Cuba:   CATEGORÍA 5  En la lucha contra los huracanes 

9 de julio de 2005

Crónica de un recorrido huracanado

PEDRO MORA ESTRADA

PILÓN.—Cuando salimos de Bayamo desconocíamos la magnitud de los daños, el huracán Dennis con furia incontrolable azotaba fuertemente el suroeste de la provincia de Granma.

Foto: ISMAEL GONZÁLEZObstruidas las carreteras de Niquero y de Pilón. 

Eran exactamente las 11:55 de la noche del jueves. Momentos antes, al conocer que los municipios Pilón y Niquero se encontraban incomunicados, el presidente del Consejo de Defensa provincial, Lázaro Expósito Canto, había tomado la decisión de llegar hasta ellos, pero no fue posible ni siquiera comunicarse con los dirigentes de ambos lugares.

A la una de la madrugada, el también primer secretario del Partido en la provincia arribaba a Manzanillo, acompañado de José Antonio Leyva García, vicepresidente del Consejo de Defensa provincial. Allí conocieron que el mar se elevaba a varios metros frente al malecón.

Aunque tengan muchos deseos de regresar a sus hogares, deben esperar mayor tiempo para evitar pérdidas de vidas si se produjeran penetraciones del mar en el litoral al retornar, explicaba Lázaro Expósito a las personas evacuadas.

"Todo parece indicar que los daños han sido muy grandes en Pilón y Niquero. Pretendemos llegar hasta allá, pero las carreteras están obstruidas y no existe comunicación telefónica", informaba a la máxima dirección del país.

A las cuatro de la madrugada hubo que detener el viaje y buscar abrigo en las cercanías de Manzanillo. Las condiciones de la vía lo impedían. Postes de las redes eléctricas y telefónicas aparecían en la carretera acompañados de grandes ramas y troncos. En los laterales se observaban árboles y viviendas derribados.

Con los claros del día siguiente (viernes), reiniciamos la marcha y la realidad comenzó a vislumbrarse: en su trayectoria por la provincia Dennis había ocasionado cuantiosos destrozos en los municipios costeros, principalmente de Pilón y Niquero.

Ante nuestra vista, viviendas aplastadas con sus pertenencias, casas sin techos, árboles cortados por la fuerza de los vientos en lugares como Guaicaje, Sevilla, Blanca Rosa, La Junta y Mareón.

Centenares de palmas reales perdían sus pencas y muchas de ellas eran arrancadas de raíz.

Al llegar a Pilón se conoció de lamentables pérdidas de vidas humanas a pesar de la oportuna operación para evacuar personas en zonas y viviendas en peligro.

En mi casa éramos mi madre, de 77 años de edad y yo. Nos salvamos debajo de la mesa, la cama quedó aplastada por los escombros, la cómoda fue volteada completa y en el patio cayeron todos los árboles —narraba Magalis Castillo Castillo, residente en Pilón.

El miembro del Buró Político y jefe del Ejército Oriental, general de cuerpo de Ejército Ramón Espinosa Martín, también recorría el territorio granmense para conocer los pormenores, y prestar colaboración a los necesitados.

Ayer mismo, cuando continuaban algunos municipios incomunicados telefónicamente, sin electricidad y bajo las lluvias, los granmenses iniciaban una nueva batalla por resarcir las afectaciones. La decisión de vencer nos acompaña.

   

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