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La única alternativa JOAQUÍN RIVERY TUR PUERTO LA CRUZ, 29 de junio.— Los países de América Latina y el Caribe no tienen ninguna otra alternativa fuera de la integración económica. El resto del camino está cerrado por las naciones desarrolladas, sobre todo las del G-8, y esto sucede especialmente en el área de la energía. América Latina y el Caribe han estado cambiando bastante en los últimos tiempos, en buena parte gracias al fuerte impulso que ha estado dando el Presidente Hugo Chávez a distintas variantes de una unión económica que no se base exclusivamente en lo económico, sino que incluya los componentes sociales, de solidaridad, complementación y ayuda mutua. Petrocaribe, constituida hoy, es una institución nueva para crear condiciones distintas que hagan posible el desarrollo de todos nuestros países en el área energética y, a partir de esta en otros ámbitos, en contraposición a la política norteamericana de dominar a América Latina y el Caribe. Esa hegemonía nefasta está destruyendo el planeta y el día de su llegada a Venezuela, Fidel subrayó que está conduciendo a algo peor que crisis económicas: a una crisis de supervivencia de la humanidad. Ya no es cuestión de luchar por estar mejor, es cuestión de pelear por la supervivencia humana, porque con el ritmo que se produce ese derroche descomunal de petróleo, en tiempo breve habrá eliminado las condiciones de vida en el planeta. La crisis actual recae fundamentalmente en los países altamente industrializados y tiene rasgos apocalípticos por el malgasto insoportable de energía en el Norte, mientras en el Sur millones y millones de personas no disponen de un kilovatio de electricidad al año. Petrosur, Petroandina, Petrocaribe, y el surgimiento de algunos convenios y empresas sobre todo en la zona sudamericana, se constituyen en eslabones de la cadena que fortalece la Alternativa Bolivariana para las Américas, nacida ya a finales del año pasado en los documentos firmados por el Comandante en Jefe Fidel Castro y el Presidente Hugo Chávez en La Habana y cuya importancia estratégica continental fue destacada desde entonces. Recordemos que en aquella ocasión se inauguró la empresa PDVSA Cuba con la finalidad de apoyar el proyecto Petrocaribe dentro del ALBA y que esa filial, totalmente venezolana, trabajará conjuntamente con CubaPetróleo (CUPET) para multiplicar las potencialidades del mercado energético del Caribe en todos sus aspectos. Ahora bien, los acuerdos en sectores como el energético y el ALBA misma, no son solo la acción unilateral de Venezuela y de su Gobierno bolivariano, con su solidaridad hacia los pobres y oprimidos. Para que los latinoamericanos salgamos del subdesarrollo es preciso un esfuerzo mancomunado y una voluntad política que sepa resistir las presiones imperiales. Uno de los propósitos de Petrocaribe es eliminar a los intermediarios que compran crudo y derivados en los puertos venezolanos y luego lo venden a precios de especulación sin escrúpulo alguno a las pequeñas naciones carentes de yacimientos de hidrocarburos. Es tan tentadora la idea que hoy se pone en vigencia, potenciada por la fuerza de la ausencia de intereses mezquinos, que alguien consideró que puede fácilmente convertirse en la Comunidad Energética del Caribe, aunque la concepción del ALBA va mucho más lejos. A precios de 60 dólares el barril de crudo, las pequeñas islas del arco caribeño enfrentan una difícil situación, y la iniciativa bolivariana, con su integralidad de producción, exportación, transporte, refinación, almacenamiento y cooperación tecnológica, más las facilidades, abre para ellas como una bocanada de aire puro en medio de las asfixiantes condiciones con que operan las pocas grandes empresas del sector y que tienen su mejor representación política en el Gobierno de George W. Bush. Petrocaribe es una iniciativa con cimientos en la conservación de los recursos no renovables y agotables, en la solidaridad y corresponsabilidad social con una visión que se extiende hasta lo cultural. Esta concepción aumenta seriamente el carácter estratégico del Acuerdo firmado hoy por los presidentes de la región y lo lleva a ser una contribución para ir eliminando desigualdades en aspectos económicos, educacionales, de salud y otros esenciales para la calidad de vida. Hoy se está cumpliendo con Petrocaribe el principio enunciado por el líder de la Revolución cubana hace varios meses: "Hagámoslo ya; mañana pudiera ser demasiado tarde".
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Servicio especial del Periódico Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba sobre la Alternativa Bolivariana para las Américas. Año 2005. |
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