Biopsia renal
JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu
De acuerdo con sus raíces griegas, biopsia significa "visión de la vida". En un lenguaje no especializado diríamos que es un procedimiento que se realiza con el propósito de obtener tejidos o células de un sujeto vivo, a fin de examinarlos con auxilio de un microscopio para diagnosticar o confirmar si existe o no una enfermedad
Profesor
Armando H. Heras Mederos.
Estas pruebas se iniciaron a comienzos del siglo XIX, pero su auge surge en el XX con el gran desarrollo de la cirugía, los métodos endoscópicos, técnicas anestésicas e imagenológicas, a los que se suman procederes que permiten estudiar con más precisión los tejidos y células.
El tema de nuestra columna se circunscribe a la biopsia renal como respuesta a una solicitud de lectores interesados. Para ello contamos con la presencia del profesor Armando H. Heras Mederos, quien recuerda con orgullo haber recibido su título de Doctor en Medicina hace 45 años en el Pico Turquino, con la presencia de Fidel, en ocasión de la primera graduación médica de la Revolución. Es especialista fundador del Instituto de Nefrología del Ministerio de Salud Pública.
—¿Cuándo se introdujo en la clínica la biopsia renal?
— Fue en 1950 cuando el doctor Antonino Pérez Ara, patólogo cubano, hizo la primera comunicación de la biopsia renal por punción percutánea (que pasa o atraviesa la piel como una inyección), en la revista médica Boletín de la Liga contra el cáncer.
—¿Es una o son varias las técnicas que se emplean para ello?
—Aunque se ha hecho por abertura quirúrgica de la región lumbar (lumbotomía), que es una cirugía mayor, la técnica de elección es por punción percutánea, mucho más sencilla y menos invasiva.
—¿Qué valoraciones se deben realizar previamente para la indicación de esta biopsia?
—El paciente no puede tener ni padecimientos de anemia ni hipertensión arterial. Los mecanismos de coagulación de la sangre deben ser normales y el riñón "biopsiable", es decir, de fácil localización.
—¿Pacientes con qué dolencias, o sospecha de ellas, son candidatos a este proceder?
—En general aquellos que sufren de enfermedades difusas del tejido renal, sobre todo los que presentan insuficiencia renal aguda, y en los cuales la causa no ha podido ser precisada por otros medios diagnósticos.
—¿Qué "lectura", o mejor, qué conclusiones diagnósticas pueden aportar los exámenes del tejido extraído en esta biopsia?
—De los resultados del examen histológico (de los tejidos) obtenidos a través de una biopsia renal se debe derivar siempre un diagnóstico preciso, un pronóstico exacto y una orientación terapéutica.
—¿Existen vías alternativas para lograr similares diagnósticos?
—No. La realización de una biopsia del riñón es imprescindible, en muchas ocasiones, para llegar al diagnóstico de certeza de una enfermedad renal que padezca el paciente.
—¿Se puede practicar en personas de cualquier edad, incluidos los niños?
—Te diría que sí, haciendo la salvedad de que en los ancianos su indicación quizás requiera un mayor cuidado, porque en ocasiones este examen no ofrece las conclusiones diagnósticas requeridas para establecer en ellos tratamientos específicos. En los niños su práctica es muchas veces absolutamente necesaria y, de hecho, se realiza.
—Usted se ha referido a los beneficios de este proceder. ¿Podría hablar ahora de los riesgos que puede comportar?
—El más importante es el derivado de un eventual sangramiento, que presenta una baja incidencia.
—¿Y en cuanto a las contraindicaciones?
—Entre ellas la presencia de riñones pequeños, esclerosados (endurecimiento patológico de un órgano o tejido), y alteraciones de los mecanismos de coagulación no modificables, fundamentalmente.
—¿Podría de forma esquemática referir cómo se desarrolla este proceder y qué especialistas son los encargados de obtener la muestra?
—Con el paciente en decúbito-prono (bocabajo), se precisa el sitio de la punción con el auxilio de la ultrasonografía; posteriormente se procede a dar anestesia local por planos hasta la corteza renal, se ubica el trocar de punción y se procede al corte del tejido renal. En nuestro medio somos los especialistas en Nefrología los encargados de realizar este proceder.
—¿Estos pacientes deben recibir algún control o seguimiento luego de realizada la biopsia?
— Sí. Deben permanecer en reposo absoluto en cama durante 24 horas luego de realizada la biopsia, y se establece una vigilancia de las condiciones hemodinámicas (medición de la presión arterial y frecuencia del pulso), lo que ayuda a detectar un eventual sangramiento.