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(9 de octubre de
2003)
 
A
cargo de Orfilio Peláez
El Premio Nobel de
Medicina del 2003 les fue conferido a los científicos Peter
Mansfield, de Gran Bretaña, y Paul Lauterbur, de Estados Unidos,
por sus aportes en el desarrollo de la resonancia magnética, una
técnica basada en el estudio del organismo humano mediante
imágenes, que ha revolucionado la investigación médica y el
diagnóstico clínico. Los trabajos realizados por ambos
especialistas a principios de los años setenta del recién
finalizado siglo, sentaron las bases para que la resonancia
magnética se convirtiera poco tiempo después en una herramienta
básica en el diagnóstico de tumores y en la exploración del
cerebro, por citar algunas de sus aplicaciones más importantes.
Hoy, por ejemplo, los equipos de RM son capaces de detectar
patologías como la esquizofrenia o el Alzheimer, antes de que
aparezcan los síntomas iniciales... Especialistas de
la
Facultad de Biología de la Universidad de La Habana investigaron el
comportamiento de las aves acuáticas en los humedales de Cuba,
donde al menos 70 especies utilizan las arroceras para alimentarse y
los terrenos pantanosos aledaños les sirven de áreas de descanso y
reproducción. Sobresalen entre los beneficios más significativos
del estudio la determinación por primera vez de la dieta de 34
especies de aves, los parámetros reproductivos de otras diez, y la
función que desempeñan como controladores biológicos de plagas y
enfermedades. Este resultado mereció premio nacional de la Academia
de Ciencias en el 2002 y sus aportes se expresan en tres tesis
doctorales, 2 maestrías y 42 publicaciones nacionales e
internacionales... Los tres astronautas que permanecieron dos
meses más de lo planificado a bordo de la Estación Espacial
Internacional, afirmaron que la experiencia vivida por ellos de
pasar 161 días dentro de esa nave, con pleno control de todas las
etapas del vuelo y las diferentes maniobras, demuestra la capacidad
física y orgánica del hombre para soportar viajes largos
interplanetarios. Según opinan los expertos, el tiempo permanecido
por ellos en el cosmos (poco más de cinco meses y medio), es casi
similar a lo que duraría un viaje de ida a Marte. Dicha
tripulación viajó al cosmos el 23 de noviembre del 2002 y por el
accidente del transbordador Columbia, no pudieron regresar a
principios de marzo del 2003 como estaba previsto, y solo pudieron
hacerlo en el mes de mayo en una nave Soyuz.
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