Publicadas el 8 de agosto de 2008

¿Indolencia o falta de solidaridad?

Les escribe un joven matancero de 20 años de edad que ha nacido bajo el fruto de esta gran Revolución, que con la genial conducción de nuestro líder histórico y eterno joven rebelde Fidel Castro, se ha mantenido cada vez más firme a lo largo de casi 50 años de agresiones por parte del imperialismo yanki. En cartas anteriores publicadas en esta sección se ha hecho alusión a un problema que está golpeando fuertemente a la sociedad actual, me refiero a las indisciplinas sociales.

El motivo por el cual les escribo es acerca de la cada vez mayor indolencia de los choferes que conducen autos estatales. Soy un maestro en formación e imparto clases en una escuela en el campo que dista a 60 Km de mi hogar, que aunque tengo transporte fijo, en ocasiones falla. Algunos profesores conscientemente y para no afectar el proceso docente educativo nos vemos en la imperiosa necesidad de recurrir a algunos puntos de transportación.

Ahí es donde comienza el problema. Son muchos los autos estatales que transitan vacíos, incluso ómnibus escolares o hasta autos de empresas y que no se detienen a recoger personal. En ocasiones pasan a exceso de velocidad y muchos choferes viran la cara para "no ver" a nadie. Para poder llegar a tiempo a clases, algunas veces tenemos que optar por viajar en autos particulares de alquiler por un precio de $ 10. 00.

Quisiera con esta misiva hacer un llamado a la conciencia de todos aquellos irresponsables e indolentes que cada día hacen molestar a tantas personas que como yo necesitan de su solidaridad.

También quisiera agradecer la de quienes con sus buenas acciones ayudan a fortalecer cada vez más la obra de esta Revolución, cuando cada día prestan desinteresadamente este servicio. Tenemos que tener en cuenta que todos somos seres humanos y que vivimos en esta Patria que dentro de muchos de los valores que nos inculca están la solidaridad y el humanismo. En los momentos históricos que estamos viviendo hoy y como nos alienta el lema central del 7mo. Congreso de los CDR, debemos estar cada día más unidos. Recordemos las enseñanzas de nuestro máximo líder cuando expresó el histórico 1ro. de Mayo del 2000: "Revolución es¼ ser tratados y tratar a los demás como seres humanos¼ ".

P. H.Rodríguez Ruiz

La oferta minorista: fuente de males

De todos es conocida la endémica precariedad del mercado minorista en Cuba. A partir de la creación de las tiendas de recuperación de divisas la oferta mejoró, pero continúa siendo bien deficiente. Todos sufrimos frecuentemente la frustración de buscar una mercancía dada y no hallarla. Adicionalmente padecemos la falta de interés de los vendedores, la ausencia de envases, las deficiencias del surtido, la poca garantía, la mala presentación, etc. Son las consecuencias de lo que en jerga económica se conoce como mercado de vendedores; en él estos últimos imponen las reglas del juego a los compradores gracias a que la demanda es mayor que la oferta.

Este crónico desabastecimiento ha provocado que el verbo conseguir se conjugue mucho más que el verbo comprar. En el mejor de los casos el empleado se dirige a la administración para obtener legalmente, o no tanto, un producto no presente en el mercado. Lo más generalizado, sin embargo, es la proliferación del robo y el establecimiento de la bolsa negra. La represión no es el remedio más eficaz, pues le ocurre como al perfume barato, sin buen fijador, cuyo efecto desaparece rápidamente.

En Cuba, con contadas excepciones, las ventas minoristas se realizan al contado y ello garantiza la recuperación inmediata del costo de la mercancía. Pero los mecanismos centralizadores impiden su reposición simple, que incluso pudiera incrementarse sistemáticamente gracias a los generosos márgenes comerciales aplicados. Estas ganancias extraordinarias parecieran diseñadas para ser dedicadas a mejorar la oferta en el mercado en pesos no convertibles. Lamentablemente no se nota.

El consumidor cubano es uno de los peor tratados del mundo y ello resulta paradójico en una sociedad que ha situado al hombre como objetivo principal. El consumo personal es parte de la calidad de vida.

La solución es obvia. Otórguesele al consumo personal la importancia que tiene y el efecto pudiera resultar superior al de las inversiones. Por una parte daría sentido a la política del estímulo material que no consiste simplemente en propiciar mayores ingresos salariales: requiere además que estos puedan canalizarse en un consumo sano. Adicionalmente se liquidaría de raíz una de las mayores fuentes de delito existentes. En definitiva, la bolsa negra se nutre mayormente de los fondos estatales —entre ellos los del consumo social— y solo se requiere que se dedique una mayor parte de estos al consumo minorista legal.

