Coloquio Internacional Memoria y Futuro: Cuba y Fidel

Cinco palmas, treinta artistas

Virginia Alberdi Benítez

Foto: JUVENAL BALÁNEl paseo que invita al transeúnte a penetrar en el Edificio de Arte Universal del Museo Nacional de Bellas Artes vuelve a ser, desde ayer en sí mismo, un sitio de placer estético. ¿Motivo? Complementar el abrazo de Guayasamín a Fidel, evidente en la vasta exposición que se exhibe en ese recinto, con el que los artistas cubanos le dan al Comandante en Jefe mediante uno de los más raigales símbolos de resistencia y victoria de nuestras gestas emancipatorias: Cinco Palmas. Sí, como aquellas Cinco Palmas donde se reunió el coraje y la convicción de triunfo luego de los avatares del desembarco del Granma, en plena serranía oriental, estas, armadas por la voluntad del arte, se yerguen como expresión creadora de una vanguardia artística que profesa lealtad hacia quien encarna el liderazgo histórico de la Revolución e inspira un movimiento sociocultural sin precedentes en aras de la plenitud espiritual de nuestro pueblo.

En un proyecto coordinado por el arquitecto José A. Choy y el escultor José Villa Soberón, y con el auspicio del Consejo Nacional de las Artes Plásticas, estas cinco palmas, esculpidas e instaladas, cuentan con las contribuciones de Eduardo Abela, Diana Balboa, Agustín Bejarano, Adigio Be-nítez, Léster Campa, Roberto Diago, Nelson Domínguez, Roberto Fabelo, Flora Fong, Ever Fonseca, Gilberto Frómeta, Ernesto García Peña, Frémez, El Negro Hernández, Joel Jover, Alicia Leal, Alberto Lescay, Kcho, Manolo López Oliva, Manuel Mendive, Juan Moreira, Pedro Pablo Oliva, Cosme Proenza, Ernesto Rancaño, Zaida del Río, Choco, Rubén Rodríguez, Vicente R. Bonachea, Alfredo Sosabravo y José Omar Torres.

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