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(12 de junio de 2003)
Mesa Redonda
Internacional
Cuba va a vencer
porque con ella vencerá la cultura
Pedro
de la Hoz
Denuncia,
rechazo y preocupación por las medidas punitivas adoptadas por la
Unión Europea contra Cuba, particularmente en el orden cultural,
como parte de su capitulación ante la política norteamericana
encaminada a destruir la Revolución, fueron expresiones
coincidentes en las voces de destacados intelectuales de diversas
partes del mundo que comparecieron ayer en la Mesa Redonda dedicada
al III Congreso Internacional Cultura y Desarrollo.
El profesor y ensayista
jamaicano, radicado en Canadá, Keith Ellis, remarcó que Cuba está
ayudando al mundo a defender los valores de la humanidad y precisó
con datos irrefutables cómo la actual sociedad cubana, bajo una
clara advocación martiana, ha estado abierta a la cultura del
mundo.
"¿Cómo
la Unión Europea, la vieja Europa, la madre de la Cultura, se
somete?", se preguntó el poeta brasileño Thiago de Mello, quien
proclamó una vez más, como lo hace desde hace 40 años, su
solidaridad con la Revolución cubana, "una estrella guía en mi
vida".
Para el escritor chileno
Volodia Teitelboim, que ve en los ataques anticubanos un segundo
acto de la tragedia que comenzó en Iraq, se trata de "un atentado
profundo contra la moral y la humanidad", y todo porque lo que
sucede en la Isla "es un crimen tremendo" para los que se oponen a
que "reine la justicia y la grandeza del género humano".
"Cervantes
debe estarse revolviendo en su tumba", comentó al comparar cómo en
su tiempo el Quijote fue incluido en el Index por incitar a la
fantasía y la locura, y ahora Aznar, en franca emulación con los
inquisidores medievales, alienta la prohibición de intercambios
culturales con una Isla en la que, como rememoró Ellis, uno de los
primeros actos de democratización de la vida espiritual consistió
justamente en editar masivamente la magna obra cervantina.
Sin embargo, Teitelboim
precisó que "Cuba vencerá porque con ella vencerán la ética y la
cultura".
El escritor y político
mozambicano Marcelino dos Santos calificó como inadmisibles las
sanciones europeas contra un país que defiende los más elevados
valores humanistas. A guisa de ejemplo evocó la generosidad con que
la Isla de la Juventud acogió a miles de niños y jóvenes de su
país para educarlos bajo un programa elaborado por Mozambique, es
decir, sin que mediara la más mínima injerencia en el proceso
docente educativo.
Director del Teatro La
Barraca, en Madrid, Jaime Losada, para quien venir a Cuba "es
aterrizar en la vida", afirmó que Aznar rompió primero con su
pueblo al aliarse a la gavilla de pistoleros que gobierna desde
Washington, y, confió en la continuidad de los vínculos de la
mayoría de los artistas e intelectuales españoles con la Isla.
Una respuesta alentadora
encontró el teatrista colombiano Santiago García en la
movilización de sectores populares en EE.UU., Gran Bretaña y
España contra las políticas del trío Bush, Blair y Aznar. El
director del teatro La Candelaria alertó sobre la desmedida
apetencia de las multinacionales y los desmanes que se ejercitan
para imponer un nuevo orden imperial.
Interpelado acerca de la
reacción de los intelectuales norteamericanos contra la guerra, el
investigador y promotor estadounidense James Early insertó esa
lucha como parte de la necesidad de respetar la diversidad cultural,
comenzando por el interior de los propios EE.UU. y la soberanía de
los pueblos. |