Sí, necesitamos “aterrizar” ante la crisis
No hay dudas de que nos falta comprensión de lo que está
ocurriendo, y ninguno está exento.
Y esto corrobora lo que se planteó en el comentario de Granma,
sobre la mentalidad gastadora que persiste en muchos de nosotros. Le
voy a poner un ejemplo muy evidente y como este hay cientos que se
pueden evitar.
Lo primero que hace un empleado cuando llega a la oficina, es
prender la computadora, ya sea para abrir el correo, redactar un
documento pequeño, como para pasar el rato con los jueguitos u otros
detalles que no tienen que ver con el trabajo; el hecho es que ¿se
imagina usted el gasto de miles de computadoras que se pasan todo el
horario laboral prendidas, sin hacer un uso correcto de las mismas?
¿Qué medidas se pueden adoptar para evitar estas indisciplinas?
Creo necesario que a través de la prensa, se pueden señalar estos
ejemplos y muchos más serios.
V. Rodríguez
Cerrarles el paso a los depredadores
Semanalmente leemos en Cartas a la Dirección las diversas
opiniones que nuestros ciudadanos expresan con la marcada intención
de contribuir a la solución del abanico de problemas que aún se
manifiestan y afectan a nuestra sociedad, que aunque no es perfecta,
sí debemos continuar luchando para que alcance el mayor grado de
perfección posible.
Nuestro nivel de instrucción, científico y cultural sigue en
ascenso, eso nos enorgullece.
No obstante, necesitamos más oídos receptivos y mayor voluntad
para enfrentar cada problema y no dejarlo para las calendas griegas
ni en el baúl del olvido, eso es lo que más nos preocupa, puesto que
se observa un deterioro creciente de la disciplina social, conductas
totalmente ajenas al socialismo, malos hábitos, tales como: no pagar
el ómnibus, escribir letreritos de mal gusto en cualquier lugar
—incluyendo en el interior de los ómnibus—, paredes, hasta en los
monumentos que debieran ser sagrados para todo cubano con un poco de
dignidad, sentido común, racionalidad y conducta civilizada.
De nuevo se observan algunos "buzos" en los tanques de
desperdicios con la secuela de malos olores, atentando a la higiene
y el lógico peligro para la salud, y basura regada por todas partes.
Los perros con dueños y sin ellos, en número creciente, dejan su
abundante cuota de suciedad y heces por todas partes, además de los
ladridos nocturnos que molestan a las personas que necesitan
descansar.
De cualquier balcón, a cualquier hora y cualquier día arrojan
agua u otras cosas para la calle, sin importarles el perjuicio que
hacen y la mala imagen que dejan, arruinando el vestuario de
cualquier persona.
Lamentablemente, es casi común observar a hombres de todas las
edades transitando sin camisa y sin camiseta y en short, por la
calle o dentro de los ómnibus, compartiendo el sudor con los demás.
No es posible relatar el abanico de problemas que actualmente
afectan la convivencia social y lo más preocupante resulta que no se
advierten acciones para poner orden a estas anomalías.
La comunidad y las organizaciones políticas y de masas pudieran
contribuir a revertir esta situación, en apoyo a las medidas de
carácter legal que las instituciones facultadas para ello aplicaran
si de verdad hubiera exigencia, se pusieran en práctica multas u
otras medidas a las acciones ilegales que a diario observamos y que
están muy alejadas del socialismo y muy cercanas al desorden.
El socialismo es consustancial a la solidaridad y sensibilidad
humanas, la ayuda, la vida civilizada, la limpieza, el orden, la
disciplina, el amor al trabajo, la educación, los sentimientos
patrióticos y el orgullo de ser cubano y contar con una historia
—como la nuestra— llena de actos heroicos.
Todo lo que no se avenga a estos valores y otros, no es
socialismo y entorpece su normal desarrollo y avance.
