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Mejora abasto de agua en Pinar del Río Ronal Suárez PINAR DEL RÍO.— A las cuatro de la madrugada vino el presidente del CDR a avisarme que había agua en la cañería, decía una vecina de la calle Juan Gualberto Gómez (Delicias), mientras llenaba los recipientes disponibles. Era noticia, pues desde el pasado jueves solo llegaba a la ciudad la que se distribuía por pipas, insuficiente para dar respuesta ni siquiera a las más perentorias necesidades. El acontecimiento del día fue posible mediante la instalación de una planta generadora de electricidad con capacidad para 1 000 kilowatts, traída desde la Ciudad de La Habana, con la que se alimentan cinco pozos que permiten activar una de las tres principales conductoras de agua con que cuenta la capital provincial. No es la única alternativa puesta en práctica en estos días difíciles, ni tampoco se solucionan todas las necesidades, pues quedan barrios a los que habrá que seguir suministrando mediante soluciones de emergencia, pero sí un alivio a la crítica situación. En la ciudad pinareña se activaron también los dos pozos del hospital Abel Santamaría, uno de los más grandes consumidores, y el acueducto de la presa Guamá, de donde se abastece la población residente en la parte Norte de la urbe. Ayer se trabajaba en la puesta en marcha de la conductora de Viñales a partir de la instalación de una planta eléctrica. Otros municipios y poblados resuelven parcialmente el problema mediante el montaje de motores de combustión interna aportados por Agricultura, los cuales se acoplan de manera provisional a las bombas de los acueductos. Hasta ahora solo queda sin solución el de Minas de Matahambre, pues debido a sus parámetros técnicos se requeriría un grupo electrógeno de 1 200 kilowatts para moverlo, del cual no se dispone. Pero al estabilizarse la situación en el resto de la provincia, es posible reforzar el abasto con pipas. La total carencia de energía eléctrica a causa de los destrozos ocasionados por el huracán Charley al Sistema Energético Nacional en la provincia de La Habana, mantiene a Pinar del Río en condiciones adversas. No obstante, funcionan los servicios fundamentales y se reaniman las actividades económicas que no dependen totalmente de electricidad. La mejoría en el abasto de agua insufla nuevos ánimos a la firme voluntad pinareña de sobreponerse a las dificultades que caracteriza a los pinareños.
18-8-2004 |