|
(05 de febrero de
2003)

Orfilio
Peláez
Científicos
de la Universidad de Alberta, en Canadá, advirtieron que el oso
polar podrá extinguirse en los próximos cien años si se mantiene
la tendencia actual al calentamiento global de la atmósfera
terrestre. Según informes recientes, la capa de hielo de los mares
del Polo Norte se derrite a un promedio aproximado del 9% cada 10
años, y eso haría que dentro de apenas un siglo, el hábitat de
este singular mamífero se modifique lo suficiente como para
ocasionar su desaparición. Los estudiosos del tema han podido
comprobar que la alimentación de los osos polares depende mucho de
la exis-tencia de las masas de hielo, pues las utilizan como
plataformas flotantes desde las cuales pueden cazar focas o viajar
sobre ellas hasta el sitio donde estas últimas se refugian...
El Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (CENSA), realizó un
estudio integral sobre la situación de las denominadas Chinches
Harinosas en la agricultura cubana, un importante grupo de insectos
causante de numerosas plagas conocidas a nivel mundial, las cuales
atacan a diversos cultivos de interés, entre ellos frutales,
hortalizas, granos y cafeto. La investigación permitió conocer la
localización geográfica y los cultivos en que aparecen los
principales focos de Chinches Harinosas, así como su
identificación taxonómica, estado de las poblaciones, frecuencia
relativa de los géneros, preferencia alimentaria y otros datos
valiosos para el control y la vigilancia cuarentenaria de estas
plagas. Los resultados reportados permiten confirmar que hasta el
momento no se encuentran presentes ninguna de las especies exóticas
de mayor peligrosidad para nuestra agricultura, principalmente la
Maconellicoccus hirsutus, por cuya cercanía a nuestro país ha sido
decretada la fase de alerta de plaga. Por su novedad y aportes, este
trabajo mereció el premio nacional de la Academia de Ciencias de
Cuba en el 2002... Mediante el diseño de
modelos dinámicos computadorizados de los sistemas planetarios conocidos, astrónomos
norteamericanos llegaron a la conclusión de que salvo la Tierra,
muy pocos cuerpos celestes se ubican en el medio de una denominada
zona habitable, donde pudieran desarrollarse las formas vivas. Dicha
franja es concebida a partir de la distancia existente entre el
planeta y la estrella alrededor de la cual este gira. En la mayoría
de los más de 80 sistemas estudiados se encontró que los planetas
se ubicaban o muy lejos de su estrella y por tanto, son en extremo
helados para albergar algún tipo de vida, o demasiado cerca, es
decir sumamente calientes.
|