Pienso que es hora de enfrentar estos problemas de una vez y por
todas y cerrarles todos los espacios a los depredadores y a algunas
personas que sin serlo, les resulta muy difícil vivir
civilizadamente, creando inconvenientes artificiales de todo tipo y
provocando una imagen que nada tiene que ver con la sociedad que
construimos y una paradoja con el nivel de cultura que hemos
alcanzado.
N. Valdés Pereda
Ser maestro es amar a esos duendes mágicos: los alumnos
Recientemente la sección tuvo la deferencia de publicar la carta
El respeto al maestro y reconocimiento diarios, no pensé que
recibiera la crítica oportuna o aprobación de amigos y conocidos,
incluso de personas que han marcado con honor las páginas del
magisterio cubano y de la historia Patria.
Esta vez quisiera referirme al modelo de maestro que tenemos como
premisa formar en cada uno de nuestros Institutos Superiores
Pedagógicos o como ningún otro país del mundo en las sedes
universitarias de cada territorio, así como en cada una de las
escuelas. Sirva esta reflexión para aquellos que somos educadores y
de manera excepcional para los que en el futuro serán parte de este
ejército de luz.
Ser maestro es ante todo amar y defender la Revolución y a los
héroes; en especial esas cosas que como decía el poeta son bellas y
hermosas porque son las nuestras, cumplir a carta cabal los
lineamientos del Partido y las doctrinas martianas donde: "Todo
hombre que llega a la tierra tiene el derecho a que se le eduque y
en pago contribuir a la educación de los demás".
Ser maestro es trazarse metas dirigidas a perfeccionar la labor:
disciplina, ética, organización, autopreparación y autosuperación
constantes, la lectura permanente, la motivación asertiva en cada
tarea, la investigación sistemática, hacer de cada clase un taller
para la vida donde el aprendizaje adquiera un carácter
desarrollador, exigente, creativo, original, alegre pero profundo
como diría el Che.
Ser maestro es amar por sobre todas las cosas a esos duendes
mágicos que se hacen llamar alumnos y dar lo mejor de nosotros
mismos en su formación diaria.
Ser maestro es ir más allá de incomprensiones y obstáculos, es
interactuar con la comunidad para la búsqueda de soluciones, es
calar en la sociedad mostrando correctos modos de actuación, es por
sobre todas las cosas sentir una inmensa emoción y satisfacción al
exclamar: ¡Yo soy el maestro!
Parafraseando nuevamente a un pedagogo excepcional de Cuba y el
mundo, nuestro Comandante en Jefe: ser maestro en fin, es estar
consciente de la responsabilidad que la sociedad le ha situado al
conferirle lo más preciado de ella, la joven generación.
R. J. Sánchez Long
Felizmente existen centros donde la atención es esmerada
Haciendo uso de este magnífico servicio que nos permite
expresarnos de malos tratos, quejas, y cualquier tema que no
comprendemos, o que nos hacen sentir desatendidos como seres
humanos, quiero hacer llegar algo diferente y digno de mención.
Es lo totalmente opuesto, que entre tantos sinsabores de
desatención y malos procederes injustificados, creo que merece la
pena sea reconocido, y al mismo tiempo sirva de ejemplo para tantos
trabajadores que nos causan esa desagradable impresión de que no
existimos, que estorbamos, que somos inferiores, que menosprecian
nuestra presencia en tiendas y centros de servicios.
Quiero felicitar a los trabajadores de la Oficina del Carnet de
Identidad de Playa, ubicada en 5ta. B esquina a 96, Miramar.
Estuve en ese centro para efectuar un cambio de carnet por cambio
de domicilio reciente (permuta), y tan acostumbrada como estoy a
recibir el frecuente y "normal" maltrato, tuve la impresión de que
había llegado al paraíso terrenal.
La compañera que primeramente recibe los casos y los clasifica,
de acuerdo con lo que necesitan de la oficina, fue sumamente
agradable y cooperadora, no solo conmigo, sino con todos los que
estábamos esperando ser atendidos por el turno reglamentario.
