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(20 de septiembre de 2003)
Estrategias y
frustraciones de la distorsión
mediática española
Antonio
Paneque Brizuela
El dramaturgo y teórico
Alfonso Sastre y otras personalidades hispanas disertaron anoche en
La Habana sobre las frustraciones de la población española por la
manipulación mediática respecto a asuntos como la guerra en Iraq,
la interpretación de la realidad cubana, y la verdad sobre otros
aspectos de la situación internacional, así como sobre el
deslizamiento de intelectuales antes progresistas hacia posiciones
de derecha.
Aspectos en torno a las
imposiciones y prohibiciones contra la libertad de expresión
protagonizadas por el actual Gobierno de Madrid, que limitan la
interpretación y difusión de la realidad en ese país, fueron
tratados por intelectuales de ambos países en la Mesa Redonda
Internacional La otra España, en la cual, entre otras cosas, fue
detallado cómo el Gobierno de Aznar infiltra en Europa su presente
vocación anticubana.
Decisiones e
impedimentos oficiales que operan en esa nación sobre diferentes
manifestaciones de la cultura y de la información, incluyendo
sectores habitualmente influyentes como el libro, fueron denunciados
en los habituales espacios de la TV y la Radio.
Especialistas locales
reconocieron el desenvolvimiento al respecto en el escenario
español de figuras como el propio Alfonso Sastre, "algo marginado"
en ese entorno por la política gubernamental, respecto a lo cual el
dramaturgo opinó que también influye en ello, determinantemente, "la
censura financiada".
La producción de
teatro, por ejemplo, es ahora más costosa que en la dictadura de
Franco y no se puede hacer sin ayuda financiera, dijo Sastre, y
ejemplificó entre esas limitaciones el que, "durante la democracia",
publicó en El País muchos artículos que luego ese rotativo dejó
de insertar.
Sastre, caracterizado
como "una de las voces más lúcidas" y "una de las visiones más
interesantes" de la España de hoy, demostró, con ejemplos
concretos, cómo la censura en ese país, dentro de este momento
especial de los medios en España es, además, "económica y se
torna doble", pues, aparte de dañar al autor, también va contra el
espectador.
Irene Amador,
antropóloga y documentalista, sumó a lo anterior ejemplos muy
concretos, y calificó la incidencia mediática del Gobierno del
Partido Popular como "una voz monocorde que lo impone todo en la
prensa".
Otros asistentes a la
Mesa, entre ellos Carlos Frabetti y Gloria Berrocal —esta última,
mediante video— insistieron en que se impone la vertiente
financiera y citaron el ejemplo de Tele 5 que, con una abultada
plantilla, despide gran cantidad de trabajadores. Hay una presión
política porque todo lo indica el Gobierno.
Los expositores
subrayaron que la prensa en Estados Unidos, después de haber
apoyado la guerra en Iraq, empieza a cuestionarla, y, sin embargo,
eso no está ocurriendo en España. El gran peligro no es tanto la
gravedad de la tortura o tenernos desinformados, sino la falta de
capacidad crítica y de pensamiento, dijeron los representantes
españoles.
En medio de toda esta
situación —precisaron— Madrid se ha convertido en centro de la
agresión contra Cuba y, durante el año 2003, se ha visto
incrementada esa agresión, una visión de crítica feroz contra la
Isla dentro de la mencionada alianza del Gobierno con los medios de
difusión.
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