MESA REDONDA

(8 de noviembre de 2003)

La "vergüenza" de un sinvergüenza

ARNALDO MUSA

Los llamados a la democracia hechos por el presidente norteamericano George W. Bush, en un reciente discurso televisado al mundo árabe, han sido considerados no solo en el Medio Oriente, sino en muchas partes del mundo como algo vacío, hipócrita, porque escandaliza saber que Washington estuviera predicando la libertad, mientras ocupa Iraq y aumenta cada vez más su apoyo a Israel en su genocidio contra los palestinos.

Muchos árabes consideran que el imperialismo norteamericano está librando una batalla contra el Islam, aunque particularmente en territorio iraquí está sufriendo el más fuerte embate desde que comenzó su más reciente agresión a Iraq.

"El discurso de Bush es como una grabación aburrida y mala que nadie cree", opinó el analista político Moghazy al-Badrawy, radicado en el Golfo. "Él dice que quiere democracia y Estados Unidos está ocupando Iraq, y su aliado Israel está pateando a los palestinos", agregó.

Y es que la deshonestidad de Estados Unidos al justificar la guerra en Iraq también ha manchado cualquier resto de credibilidad que le quedara a Washington, porque la democracia tiene que ver con las legalidades, el dominio de la ley y la legitimidad.

Esta doble moral imperialista fue subrayada por Mohammad al-Bsairi, un legislador kuwaití y portavoz de la Hermandad Musulmana, cuando afirmó que el ciego alineamiento de EE.UU. con Israel —que combate una insurrección palestina por la independencia— también hace caso omiso de la democracia.

A ello se agrega que encuestas de la entidad Eurobarómetro a la población europea destacan que Israel es el país que pone en peligro la paz mundial y están de acuerdo en que la guerra de Iraq es una guerra fallida y Estados Unidos se retire de Iraq.

Mientras Israel trata de darle un aparente cambio en su política y aparentemente "ablanda" su posición ante los palestinos, al permitir que unos 
6 000 palestinos ingresen a trabajar a territorio israelí de los 150 000 que regularmente trabajan allí.

En el plano diplomático, se mueve el genocida Sharon para vender imagen de paz y preocupación por presuntas armas atómicas iraníes, mientras dice que acepta conversar sobre el denominado plan de paz Hoja de Ruta con el premier palestino, Ahmed Qureia, en tanto sigue ignorando a Arafat.

Asimismo, hay una fuerte protesta en Israel por la destrucción por los colonos de lugares históricos de Cisjordania Septentrional, que se añaden a la de los olivares y de las casas por el ejército. A ello se agrega que una encuesta al efecto revela que el 78% de los israelíes está de acuerdo con la creación del Estado palestino.

Otro aspecto a tener en cuenta es el agravamiento de la economía israelí, a pesar de la ayuda millonaria de Washington, debido no solo a la guerra, sino también por el acaparamiento de bienes en manos de pocos, a costa de los israelíes desposeídos, sin que hubiera un plan de desarrollo.

En Naciones Unidas, fue aprobada una resolución que insta a la protección de los niños palestinos, que no tiene carácter obligatorio, y tuvo los votos en contra de Israel, Estados Unidos e Islas Marshall.

En lo que respecta a Iraq, ante el aumento de las acciones de la resistencia, más del 50% de los norteamericanos opina que son inaceptables tantas bajas de sus soldados.

Estas bajas significan que la resistencia se ha organizado, cuenta con recursos y tiene apoyo popular de una población que sufre también de las acciones represivas del ocupante.

En este contexto se realizó la Mesa Redonda Informativa de este viernes, El Oriente Medio, entre la calma y la tormenta, que condujo Randy Alonso y que contó con los periodistas Elson Concepción (Granma), Juan Dufflar (Trabajadores), Reinaldo Taladrid (Sistema Informativo de la Televisión Cubana) y Bárbara Betancourt (Radio Habana Cuba).

   

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