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(21 de diciembre
de 2002)
Innovador de pronta respuesta
Enrique
Atiénzar Rivero
CAMAGÜEY.—
Razón tenía en preocuparse Alejandro Corona Senoseain, médico
veterinario y especialista en tecnología de los alimentos, en
buscar soluciones a esta situación negativa: por cada tonelada
capturada de langosta se perdían 80 kilogramos de este producto en
el proceso de cocinado del combinado pesquero de Santa Cruz del Sur.
Con los promedios de
producción por campaña que se logran, de más de 400 toneladas, el
margen de pérdida para la economía no dejaba de ser despreciable y
ello motivó a Corona y a otros trabajadores a buscar dónde estaba
el secreto, encontrado y perfeccionado, después de enfrentar este
problema durante varios años.
Inspirador de esta idea,
encauzada a través del Movimiento del Forum de Ciencia y Técnica,
descubrió que el proceso de precocción de la langosta entera
congelada, con una alta demanda en regiones de Asia y Europa, se
hacía en los tachos por grupos de tallas. Y no todos los ejemplares
llevan el mismo tiempo expuestos a temperaturas entre 70 y 90
grados. De ahí la decisión estudiada, de intercalar en las
bandejas una mediana con una chica, lo que permite un equilibrio de
energía calórica.
El estudio descartó que
el error humano podía estar presente, por lo que se definió la
estandarización de las bandejas, con una cantidad de piezas,
contadas desde que entran, que debe coincidir con el proceso de
retorno al área de enfriamiento, a una temperatura de cero a cinco
grados, mediante la cual es posible el shock térmico, capaz de
detener la cocción, antes de proceder a limpiar las langostas,
envasarlas, congelarlas y empacarlas.
En lo que va de año y
por el volumen de captura, el ahorro representa, si se mide con
igual período del 2001, una recuperación de 14 toneladas 330
kilogramos, con un efecto económico de 337 245 dólares, a la vez
que la reducción del consumo de 236 500 kilowatts/hora.
La experiencia aplicada
en el combinado pesquero de Santa Cruz del Sur permitió reducir,
primero, las pérdidas a 60 kilogramos, después a 50, pero en la
práctica no va más allá de 11, explicó Corona.
El combinado
santacruceño es uno de los más atrasados tecnológicamente, pero
el método establecido aquí es posible aplicarlo, acorde con sus
características en La Coloma, Batabanó, la Isla de la Juventud,
Caibarién y Niquero.
Corona lleva integrado
al Movimiento del Forum desde hace más de 15 años.
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