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Publicadas
el 31 de octubre de 2008
Inconformidad con la burocracia para el cambio de refrigerador
Con fecha 11 de noviembre del año 2007 me fue
cambiado mi refrigerador que se encontraba en buen estado por un
Haier de dos puertas de los grandes, el cual a los dos meses y 9
días de estar en mi casa comenzó a hundirse por la parte de arriba,
los lados, atrás y el congelador comenzó abrirse por los lados. Me
dirigí al poliservicio del área y la administradora se comunicó con
el Servi Hogar de Nuevitas donde le comunicaron que momentáneamente
no había solución, ya que era uno de los primeros reportes y no
existía aún un mecanismo creado para dar respuesta.
Ante esta situación nos comunicamos por nuestros
propios medios con el puesto de mando de los trabajadores sociales
de Camagüey y ellos plantearon que se comunicarían con Nuevitas y al
parecer lo hicieron porque el 13 de marzo mandaron un técnico
alegando que hasta la fecha no hubo transporte para ir a verlo, me
plantearon que era una baja técnica y así lo hicieron saber al
poliservicio.
En julio veo nuevamente a la administradora y me
plantea que debe ser cambiado pero que no había transporte y que yo
debía llevar el refrigerador por mis propios medios para Nuevitas si
quería cambiarlo, lo cual para un obrero de mi categoría es casi
imposible pues se necesita alquilar un vehículo para ello y no tengo
esas posibilidades.
A pesar de esto seguí insistiendo con el
poliservicio pues a pesar del problema estoy pagando el refrigerador
que es bastante costoso aun sabiendo que no tiene arreglo y ahora en
el mes de octubre me plantean que ya no es una baja técnica que
tengo que esperar a que traigan muebles para arreglármelo.
Pienso que han sido muy injustos conmigo y que
merezco una respuesta y una solución inmediata a mi problema.
R. Izquierdo Sama
Humo tóxico que perjudica a la comunidad
La inhalación de humo tóxico provocado por incendios
en un vertedero en las inmediaciones de la carretera a Barreras,
entre Vía Blanca y Final, municipio de La Habana del Este de
IMPORTANCIA ALTA: Hace exactamente 40 días los vecinos de nuestra
localidad nuevamente nos encontramos gravemente afectados por el
humo tóxico emitido hacia la atmósfera por un vertedero ubicado muy
próximo a nuestras viviendas, que impacta directamente a la salud
humana.
El mencionado vertedero fue concebido en sus inicios
(década de los ochenta) para verter restos de poda, talas de
árboles, así como escombros y con el decursar de los años realmente
se destina a todo tipo de desechos: basura y residuos domiciliarios,
alimentos caducados, productos cárnicos con bajo nivel de
refrigeración en estado de putrefacción, artículos de valor
procedentes de entidades estatales, neumáticos, etc.
Como consecuencia esto contamina el ambiente,
provoca una alta densidad de moscas y luego para ocultar esa
realidad es incendiado al punto de que las llamas amenazan con
quemar nuestras viviendas, proceden a sofocar tal siniestro,
quedando como resultado el humo tóxico que tenemos que inhalar por
un espacio prolongado de tiempo (hasta tres meses), extinguiéndose
totalmente por sí solo. Esta situación grave nos hace padecer
constantes crisis de asma, enfermedades respiratorias y otras que
desencadenan procesos cancerígenos.
No ha habido solución a este problema tan grave para
nuestra salud, solo hemos notado que el vertedero por algunos meses
permanece "calmado"; pero nuevamente se repite el ciclo, todo parece
indicar que tenemos que perecer asfixiados.
M. Rivas Rodríguez
Reuniones de padres vs. disciplina laboral
He sido testigo de disímiles situaciones que inciden
negativamente en la disciplina laboral. A hábitos deformados se unen
incorrectas decisiones administrativas que chocan con lo establecido
en la ley y con las políticas y decisiones del país en esta materia.
Me referiré solo a una de ellas: las reuniones de padres en los
centros de estudios.
Recuerdo que, antes de 1990, estas se realizaban en
horario vespertino-nocturno, entre las 6:00 y las 8:00 p.m. A partir
de 1990, por razones de todos conocidas, fue habitual realizarlas en
horario laboral, sin la oposición de las administraciones y se
convirtió en un nocivo hábito.
En el 2006, el Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social emitió la Resolución No. 187, sobre la Jornada y Horario de
Trabajo, en aras de fortalecer el orden laboral y en la que se
reitera la responsabilidad de órganos, organismos, entidades
nacionales y administraciones en la aplicación y exigencia de su
cumplimiento. En este sentido, en todo el país se libra una batalla
por rescatar la disciplina y el orden laboral para aumentar la
eficiencia y eficacia de los procesos de producción y de prestación
de servicios.
