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(26 de diciembre
de 2002)

A
cargo de Orfilio Peláez
El empleo de un
sensor de nueva generación instalado a bordo del satélite para
estudios ambientales Terra, que orbita el planeta de polo a polo,
permitió realizar el más exacto atlas térmico marino disponible
hasta ahora. Las mediciones efectuadas por el novedoso instrumento
denominado Modis presentan un margen de error de apenas 0,25 grados
Celsius, con lo cual esta suerte de termómetro espacial duplica en
precisión a los instrumentos similares existentes en el mundo. Para
los científicos, el nivel de exactitud es vital a la hora de
desarrollar modelos reales del clima terrestre, predecir la
aparición o retroceso de fenómenos como El Niño y La Niña, y
saber si estos delatan cambios climáticos globales o son solo
acontecimientos cíclicos... Especialistas de grupo empresarial
LABIOFAM y el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí
obtuvieron, por técnicas de ingeniería genética, un nuevo tipo de
Biorat que no utiliza el tradicional cultivo bacteriano de
Salmonella para combatir las poblaciones de ratas y ratones. El
producto se encuentra en fase de registro y obtención del
certificado de validación del Centro de Seguridad Biológica y
durante las pruebas de campo realizadas ha demostrado niveles
similares de efectividad al del anterior Biorat. Al sustituir a la
Salmonella, se facilita su potencial comercialización en naciones
altamente desarrolladas. Por sus características e inocuidad al
hombre y animales, el Biorat ha sido utilizado en el control de
brotes epidémicos de leptospirosis en Nicaragua, peste bubónica en
Perú y fiebre hemorrágica en Bolivia, país donde las autoridades
sanitarias reportan una mortalidad de ratas superior al 95% en el
período de un semestre... Estudios recientes confirman que las
algas aparecieron en el planeta hace unos tres mil 200 millones de
años, y hoy los biólogos han logrado describir unas 50 000
especies, desde las más pequeñas y unicelulares, hasta enormes y
pluricelulares que miden 50 metros. Como promedio, se recogen
anualmente alrededor de siete millones de toneladas de estas plantas
marinas, las cuales se destinan mayoritariamente a la industria y a
la alimentación. Recientemente, científicos italianos diseñaron
un ingenioso sistema para convertir determinados tipos de macroalgas
en papel, proceso que en un futuro podría evitar la tala de
millones de hectáreas de bosques.
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