(17 de junio de 2004)

Cobija de buena sombra

ALDO MADRUGA

Todos los árboles son buenos, pero por la gran repercusión y diversidad de beneficios que reportan al hombre, algunos son excepcionales y cada vez más imprescindibles. El Nim pertenece indiscutiblemente al último grupo. Esta especie botánica es, entre todas las evaluadas en el mundo, la de mejores resultados en la lucha contra insectos, ácaros y nemátodos que atacan a la agricultura en el mundo.

Su eficacia ha sido probada internacionalmente contra más de 360 tipos de estos enemigos de los cultivos y la ganadería. Investigaciones realizadas en Cuba en los últimos 10 años demostraron las excelentes potencialidades de los plaguicidas elaborados a partir del árbol del Nim en el combate contra unas 25 de esas especies que suelen convertirse en azotes de nuestra agricultura, productos que hoy constituyen probadas alternativas en el llamado Programa de Manejo Integrado de Plagas.

Foto: ARNALDO SANTOSLas áreas sembradas en Güines con esta especie botánica no alcanzan para abastecer la pequeña industria, y recibirán materia prima del resto del país.

Con los biopreparados fabricados sobre la base de esta familia botánica, en nuestras fronteras nacionales se pueden mantener a raya las palomillas de la col, la mosca blanca, el minador de la hoja del tomate, la chinche del arroz, el cogollero del tabaco, el gusano del pepino, pulgones y gorgojos de distintos cultivos, y también pulgas, piojos, garrapatas y otros ectoparásitos que dañan a reses, aves, carneros y conejos, principalmente.

Las labores para la extensión del uso agroecológico del Nim en toda Cuba han sido encabezadas por el Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical (INIFAT). Entre 1904 y 1909 la antigua Estación Experimental Agronómica de Santiago de las Vegas, que radicaba donde hoy está el referido centro científico, introdujo en el país los tres árboles que en 1990 sirvieron para iniciar la multiplicación de esa especie por toda la nación, proceso que el próximo año debe alcanzar ya el millón y medio de árboles.

LA PRIMERA PLANTA INDUSTRIAL

Actualmente en la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Amistad Cubano-Búlgara, del municipio habanero de Güines, se le dan los toques finales a una planta capaz de procesar aproximadamente 3 000 toneladas de semillas al año, además de elaborar con el follaje preparados fitosanitarios, y producir unas 400 toneladas de diferentes renglones.

La línea, que será la primera del país para el procesamiento industrial del Nim, ya está a más de un 90% de ejecución y se monta con la ayuda de dos organizaciones no gubernamentales europeas; una con sede en España y otra en Alemania, según informó a Granma el ingeniero Pedro Perera Gómez, presidente de la referida Cooperativa.

Explicó Perera que como las áreas de su CPA sembradas con esta especie botánica no alcanzan para abastecer a la pequeña industria, recibirán materia prima del resto del país, principalmente de Pinar del Río y Holguín, provincias donde la presencia del Nim ha crecido considerablemente.

Desde octubre de 1997 esta Cooperativa cuenta con un vivero para su reproducción que ahora se utiliza también en fomentar la siembra de frutales en sus áreas forestales y comunidades.

En julio y agosto comienzan las primeras cosechas sobre la base de dos meses anuales de recogida del fruto.

Este árbol tiene un ciclo de tres meses en el vivero, después se siembra y sus producciones se obtienen a partir del cuarto año. Debe dar unos 25 kilogramos cada uno, cifra que todavía no han logrado en las 42 hectáreas que sembró esta entidad en 1998, pues las plantaciones son muy jóvenes todavía.

El Nim lleva un tratamiento muy parecido al café: se despulpa, se seca, se descascara, se muele de acuerdo con el destino final de la materia prima, y se le extraen otros componentes. La planta procesadora puede, además, trabajar la soya y el girasol y extraerles el aceite a ambos, así como elaborar sazonadores concentrados.

Este árbol, cuya madera es muy apreciada, no exige de tierras de alta calidad para desarrollarse ni, luego del primer año de existencia, necesita de grandes atenciones agrotécnicas y los especialistas aconsejan que cada municipio del país cuente por lo menos con una hectárea de esta especie.

   

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