Sin embargo, en muchas escuelas se siguen convocando
reuniones de padres en horario laboral. En el mejor de los casos, a
las 5:00 p.m., en otros a las 4:00 p.m. Quedé atónito cuando una
compañera de trabajo fue citada a una de esas reuniones a las 2:00
p.m.
Los padres y madres que trabajan se enfrentan a una
disyuntiva: si cumplen con la disciplina laboral, desatienden a sus
hijos y les crean situaciones en sus escuelas, pues otro hábito es
presionar a los menores cuando sus padres no acuden. Si lo hacen, lo
menos que puede suceder es que se le considere ausencia justificada,
con la correspondiente reducción del salario.
Si muchas entidades aplican el horario extendido
para atender trámites de la población: ¿Por qué no aplicarlo en las
escuelas para atender a los padres y realizar dichas reuniones?
J. A. Menéndez Rodríguez
¿Qué pasa con los choferes de los P-5?
Les escribo porque estoy altamente preocupada y a la
vez disgustada debido al comportamiento de algunos de los choferes
de los articulados P-5. Trabajo en el Edificio de la Marina, en la
Ave. del Puerto y vivo en Marianao, por lo que a veces debo tomar
esta ruta para dirigirme a mi centro laboral.
Específicamente el martes 21 de octubre, a las 9:30
a.m., me encontraba en la parada de Ave. 51 e/126 y 128, donde
supuestamente deben parar los P-5 y se ha generalizado, pues llevo
días sufriéndolo, que la parada se haga una cuadra y media antes del
lugar oficial, supuestamente para dejar pasaje y después no tener
que abrir las puertas traseras, solo la delantera para evitar que
los pasajeros suban por detrás y no abonen el pasaje. Esto se puede
entender, pero después que paran tan lejos, siguen su camino como si
las personas que están allí fuesen invisibles.
Ese día el P-5 459, no solamente se "llevó" la
parada de 126 y 51, sino la de Maternidad Obrera y la de la Ceguera
que son paradas clave, donde muchas personas se reúnen a intentar
subir a un P-5.
En el ómnibus que logré abordar también sucedió algo
parecido, aunque con menor frecuencia, y varios pasajeros se
dirigieron al chofer muy alterados, preguntándole cuáles eran las
paradas oficiales del P-5 y que el anterior, o sea el 459 famoso,
tampoco había parado y así textualmente —ustedes paran donde les da
la gana, compadre.
Este es el momento de luchar contra todas la
ilegalidades y también contra las malas conductas sociales, que a
veces hacen daño, si nos quedamos callados y dejamos pasar estos
hechos, jamás podremos erradicarlos, y ¡¡¡qué daño nos hacen cosas
como esas!!!
M.D. González
Maltratos en el cine Yara
Decidí ir con mi novia al cine Yara el domingo 19 de
octubre para disfrutar de la película Kangamba. Este filme
que trata de un momento importante de nuestra historia, es la más
reciente producción de nuestra cinematografía. El mismo ha suscitado
buenas críticas por la prensa y generado una gran popularidad, por
lo que no podíamos dejar pasar la oportunidad de verlo. Sin embargo,
ocurrieron varios hechos que sin lugar a dudas, impiden que un
espectador pueda apreciar a plenitud cualquier material
cinematográfico.
Al entrar al cine nos dimos cuenta de que no había
aire acondicionado y el calor era insoportable. Los dos decidimos,
con todo nuestro derecho, no ver la película en tales condiciones.
Nos molestó realmente que no existiera información alguna en la
taquilla acerca de la carencia de este servicio. Al salir nos
dirigimos a la compañera que recogía las entradas y le preguntamos
por qué cobraban dos pesos si no había aire acondicionado (siempre
se ha cobrado la mitad del precio). La señora hizo un gesto con la
mano diciendo ¿Y qué?, demostrando una mezcla de desidia con
maltrato.
Seguidamente le reclamé que tenían el deber de poner
la información del desperfecto y cobrar la mitad del precio. Y aquí
explotó con toda su ira, como si nosotros y todos no fuéramos su
razón de trabajar, como si se sintiera la dueña de esa popular
instalación, como si la educación y la profesionalidad hubiesen
escapado hacía rato del Yara: Conmigo no!!!!!!!!!... reclámenlo allá
afuera!!!
Nada de información, nada de entregarnos los
comprobantes para reclamar nuestro dinero mal invertido (nunca nos
lo entregaron al pasar a la sala), nada de educación y respeto hacia
el público. Por supuesto, nuestra salida dominical terminó en un
paseo por el malecón.
¿Quién gana con estas actitudes? ¿Por qué lo hacen?
¿Cómo es posible que coloquen a personas sin ningún tipo de
educación en trabajos de interacción con el público? ¿Nos merecemos
que nos traten así?
I. S. Gutiérrez
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