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Sobre los efectos de Iván Con seis transmisores, la primera respuesta Recuperan trabajadores de Radiocuba servicio de televisión en Pinar del Río MARÍA JULIA MAYORAL Como enormes serpientes disecadas justo en los estertores de la muerte, yacen loma abajo las estructuras metálicas de las que hasta hace días fueran las torres de los centros transmisores de televisión de Cajálbana y La Capitana, en los municipios pinareños de Guane y La Palma.
Allí no se hace ahora otra cosa que custodiar los bienes a salvo, luego de los estragos del huracán Iván. Pareciera que todo transcurre en resignada calma, mas no es así. Operarios e ingenieros de la Empresa de Radiocomunicaciones y Difusión de Cuba (RADIOCUBA) —la entidad a cargo del montaje, explotación y mantenimiento de esas instalaciones— arman con toda premura dos de los seis transmisores de televisión de baja potencia que permitirán en corto tiempo ofrecer una primera respuesta transitoria a la interrupción del servicio. Con esos transmisores, conectados a receptores satelitales (antenas parabólicas) se podrá proporcionar al menos la señal de un canal de televisión (Cubavisión Internacional) a los habitantes de las zonas perjudicadas, precisa el ingeniero Julio Antonio González, director general de Radiocuba.
Los dos transmisores que comenzaron a montarse ayer son los correspondientes a las localidades cabeceras de La Palma y Sandino. Los otros serán ubicados en Puerto Esperanza (Viñales), Guane, Mantua y Minas de Matahambre. Para Miguel Montes de Oca, jefe de la división de RADIOCUBA en la provincia, no existen contratiempos para dejar lista la colocación de los medios al ritmo de una jornada por cada uno. Serían aproximadamente seis o siete días de trabajo intenso, calcula. La faena corre a cargo de técnicos y torreros de Pinar del Río, Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y de la división de construcción y montaje concebida para operar en cualquier sitio del país, aunque tiene su base en la capital. Al pie del edificio que sirve de sede a la emisora Radio Sandino, los vecinos observan con alivio el quehacer de un grupo de hombres. Con solo leer el emblema del carro que les acompaña, la gente descubre el porqué de su presencia. Rosa Hernández Santana, licenciada en Física y actualmente profesora del Curso Integral para jóvenes en Sandino, es una de esas personas esperanzadas con la labor de los recién llegados. "Las noches sin televisión son terribles, esa es la diversión más cercana a la mayoría de las familias", comenta la maestra, quien gusta de los programas de los canales educativos y reconoce el gran valor de las clases transmitidas por los medios audiovisuales.
Dentro del espacio cedido por la planta de radio, instalan un transmisor de televisión, mientras otros se ocupan de levantar la torre de 30 metros que soportará cuatro antenas de televisión en forma de panel. Según explica el jefe de la división de RADIOCUBA en la provincia, una estructura de similar altura será puesta en Guane. Ambas tendrán carácter provisional en sustitución de las derribadas por Iván. Con ellas se prevé en breve radiar las señales televisivas de dos canales en UHF con cobertura y potencia limitadas. Al ser más pequeñas que las destruidas por el huracán, no podrán cubrir áreas extensas. Su valor, indican los especialistas, es que permitirán en un periodo de 10 a 15 días brindar el servicio a un número mayor de personas.
La solución final, en un periodo no menor de dos meses, será levantar nuevamente dos torres altas, con sus respectivas antenas, en las mismas elevaciones donde hoy yacen los amasijos de metales y cables devastados por el fenómeno meteorológico, cuyo poder destructor será considerado a la hora de diseñar las venideras instalaciones finales, pues las destruidas eran fiables por la calidad en su ejecución y el mantenimiento capital que habían recibido entre finales del año anterior y principios del 2004, cuando en ellas ubicaron las antenas de los dos canales educativos y modernizaron las de Cubavisión y Tele-Rebelde, según recalcan entendidos como Miguel Montes de Oca. Pese a las averías, no en todas las zonas afectadas hay en estos momentos total silencio televisivo. En las noches no falta el grito de un vecino anunciándole a otro, pasa el televisor para este u otro canal, que "ahí cogí la novela". Dicen los especialistas que ello es posible pues, aunque débil, captan la señal proveniente de transmisores lejanos. Pero los hombres de RADIOCUBA trabajan con ahínco para eliminar esos sinsabores, en una carrera contra el tiempo hermanada con la calidad. 18-9-2004 |