una razón de
lucha: lograr un mundo mejor, de humanismo y de justicia.
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