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(23 de agosto de 2003)
VI Conferencia sobre Desertificación y Sequía
Comienza hoy encuentro de las ONG
Orfilio
Peláez
Cuba
está lista para acoger desde el próximo lunes 25 de agosto y hasta
el 5 de septiembre la VI Conferencia de las Partes de la Convención
de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y la
Sequía (COP 6), a la cual ya han confirmado su presencia 172
países de todo el orbe.
Así lo afirmó Jorge
Luis Fernández Chamero, director de colaboración internacional del
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), al
intervenir en la Mesa Redonda Informativa de ayer, que conducida por
Randy Alonso abordó diferentes aristas de este problema ambiental
global, estrechamente vinculado con la seguridad alimentaria y la
pobreza.
El funcionario explicó
que la magna cita se desarrollará en diferentes etapas. Así,
durante este fin de semana tendrá lugar en el capitalino Palacio de
las Convenciones el encuentro de las Organizaciones No
Gubernamentales, con la presencia de grupos y asociaciones de 76
países, mientras del 25 al 29, lo hará en grupos de expertos
regionales, comisiones de trabajo y comités de implementación.
El Cauto es de los ríos
cubanos beneficiados por el
programa de reforestación.
Como una verdadera
novedad dentro de este tipo de evento, para los días 30 y 31 de
agosto la agenda de la Conferencia contempla la realización del
Foro de Intelectuales y Artistas, cuyo propósito es sumar a los
creadores en la divulgación de los problemas de la desertificación
y la lucha contra el deterioro ambiental del planeta.
Chamero ratificó que el
Segmento de Alto Nivel sesionará del primero al 3 de septiembre,
con la asistencia de más de una decena de jefes de Estado o
Gobierno, principalmente de África, América Latina y el Caribe,
vicepresidentes, presidentes de parlamentos, ministros,
representantes de organismos de la ONU y funcionarios
intergubernamentales.
La Mesa de
Parlamentarios será los días 4 y 5 de septiembre, y la clausura de
la VI Conferencia ocurrirá el propio viernes 5.
En opinión del señor
Rajeb Boulhorouf, vocero del evento, la cita de La Habana tiene la
peculiaridad de abrir el debate en tan cruciales temas a la
participación de importantes sectores de la sociedad civil, como
son las diferentes ONG, parlamentarios, artistas y otros
profesionales, lo cual repercutirá de manera favorable en la
urgencia de impulsar acciones concertadas para frenar la
desertificación y comprender su estrecho vínculo con el desajuste
ecológico del planeta.
Subrayó que la
Conferencia ha sido ratificada ya por 190 estados, lo cual la
convierte en la que tiene el mayor número de adhesiones entre las
convenciones ambientalistas adoptadas tras la Cumbre de Río, a
pesar de ser la más joven de todas, pues entró en vigor en 1996.
Caracterizada por la
pérdida de la calidad productiva de los suelos y la reducción de
la cubierta vegetal, entre otras manifestaciones, la
desertificación o degradación de las tierras amenaza hoy la
supervivencia de más de mil millones de habitantes en el mundo,
sobre todo en lo referido a la seguridad alimentaria y la extensión
de la pobreza.
Baste decir que en la
actualidad dos tercios de toda la superficie de África son
desiertos o zonas áridas, mientras en la última década se
perdieron en el mundo 94 millones de hectáreas de bosques, lo cual
acelera la erosión de los suelos.
Desde el punto de vista
del financiamiento necesario para enfrentarla, en la Mesa Redonda se
conoció que si bien la desertificación ocasiona al hombre
pérdidas anuales superiores a los 42 mil millones de dólares, el
monto destinado a combatirla es solo de 2 mil 400 millones, cifra
que representa apenas el 0,8% de lo que los países pobres pagan por
el servicio de la deuda externa.
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