Se trataba del día que atienden hasta las 7:00 p.m.,(miércoles),
para facilitar a los trabajadores el que no tengan que ausentarse en
horas laborales de sus centros de trabajo. Todo se desarrolló con
prontitud, eficacia y profesionalidad. Las compañeras que atienden,
ya para llenar los datos que tendrá el nuevo carnet, fueron
igualmente amables y diligentes, y para finalizar, el compañero que
nos toma la huella dactilar y nos da a firmar el nuevo carnet, hay
que felicitarlo por su amabilidad y buen trato. Aclaro que llegué a
esas oficinas a las 5:45 p.m., y salí a las 6:30 p.m., con mi nuevo
documento de identidad.
Para todos ellos, y para el director de ese centro, la
felicitación de una cubana que, después de terminada su jornada
laboral, pudo resolver satisfactoriamente y en un tiempo récord un
trámite de vital importancia como lo es la identificación
permanente, en un ambiente de educación y amabilidad dignos de
resaltar.
Y me pregunto, ¿es tan difícil lograr idénticos resultados en
todos los centros cubanos? La respuesta es obvia.
R. de los Reyes Cancio
Bayamo: los servicios a que todos aspiramos
Desearía que esta carta llevara este título, para anunciar de
antemano que el contenido de la misma es algo diferente a lo que
estamos acostumbrados a leer en esta sección, aunque aclaro que no
soy crítico de las denuncias, quejas, críticas y sugerencias que se
han realizado, todo lo contrario, estoy a favor de este ejercicio.
Entre los días 24 al 30 de abril pasado, mi hija, mi nieto y yo,
realizamos una visita por motivos personales a la ciudad de Bayamo.
Al regresar, altamente impresionados de lo que allí nos encontramos,
nos pareció justo compartirlo con todos los lectores.
No exagero si digo que Bayamo, en los servicios, está a la altura
de lo que todos deseamos que sea el país, en especial evitar día a
día chocar con una buena cantidad de insuficiencias, maltratos y
falta de la llamada "cultura del servicio".
Comencemos por la limpieza de las calles, están impecables,
¿dónde se mete la basura?, ¿a qué hora la recogen?
Las cabinas telefónicas de monedas, hay muchas, no sé si
suficientes, pero se puede hablar en cualquier momento; la
conservación de los símbolos y sitios históricos: Plaza del Himno,
Plaza de la Patria, Casa de los Asaltantes, Ventana de la Bayamesa,
iglesia, Casa Museo de Carlos Manuel de Céspedes, parque con el
Monumento al Padre de la Patria, etc.
¿Qué y quiénes han logrado que Bayamo cuente con un bello y
conservado bulevar o Paseo General García que es como le llaman los
bayameses? Buen número de obras de arte se exhiben en este, desde
las galerías, hasta el magnífico Museo de Cera, que por cierto,
aunque les critiqué que en ellas no aparece el nombre de los
creadores, supe que son de la familia Barrios (el padre y sus dos
hijos), así como las que esconden las torres de hormigón del tendido
eléctrico del Paseo, los bancos de mármol y hasta el propio piso de
granito, merece ser apreciado por la magnificencia de su diseño.
Pero algo sorprendente en Bayamo es el servicio gastronómico y la
cantidad de ofertas con que cuenta.
Siempre se dice que no es bueno comparar porque difieren ciertas
condiciones, ya sea por ser más grande o más chiquito, porque no es
lo mismo una provincia que la capital o cualquier otra
justificación, pero como quiera que sea, honor a lo que honor
merece.
Bayamo cuenta con varias cremerías de excelente calidad y
variedad de ofertas, incluyendo una cremería infantil; varios
restaurantes y algunos de ellos especializados, todos me entenderían
si les digo que en los restaurantes de Bayamo se puede ir a comer
como acto recreativo, no para resolver solo un simple problema de
apetito; hay también muchos quioscos de comida rápida y barata; buen
café en el Café Serrano, con ofertas de café con crema, con queso,
con bizcochos, con galleticas y cremoso café con leche; servicio de
merienda para los niños que acuden a la barbería infantil, que,
comentario aparte, es un local donde los niños para pelarse se
sientan en sus "sillones" en forma de cocodrilos, delfines,
disfrutan de películas infantiles y al final se les brinda un
paquete con caramelos, galleticas, bizcochos y refrescos, todo con
módicos precios incluyendo el pelado.