Juan M. Ferrán Oliva

Propuesta

En varias ocasiones he visitado las oficinas de las Delegaciones Municipales de la Agricultura en La Lisa y Playa los días lunes, señalados para la atención al público.

En la mayoría de los casos no se encuentran los funcionarios en esas delegaciones alegándose que han sido citados para reuniones por la delegación provincial de la Agricultura en Ciudad de La Habana, el Gobierno o el Partido del municipio.

¿No se podría evitar la citación a dichos funcionarios en los horarios de atención al público? El efecto social y político sería importante.

Se puede pensar que estos casos se repiten en otros municipios o dependencias.

J. Cruz

¿Es tan complicado de resolver?

Soy jubilado y adquirí por crédito bancario un refrigerador que amortizaba mensualmente sin problema en la sucursal del Banco Popular de Ahorro (BPA) del municipio donde residía anteriormente. Pero es el caso que al pasar a residir en Cojímar, municipio La Habana del Este, el pago de las mensualidades lo tengo que hacer en la sucursal del BPA de 23 y J del Vedado y no en la Sucursal del Banco Metropolitano de la Villa Panamericana que es el más cercano a mi dirección actual, argumentándoseme que el problema radica en que los sistemas de computación de ambos bancos no son compatibles, y yo me pregunto, ¿no es interés del Banco recuperar sus préstamos?, ¿cuándo ambos bancos se pondrán de acuerdo para dejar resuelto este problema?

José R. Castro García

De la calidad del café y el chocolatín

Por este medio quisiera hacerles llegar mi inquietud sobre la calidad del café al "100 %" que en estos momentos se le pudiera quitar el 1. Como todo lo que comienza bien ya ha perdido totalmente la calidad que poseían los primeros envíos, y no tienen aroma. Al inicio, cuando uno lo compraba, solo de cogerlo el bodeguero en sus manos se sentía el mismo y en estos momentos ni introduciéndoselo por los orificios de la nariz produce olor.

Estoy preocupada por su mala calidad y que se le mantenga el mismo precio al pueblo. Algo similar sucede con el chocolatín y el batido de chocolate.

M. E. López Vallín

Solo una proposición

Por casualidad me empaté con la película cubana La muerte de un burócrata. Qué pena reconocer que después de 40 años el burócrata no se ha muerto, sino se ha multiplicado.

La propuesta consiste en poner esa película a debate en las empresas y centros de servicios, sobre todo, para ver si surte algún efecto. Tengo gran esperanza que en diciembre de este año, con la reestructuración de la Administración Central del Estado, comience una lucha sin cuartel en nuestro país contra la enfermedad más difundida: LA BUROCRACIA.

A. Ramírez Cuenca

Inspectores que velen por la calidad y cantidad de los productos

Me dirijo a ustedes con el tema del asunto para ver si existe una respuesta a esta pregunta: ¿NO HAY INSPECTORES EN NUESTRO PAÍS?, porque se dice que nadie quiere buscarse problemas, pero los problemas de la economía cada día exigen un mayor control, pues simplemente muchos tratan de vivir de los recursos del estado.

Me refiero fundamentalmente a los productos envasados que se venden en las tiendas recaudadoras de divisas, como por ejemplo: los talcos, champú, perfumes, desodorantes, acetonas, entre otros, que no vienen llenos o no tienen calidad y quizás no sea en todos los lugares, pero es casi general. ¿Será muy difícil que estos envases vengan sellados?, pues es una manera de asegurar su calidad y cantidad. Desde antes del periodo especial nunca más he visto un inspector de la economía y tengo conocimiento de que existen, pero....

Sería muy importante que existiera una respuesta a mi pregunta, muchas gracias por darnos la oportunidad de expresar nuestras opiniones.

M. V. García

¿Cómo adquirir el calzado ortopédico?

Antes del comienzo del periodo especial, aquellas personas que como yo tenemos la necesidad de utilizar calzado ortopédico, estábamos inscritos en tiendas próximas a nuestros domicilios donde podíamos adquirir estos necesarios artículos. Con el transcurso del tiempo, el calzado ortopédico desapareció de dichas tiendas.

Hace algo más de un año, en el policlínico de especialidades de San Antonio de los Baños se me entregó una receta para que fuese a una unidad de la Empresa de Comercio de Güira de Melena a adquirir un par de zapatos ortopédicos, pero al llegar a esta se me informó que no había.

Hasta hoy no he podido adquirir algo tan necesario. Considero que somos muchos los que necesitamos que estos artículos estén a nuestro alcance.

L. C. Núñez González

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