Desde la distancia... aproximando siempre.
En este nuevo 14 de junio, por Antonio y por Ernesto. Por Maceo y
por Guevara.
Por aquel Antonio y aquel Che.
Por el heroico sentido humano.
Por la querida búsqueda del hombre nuevo.
Por las banderas inalterables de la liberación. De la patria
grande.
Por eso, cada 14 de junio... no es un día más.
Cada 14 de junio, el ayer vuelve. Se pega una vuelta. Y nos
vuelve a enseñar.
Pero también parecen reclamarnos, retornar a Antonio y retornar
al Che.
De entrañables presencias. De faros iluminando, creando,
labrando...
14 de junio. Los dos.
Casi una generosa y ocurrente complicidad del calendario, para
fusionarlos tan eternamente como siempre. Como siempre.
Desde la distancia... y aproximando.
Sueños de quijotes.
Después de nacer quijotes.
Quijotes de la vida sin tiempo.
Después de todo.... de cada tiempo.
También nuestros.
Un abrazo.
Eleazar José Silva
(Salto, República Oriental del Uruguay)