BASTIÓN 2004: LA GUERRA DE TODO EL PUEBLO

(20 de diciembre de 2004)

La infantería abre fuego

ALBERTO NÚÑEZ BETANCOURT
FOTOS: JUVENAL BALÁN

La pólvora neutraliza en breve a la mañana invernal. Desde bien temprano una compañía del Batallón de las Milicias de Tropas Territoriales (MTT) de la Universidad Agraria de La Habana, Fructuoso Rodríguez, llega hasta un polígono integral de preparación de la Región Militar del Este, luego de vencer terrenos abruptos.

El ejercicio defensivo con tiro de infantería está en marcha. Profesores y alumnos se alistan en cada uno de los pelotones y de inmediato exhiben una formidable preparación y cohesión combativas.

Con su desplazamiento, los tiradores de ametralladoras apoyan el avance de los fusileros. Duniel Mederos Lastra, junto a su ametralladora pesada, atraviesa la humareda, se tiende y hace diana en el blanco. Veintiún años de edad tiene este joven estudiante de tercer año de la especialidad de Mecanización Agropecuaria; él creció en un ambiente familiar en el que muchas veces escuchó hablar a su padre, combatiente internacionalista, de la Guerra de Todo el Pueblo. Su oportunidad de incorporarse a las Milicias de Tropas Territoriales llegó al matricular en la Universidad.

Muy cerca de él se encuentra Carlos Suárez Ponciano, fundador de las MTT justo cuando era estudiante de Mecanización Agropecuaria, especialidad de cuya Facultad hoy es decano.

"Ante la más reciente hostilidad del imperio compruebo otra vez la disposición de nuestra juventud. Los alumnos saben llevar a la par los estudios y la imprescindible preparación militar. Este Bastión 2004 lo confirma", refiere el profesor.

Las acciones no cesan. Los francotiradores desde estratégicos puntos ratifican su calificación y dan una y otra vez golpes mortales a eventuales jefes enemigos. El pelotón de lanzagranadas obliga al invasor a poner los pies en polvorosa; sus certeros disparos hacen mella en una inmensa superficie y en buena medida paralizan el ataque.

En las áreas de instrucción, el mayor de la Reserva Ciro Iglesias, no se cansa de transmitir a los bisoños consejos de su paso por las Milicias Nacionales Revolucionarias, Girón, la lucha contra bandidos... En cualquier circunstancia esta mezcla de jóvenes y veteranos haría fracasar una aventura imperial.

El escenario se hace insoportable para el supuesto enemigo.

Las calificaciones de bien y sobresaliente expresan cuán preparados están ustedes para asestar un golpe contundente a los imperialistas, les dice el coronel Alberto Ferraz Proenza, al resumir la jornada.

Esta mañana de domingo las armas de infantería ofrecieron una excelente sinfonía. Y muchos recordamos las notas musicales del trovador: Me acosa el carapálida.../ La tierra me quiere arrebatar, el agua me quiere arrebatar, el aire me quiere arrebatar. Y solo FUEGO voy a dar.

 

   

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