Publicadas el 22 de mayo de 2009

Sí, necesitamos “aterrizar” ante la crisis

No hay dudas de que nos falta comprensión de lo que está ocurriendo, y ninguno está exento.

Y esto corrobora lo que se planteó en el comentario de Granma, sobre la mentalidad gastadora que persiste en muchos de nosotros. Le voy a poner un ejemplo muy evidente y como este hay cientos que se pueden evitar.

Lo primero que hace un empleado cuando llega a la oficina, es prender la computadora, ya sea para abrir el correo, redactar un documento pequeño, como para pasar el rato con los jueguitos u otros detalles que no tienen que ver con el trabajo; el hecho es que ¿se imagina usted el gasto de miles de computadoras que se pasan todo el horario laboral prendidas, sin hacer un uso correcto de las mismas?

¿Qué medidas se pueden adoptar para evitar estas indisciplinas?

Creo necesario que a través de la prensa, se pueden señalar estos ejemplos y muchos más serios.

V. Rodríguez

Cerrarles el paso a los depredadores

Semanalmente leemos en Cartas a la Dirección las diversas opiniones que nuestros ciudadanos expresan con la marcada intención de contribuir a la solución del abanico de problemas que aún se manifiestan y afectan a nuestra sociedad, que aunque no es perfecta, sí debemos continuar luchando para que alcance el mayor grado de perfección posible.

Nuestro nivel de instrucción, científico y cultural sigue en ascenso, eso nos enorgullece.

No obstante, necesitamos más oídos receptivos y mayor voluntad para enfrentar cada problema y no dejarlo para las calendas griegas ni en el baúl del olvido, eso es lo que más nos preocupa, puesto que se observa un deterioro creciente de la disciplina social, conductas totalmente ajenas al socialismo, malos hábitos, tales como: no pagar el ómnibus, escribir letreritos de mal gusto en cualquier lugar —incluyendo en el interior de los ómnibus—, paredes, hasta en los monumentos que debieran ser sagrados para todo cubano con un poco de dignidad, sentido común, racionalidad y conducta civilizada.

De nuevo se observan algunos "buzos" en los tanques de desperdicios con la secuela de malos olores, atentando a la higiene y el lógico peligro para la salud, y basura regada por todas partes.

Los perros con dueños y sin ellos, en número creciente, dejan su abundante cuota de suciedad y heces por todas partes, además de los ladridos nocturnos que molestan a las personas que necesitan descansar.

De cualquier balcón, a cualquier hora y cualquier día arrojan agua u otras cosas para la calle, sin importarles el perjuicio que hacen y la mala imagen que dejan, arruinando el vestuario de cualquier persona.

Lamentablemente, es casi común observar a hombres de todas las edades transitando sin camisa y sin camiseta y en short, por la calle o dentro de los ómnibus, compartiendo el sudor con los demás.

No es posible relatar el abanico de problemas que actualmente afectan la convivencia social y lo más preocupante resulta que no se advierten acciones para poner orden a estas anomalías.

La comunidad y las organizaciones políticas y de masas pudieran contribuir a revertir esta situación, en apoyo a las medidas de carácter legal que las instituciones facultadas para ello aplicaran si de verdad hubiera exigencia, se pusieran en práctica multas u otras medidas a las acciones ilegales que a diario observamos y que están muy alejadas del socialismo y muy cercanas al desorden.

El socialismo es consustancial a la solidaridad y sensibilidad humanas, la ayuda, la vida civilizada, la limpieza, el orden, la disciplina, el amor al trabajo, la educación, los sentimientos patrióticos y el orgullo de ser cubano y contar con una historia —como la nuestra— llena de actos heroicos.

Todo lo que no se avenga a estos valores y otros, no es socialismo y entorpece su normal desarrollo y avance.

Pienso que es hora de enfrentar estos problemas de una vez y por todas y cerrarles todos los espacios a los depredadores y a algunas personas que sin serlo, les resulta muy difícil vivir civilizadamente, creando inconvenientes artificiales de todo tipo y provocando una imagen que nada tiene que ver con la sociedad que construimos y una paradoja con el nivel de cultura que hemos alcanzado.

N. Valdés Pereda

Ser maestro es amar a esos duendes mágicos: los alumnos

Recientemente la sección tuvo la deferencia de publicar la carta El respeto al maestro y reconocimiento diarios, no pensé que recibiera la crítica oportuna o aprobación de amigos y conocidos, incluso de personas que han marcado con honor las páginas del magisterio cubano y de la historia Patria.

Esta vez quisiera referirme al modelo de maestro que tenemos como premisa formar en cada uno de nuestros Institutos Superiores Pedagógicos o como ningún otro país del mundo en las sedes universitarias de cada territorio, así como en cada una de las escuelas. Sirva esta reflexión para aquellos que somos educadores y de manera excepcional para los que en el futuro serán parte de este ejército de luz.

Ser maestro es ante todo amar y defender la Revolución y a los héroes; en especial esas cosas que como decía el poeta son bellas y hermosas porque son las nuestras, cumplir a carta cabal los lineamientos del Partido y las doctrinas martianas donde: "Todo hombre que llega a la tierra tiene el derecho a que se le eduque y en pago contribuir a la educación de los demás".

