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(20 de mayo de
2004)

Tiempo de impactos
La doctora América Santos valora la gestión del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en sus 10 años de labor
ORFILIO PELÁEZ
Para
muchos pudo resultar paradójico que en medio de uno de los momentos
económicos más difíciles de su historia, el Estado cubano
decidiera crear en 1994 el Ministerio de Ciencia, Tecnología y
Medio Ambiente (CITMA).
Y es que en el convulso
mundo de hoy ante situaciones de crisis, los gobiernos sometidos a
las políticas neoliberales suelen aplicar, entre las primeras
medidas paliativas, el abandono o recorte de los fondos destinados a
programas ambientales.
En Cuba sucedió lo
contrario y pese a transitar por una de las etapas más complejas
del periodo especial, la máxima dirección del país le otorgó a
la actividad ambiental, el rango de ministerio, y sentó las bases
institucionales para profundizar en un verdadero proyecto social
sostenible, sueño abrazado desde el principio de la Revolución.
Consultada por Granma
acerca de la gestión del CITMA en el transcurso de esta década, la
doctora América Santos, viceministra del sector, expresó que
"la misión principal ha sido organizar todo el sistema
nacional de ciencia y tecnología sobre la base de la integración,
definir bien las prioridades en correspondencia con las necesidades
económicas y sociales, y otorgarle a esta fuerza un papel
protagónico en el desarrollo del país".
En su opinión, un
acierto importante del CITMA es haber unido ciencia, innovación
tecnológica y medio ambiente, porque las soluciones de muchos
problemas relacionados con el cuidado de la naturaleza pasan de
manera casi obligatoria, por la aplicación de nuevos conocimientos
y el diseño de tecnologías más eficientes y no perjudiciales al
entorno.
Vinculada desde hace
tiempo al CITMA, primero como directora de la Oficina Cubana de la
Propiedad Industrial (OCPI) y luego nombrada vicetitular del
organismo en junio del 2001, la doctora Santos destacó los
esfuerzos emprendidos en los últimos años para alcanzar mayores
niveles de impacto de la ciencia y la innovación tecnológica en la
economía nacional, la sociedad y el medio ambiente.
Así en el año 2003 se
incrementaron los volúmenes de ingresos en divisas del país por
concepto de exportación de productos y servicios de alto valor
agregado en más de un 30%, en comparación con lo alcanzado en el
2000, mientras el efecto económico de la sustitución de
importaciones por acciones de ciencia y tecnología reflejó un
aumento del 10% con respecto al 2002.
En materia ambiental
vale mencionar la progresiva reducción de la carga contaminante a
nivel nacional (el pasado año disminuyó en un 9%), tener hoy
cubierto por bosques el 23,2% de la superficie del país, y los
resultados favorables en el rescate de las principales cuencas
hidrográficas y saneamiento de bahías.
Pero más allá de estos
incuestionables avances, indica América, la celebración de este
décimo aniversario es momento propicio para hacer un alto y repasar
cuánto nos falta por aportar en bien del país.
"Debemos hacer los
máximos esfuerzos por convertir a la generación de nuevas
tecnologías propias en un pilar fundamental del quehacer
científico nacional e incrementar mucho más sus impactos sobre las
exportaciones, la sustitución de importaciones, el mejoramiento de
la eficiencia energética y el óptimo uso de los recursos
materiales y humanos."
Hoy, subrayó la locuaz
funcionaria, tenemos esa formidable riqueza que es nuestro capital
humano presente en los polos científicos, el movimiento del Fórum,
la ANIR, las BTJ, el Sindicato de las Ciencias, y ello nos pone en
condiciones de poder hacer realidad en un futuro no lejano esa idea
expresada por Fidel de que el país pueda vivir algún día de sus
producciones intelectuales.
En la esfera de las
ciencias sociales, sostuvo la doctora Santos, el reto está en poner
los resultados de las investigaciones en función de resolver los
problemas más complejos y perfeccionar así nuestro modelo de
justicia y equidad.
La Batalla de Ideas, en
particular la contribución de los científicos a formar una cultura
general integral en el pueblo, es y seguirá siendo otro tema
prioritario de nuestra agenda, aseveró por último América.
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