(15 de junio de 2005) Cierran filas los Países No Alineados frente a los intentos intervencionistas del imperio Aprueban Declaración que recoge posición unida sobre reforma de la Carta de la ONU. Insta Cuba a no dejar a un lado los problemas clave que afectan a nuestros pueblos Nidia
Díaz y Jorge Luis González (foto) DOHA, Qatar, 13 de junio.— Un firme rechazo a los intentos de reinterpretar y reescribir la Carta de la ONU con fines intervencionistas y hegemónicos, expresaron hoy aquí los cancilleres del Movimiento de Países No Alineados (NOAL), quienes se dieron cita en el contexto de la II Cumbre Sur para adoptar una posición unida frente al proceso de reforma de la organización mundial, previsto para realizarse en Nueva York, al más alto nivel, en septiembre durante las sesiones de la Asamblea General.
La reunión concluyó con la adopción de la Declaración Ministerial sobre la referida reforma. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, fue el primer orador y no solo elogió la iniciativa de Malasia de convocar a este debate, sino que apoyó plenamente el hasta ese momento proyecto de Declaración presentado por el país asiático en su condición de Presidente del Movimiento. Viet Nam, Venezuela, Lesotho, Zimbabwe, Indonesia y Sudáfrica fueron algunas de las más de 25 naciones que intervinieron en la sesión especial con posiciones muy enérgicas que fueron asumidas, igualmente, por todos los allí reunidos. Cuba instó a sus pares del NOAL a reclamar y trabajar activa y mancomunadamente para que la reunión de alto nivel de septiembre se concentre en la discusión del cumplimiento de las Metas del Milenio y de los compromisos contraídos en las conferencias internacionales. El Canciller cubano enfatizó: "Si no lo hacemos, permitiríamos que el debate fuese secuestrado y que cuestiones clave para la vida de nuestros pueblos no fuesen discutidas". Algunas de las propuestas de reforma de la ONU que han sido presentadas, aclaró Pérez Roque que lejos de contribuir a la democratización y a la reforma real que la Organización necesita, "promueven una mayor selectividad, más exclusión y privilegian los puntos de vista hegemónicos y los intereses de unos pocos países desarrollados". La delegación cubana, enfatizó, "se opone al intento de reescribir el Artículo 51 de la Carta, porque consagraría la legitimación de la doctrina de guerra preventiva", al tiempo que, agregó, se opone a la propuesta formulada acerca de la llamada "responsabilidad de proteger" que va encaminada a consagrar el supuesto "derecho" de países poderosos a lanzar guerras de conquista contra nuestros pueblos. Lo que pretenden —y de eso los NOAL demostraron estar claros, durante todos los planteamientos hechos en la tarde de hoy—, es reinterpretar el artículo como fuente de intervención en un momento en que el mundo vive bajo las consecuencias del hegemonismo unipolar. Finalmente, el Canciller cubano aclaró que la reforma de Naciones Unidas no puede limitarse a la ampliación del Consejo de Seguridad, sino que tendría que devolver a la Asamblea General el papel que le otorga la Carta. Durante el diálogo interactivo, se comprobó la coincidencia sobre estos delicados temas y los peligros que acecharían al Tercer Mundo si los intentos imperiales se concretaran en septiembre durante la reunión de alto nivel en Nueva York. No hay duda de que este 13 de junio, aquí en Qatar, los ministros de Relaciones Exteriores del Movimiento de Países No Alineados asumieron con dignidad y firmeza una enorme responsabilidad con sus pueblos y con la Historia. Nunca como hoy la independencia, la soberanía y la autodeterminación estuvieron más amenazadas. Nunca como hoy, sin embargo, los intereses del imperio se han confrontado y desafiado con mayor valentía porque nunca como hoy ha mostrado tan impúdicamente su verdadera esencia. Para mañana (hoy) están previstas las llegadas de los Jefes de Estado y de Gobierno o sus representantes para iniciar el miércoles el segmento de alto nivel de la II Cumbre. Los cancilleres dedicarán el día a encuentros bilaterales. |