Ser maestro es trazarse metas dirigidas a perfeccionar la labor: disciplina, ética, organización, autopreparación y autosuperación constantes, la lectura permanente, la motivación asertiva en cada tarea, la investigación sistemática, hacer de cada clase un taller para la vida donde el aprendizaje adquiera un carácter desarrollador, exigente, creativo, original, alegre pero profundo como diría el Che.

Ser maestro es amar por sobre todas las cosas a esos duendes mágicos que se hacen llamar alumnos y dar lo mejor de nosotros mismos en su formación diaria.

Ser maestro es ir más allá de incomprensiones y obstáculos, es interactuar con la comunidad para la búsqueda de soluciones, es calar en la sociedad mostrando correctos modos de actuación, es por sobre todas las cosas sentir una inmensa emoción y satisfacción al exclamar: ¡Yo soy el maestro!

Parafraseando nuevamente a un pedagogo excepcional de Cuba y el mundo, nuestro Comandante en Jefe: ser maestro en fin, es estar consciente de la responsabilidad que la sociedad le ha situado al conferirle lo más preciado de ella, la joven generación.

R. J. Sánchez Long

Felizmente existen centros donde la atención es esmerada

Haciendo uso de este magnífico servicio que nos permite expresarnos de malos tratos, quejas, y cualquier tema que no comprendemos, o que nos hacen sentir desatendidos como seres humanos, quiero hacer llegar algo diferente y digno de mención.

Es lo totalmente opuesto, que entre tantos sinsabores de desatención y malos procederes injustificados, creo que merece la pena sea reconocido, y al mismo tiempo sirva de ejemplo para tantos trabajadores que nos causan esa desagradable impresión de que no existimos, que estorbamos, que somos inferiores, que menosprecian nuestra presencia en tiendas y centros de servicios.

Quiero felicitar a los trabajadores de la Oficina del Carnet de Identidad de Playa, ubicada en 5ta. B esquina a 96, Miramar.

Estuve en ese centro para efectuar un cambio de carnet por cambio de domicilio reciente (permuta), y tan acostumbrada como estoy a recibir el frecuente y "normal" maltrato, tuve la impresión de que había llegado al paraíso terrenal.

La compañera que primeramente recibe los casos y los clasifica, de acuerdo con lo que necesitan de la oficina, fue sumamente agradable y cooperadora, no solo conmigo, sino con todos los que estábamos esperando ser atendidos por el turno reglamentario.

Se trataba del día que atienden hasta las 7:00 p.m.,(miércoles), para facilitar a los trabajadores el que no tengan que ausentarse en horas laborales de sus centros de trabajo. Todo se desarrolló con prontitud, eficacia y profesionalidad. Las compañeras que atienden, ya para llenar los datos que tendrá el nuevo carnet, fueron igualmente amables y diligentes, y para finalizar, el compañero que nos toma la huella dactilar y nos da a firmar el nuevo carnet, hay que felicitarlo por su amabilidad y buen trato. Aclaro que llegué a esas oficinas a las 5:45 p.m., y salí a las 6:30 p.m., con mi nuevo documento de identidad.

Para todos ellos, y para el director de ese centro, la felicitación de una cubana que, después de terminada su jornada laboral, pudo resolver satisfactoriamente y en un tiempo récord un trámite de vital importancia como lo es la identificación permanente, en un ambiente de educación y amabilidad dignos de resaltar.

Y me pregunto, ¿es tan difícil lograr idénticos resultados en todos los centros cubanos? La respuesta es obvia.

R. de los Reyes Cancio

Bayamo: los servicios a que todos aspiramos

Desearía que esta carta llevara este título, para anunciar de antemano que el contenido de la misma es algo diferente a lo que estamos acostumbrados a leer en esta sección, aunque aclaro que no soy crítico de las denuncias, quejas, críticas y sugerencias que se han realizado, todo lo contrario, estoy a favor de este ejercicio.

Entre los días 24 al 30 de abril pasado, mi hija, mi nieto y yo, realizamos una visita por motivos personales a la ciudad de Bayamo. Al regresar, altamente impresionados de lo que allí nos encontramos, nos pareció justo compartirlo con todos los lectores.

No exagero si digo que Bayamo, en los servicios, está a la altura de lo que todos deseamos que sea el país, en especial evitar día a día chocar con una buena cantidad de insuficiencias, maltratos y falta de la llamada "cultura del servicio".

Comencemos por la limpieza de las calles, están impecables, ¿dónde se mete la basura?, ¿a qué hora la recogen?

Las cabinas telefónicas de monedas, hay muchas, no sé si suficientes, pero se puede hablar en cualquier momento; la conservación de los símbolos y sitios históricos: Plaza del Himno, Plaza de la Patria, Casa de los Asaltantes, Ventana de la Bayamesa, iglesia, Casa Museo de Carlos Manuel de Céspedes, parque con el Monumento al Padre de la Patria, etc.