Bayamo no tiene, como muchas ciudades, salida al mar, pero los
bayameses inventaron su propia "playa" llamada El Chapuzón, una
especie de río represado, muy limpio y con todo tipo de servicios
gastronómicos.
Y para rematar, todo lo que he descrito se oferta en Moneda
Nacional de verdad, recalco esto último porque a veces nos
encontramos con "moneda nacional" pero al cambio equivalente al peso
convertible, el de Bayamo es moneda nacional asequible a cualquier
bolsillo, quizás no todos los días pero sí algunas veces.
¿Que todo está bien en Bayamo? No lo creo, no es un trabajo
investigativo, es una simple impresión de 6 días como visitante.
Pero lo positivo merece ser divulgado como enseñanza, ejemplo y
lección. Bayamo es la Cuna de la Nacionalidad, ojalá fuese también
la Cuna de la Recuperación de los Servicios en Cuba.
A. Lucas Sigler
¡Auxilio, se mueren las plantas!
Dicen que ver un crimen y aceptarlo en silencio, ¡es cometerlo!
Por eso me dirijo a usted a ver si ayudan a encontrar quien se
apiade urgente del Jardín Botánico.
Hace años fui con el Círculo de Abuelos 16 de abril, al cual
pertenezco, y lo hallé muy bonito. Deseaba volver y llevar a mi
familia (esposo, hijos y nietos), nos gusta mucho ver las plantas,
los animales, la naturaleza.
Hace unos días fuimos, pero lo que vimos nos dio tristeza,
angustia, dolor, al observar todos los pabellones rotos, las
diversas plantas sembradas allí, con tanto esmero, han perdido su
hábitat, están al morir, pidiendo auxilio.
Da pena. ¡Cuidemos la Naturaleza!, es bella y la necesitamos.
Además es un lugar de recreo, conocimientos y esparcimiento para
grandes y chicos.
A. Duque Collado
Otro ejemplo de chapucería
En el nuevo bloque que amplía las capacidades del Instituto de
Cirugía Cardiovascular puede contemplarse —desde la acera contigua a
la avenida Paseo—, un fragmento de cielo raso desprendido desde hace
varias semanas, aparentemente debido a filtraciones en las tuberías
superiores de la instalación.
No es lo único. También se pueden ver unos bloques empotrados
junto a las ventanas de aluminio del sótano del mencionado local,
recientemente enrejadas. ¡Qué manía de ser chapuceros a capa y
espada! ¿Qué harán los responsables de velar por estos "detalles" de
terminación?
B. L. Rodríguez García
Tractores para labrar la tierra
En la Revista de la Mañana, de Tele Rebelde, oí el comentario
económico del compañero Ariel Terrero. El tema, la producción de
alimentos.
En su intervención hacía referencia a las cifras millonarias que
el país ha decidido emplear en la compra, entre otras cosas, de
maquinarias para la agricultura.
No sé lo que sucede en otros territorios, pero en la capital de
la provincia de Las Tunas, donde resido, es normal ver más de 10
tractores todos los días dando vueltas en labores que no tienen nada
que ver con las agrícolas, que pienso fue el objetivo por el que se
importaron.
Los puede ver moviendo termos de cerveza, vendiendo arena o
ladrillos por las calles, con una carretica y dos balones de oxígeno
detrás, solos "paseando" por las avenidas, etc.
Si se reconoce que la labor de los bueyes no es suficiente para
lo que necesitamos haga la agricultura, si el combustible existe,
pues esos equipos no dejan de funcionar, entonces ¿no es posible
dictar una ley que obligue a que regresen a laborar la tierra?
J. R. Reynaldo Sánchez