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(1de octubre de
2003)
 
A
cargo de Orfilio Peláez
La reciente
ruptura
de una gran placa de hielo en aguas del océano Ártico, al Norte de
Canadá, es una prueba más del proceso de calentamiento global que
sufre la Tierra, afirmaron científicos norteamericanos y
canadienses. Según aparece publicado en la revista Geophysical
Research, la placa de hielo tenía una antigüedad de 3 000 años,
su espesor era de 30, 5 metros y ocupaba una extensión de 388
kilómetros cuadrados, cerca de la isla Elleimere (Nunavut ), el
territorio más septentrional de Canadá, junto a la isla de
Groenlandia. Los investigadores vincularon el hecho con el aumento
de la temperatura media global del planeta experimentado en el
último siglo y lo calificaron como el mayor desprendimiento de
hielo registrado en las zonas árticas. La placa comenzó a romperse
en el año 2000 y apenas un bienio después se había partido en dos
grandes mitades... Cuba desarrolla una estrategia nacional de
seguridad biológica dirigida a garantizar el estricto cumplimiento
de las normas establecidas a nivel mundial en esta materia y
proteger al trabajador de las instalaciones, la comunidad y el medio
ambiente, de los riesgos que entraña el trabajo con microorganismos
patógenos y otros elementos. La estrategia incluye, entre otros
aspectos, la superación y capacitación profesional del personal
especializado y el acceso a la documentación técnica relacionada
con el tema. De acuerdo con expertos del Centro Nacional de
Seguridad Biológica, creado en 1996, el riesgo biológico se puede
reducir al mínimo si se cumplen con todo rigor las Buenas
Prácticas de Laboratorio, referidas al uso eficiente de los
materiales y equipos para utilizar en los diferentes
procedimientos... Un equipo de paleontólogos y geólogos
marroquíes y franceses descubrieron el cráneo del dinosaurio más
antiguo encontrado hasta ahora, en una localidad ubicada a unos 530
kilómetros al Sur de la ciudad de Rabat, capital de ese país del
Norte africano. Los restos de este cráneo de dinosaurio datan de
hace 180 millones de años, pertenecen a la especie denominada
Tazoudasaurus Naimi (saurópedo), y comprenden, entre otras
estructuras, una de las mandíbulas que conserva 17 de los 20
dientes originales. Este animal alcanzaba una longitud de nueve
metros, era hervívoro y con el hallazgo de otras partes de su
cuerpo, como las vértebras cervicales y dorsales, se convierte en
el saurópedo primitivo mejor estudiado por los científicos.
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