¿Qué y quiénes han logrado que Bayamo cuente con un bello y conservado bulevar o Paseo General García que es como le llaman los bayameses? Buen número de obras de arte se exhiben en este, desde las galerías, hasta el magnífico Museo de Cera, que por cierto, aunque les critiqué que en ellas no aparece el nombre de los creadores, supe que son de la familia Barrios (el padre y sus dos hijos), así como las que esconden las torres de hormigón del tendido eléctrico del Paseo, los bancos de mármol y hasta el propio piso de granito, merece ser apreciado por la magnificencia de su diseño.

Pero algo sorprendente en Bayamo es el servicio gastronómico y la cantidad de ofertas con que cuenta.

Siempre se dice que no es bueno comparar porque difieren ciertas condiciones, ya sea por ser más grande o más chiquito, porque no es lo mismo una provincia que la capital o cualquier otra justificación, pero como quiera que sea, honor a lo que honor merece.

Bayamo cuenta con varias cremerías de excelente calidad y variedad de ofertas, incluyendo una cremería infantil; varios restaurantes y algunos de ellos especializados, todos me entenderían si les digo que en los restaurantes de Bayamo se puede ir a comer como acto recreativo, no para resolver solo un simple problema de apetito; hay también muchos quioscos de comida rápida y barata; buen café en el Café Serrano, con ofertas de café con crema, con queso, con bizcochos, con galleticas y cremoso café con leche; servicio de merienda para los niños que acuden a la barbería infantil, que, comentario aparte, es un local donde los niños para pelarse se sientan en sus "sillones" en forma de cocodrilos, delfines, disfrutan de películas infantiles y al final se les brinda un paquete con caramelos, galleticas, bizcochos y refrescos, todo con módicos precios incluyendo el pelado.

Bayamo no tiene, como muchas ciudades, salida al mar, pero los bayameses inventaron su propia "playa" llamada El Chapuzón, una especie de río represado, muy limpio y con todo tipo de servicios gastronómicos.

Y para rematar, todo lo que he descrito se oferta en Moneda Nacional de verdad, recalco esto último porque a veces nos encontramos con "moneda nacional" pero al cambio equivalente al peso convertible, el de Bayamo es moneda nacional asequible a cualquier bolsillo, quizás no todos los días pero sí algunas veces.

¿Que todo está bien en Bayamo? No lo creo, no es un trabajo investigativo, es una simple impresión de 6 días como visitante. Pero lo positivo merece ser divulgado como enseñanza, ejemplo y lección. Bayamo es la Cuna de la Nacionalidad, ojalá fuese también la Cuna de la Recuperación de los Servicios en Cuba.

A. Lucas Sigler

¡Auxilio, se mueren las plantas!

Dicen que ver un crimen y aceptarlo en silencio, ¡es cometerlo! Por eso me dirijo a usted a ver si ayudan a encontrar quien se apiade urgente del Jardín Botánico.

Hace años fui con el Círculo de Abuelos 16 de abril, al cual pertenezco, y lo hallé muy bonito. Deseaba volver y llevar a mi familia (esposo, hijos y nietos), nos gusta mucho ver las plantas, los animales, la naturaleza.

Hace unos días fuimos, pero lo que vimos nos dio tristeza, angustia, dolor, al observar todos los pabellones rotos, las diversas plantas sembradas allí, con tanto esmero, han perdido su hábitat, están al morir, pidiendo auxilio.

Da pena. ¡Cuidemos la Naturaleza!, es bella y la necesitamos. Además es un lugar de recreo, conocimientos y esparcimiento para grandes y chicos.

A. Duque Collado

Otro ejemplo de chapucería

En el nuevo bloque que amplía las capacidades del Instituto de Cirugía Cardiovascular puede contemplarse —desde la acera contigua a la avenida Paseo—, un fragmento de cielo raso desprendido desde hace varias semanas, aparentemente debido a filtraciones en las tuberías superiores de la instalación.

No es lo único. También se pueden ver unos bloques empotrados junto a las ventanas de aluminio del sótano del mencionado local, recientemente enrejadas. ¡Qué manía de ser chapuceros a capa y espada! ¿Qué harán los responsables de velar por estos "detalles" de terminación?

B. L. Rodríguez García

Tractores para labrar la tierra

En la Revista de la Mañana, de Tele Rebelde, oí el comentario económico del compañero Ariel Terrero. El tema, la producción de alimentos.

En su intervención hacía referencia a las cifras millonarias que el país ha decidido emplear en la compra, entre otras cosas, de maquinarias para la agricultura.

No sé lo que sucede en otros territorios, pero en la capital de la provincia de Las Tunas, donde resido, es normal ver más de 10 tractores todos los días dando vueltas en labores que no tienen nada que ver con las agrícolas, que pienso fue el objetivo por el que se importaron.

Los puede ver moviendo termos de cerveza, vendiendo arena o ladrillos por las calles, con una carretica y dos balones de oxígeno detrás, solos "paseando" por las avenidas, etc.

Si se reconoce que la labor de los bueyes no es suficiente para lo que necesitamos haga la agricultura, si el combustible existe, pues esos equipos no dejan de funcionar, entonces ¿no es posible dictar una ley que obligue a que regresen a laborar la tierra?

J. R. Reynaldo Sánchez

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