Consultas  Médicas

Afecta a los bebés prematuros

Enterocolitis necrosante

JOSÉ A. DE LA OSA

En apretada síntesis diríamos que la enterocolitis necrosante es la muerte del tejido intestinal y aqueja con mayor frecuencia a los bebés prematuros. Algunos autores atribuyen históricamente la descripción del primer caso de esta enfermedad a Siebold, en Austria, en 1825, pero no fue hasta fines del siglo XIX cuando se reconoció como una entidad clínica.

Foto: Alberto BorregoDoctora Nilvia Esther González García.

El nombre de esta dolencia se deriva de de entero, referido al intestino, y colitis, inflamación del colon (la parte inferior del intestino). El término necrosante (de necrosis) significa daño y muerte de células. Este trastorno ocurre usualmente entre los tres y los 12 días después del nacimiento.

La doctora Nilvia Esther González García, especialista de primer grado en Neonatología y Máster en Ciencias, quien se desempeña en el Hospital Pediátrico Docente William Soler, de Altahabana, subraya que esta enfermedad afecta predominantemente a los bebés prematuros, los nacidos antes de las 37 semanas de edad gestacional, y muy rara vez se puede observar en recién nacidos a término.

—¿Podría afirmarse que es una enfermedad gastrointestinal frecuente en este grupo etario?

—Diría que es la emergencia gastrointestinal más común en prematuros en las unidades de cuidados intensivos neonatales y puede dañar cualquier porción del estómago y los intestinos.

—¿Se conocen las causas de su de-sencadenamiento, o, al menos, qué factores podrían influir en su aparición?

—Aunque al parecer este trastorno no tiene una causa única, investigaciones realizadas identifican varios factores de riesgo que incluyen la prematuridad, daños causados por la disminución en el aporte de oxígeno a los tejidos del cuerpo, las infeccionenes, el uso de drogas por la madre durante la gestación y la alimentación temprana con fórmulas artificiales en bebés prematuros cuando aún su intestino está inmaduro.

—¿Suele vincularse con otros trastornos?

— Sí, se relaciona asimismo con la colocación de catéteres umbilicales, las sepsis generalizadas y las malformaciones congénitas del tracto digestivo.

—¿Qué criterios de riesgo valoran los neonatólogos para el desarrollo de esta enfermedad?

—Mientras más bajo peso y menor edad gestacional tenga el bebé, mayor riesgo tendrá de desarrollarla, peligro que tiende a incrementarse cuando estas particularidades se asocian a eventos hipóxicos (déficit de oxígeno) intraútero, o en el parto y periparto (alrededor del parto). También cuando se administra a estos niños grandes volúmenes de leche artificial.

—¿Se conoce por estudios realizados si la lactancia materna puede contribuir a evitar la aparición de la enterocolitis?

—Sí. La lactancia materna tiene inmunoglobulinas Ig A e Ig G, entre otras sustancias, que contribuyen a la protección del tracto gastrointestinal.

—¿Qué síntomas y signos pueden alertar a los facultativos que se encuentran en presencia de una enterocolitis?

— Debido a que sus síntomas tempranos son similares a otros trastornos digestivos, con frecuencia el diagnóstico suele ser difícil. Los síntomas pueden incluir inflamación abdominal (distensión), heces sanguinolentas, intolerancia a la alimentación, vómito color bilioso (verde) o drenaje gástrico, signos de infección, tales como flojera (letargo) y cese de la respiración (apnea), inestabilidad en la temperatura.

—¿Qué exámenes se requieren para el establecimiento del diagnóstico?

—Si se piensa en un recién nacido de riesgo se hace el diagnóstico por el cuadro clínico, el examen físico y algunos complementarios como la radiografía, que ayuda a evaluar el progreso de la enfermedad. El ultrasonido también puede contribuir al diagnóstico.

—¿El tratamiento es exclusivamente medicamentoso o requiere también de cirugía?

— El manejo de la enterocolitis estará en dependencia de la severidad de la enfermedad, la reacción de los bebés al tratamiento médico, el grado de afectación del intestino y la aparición de complicaciones. Entre el 60 y el 80 % de los bebés con este padecimiento son tratados médicamente y los síntomas se resuelven sin el empleo de la cirugía.

—¿Esta enfermedad puede dejar alguna secuela de por vida?

— El 50 % de los pacientes que reciben solo tratamiento médico experimentan una buena recuperación y son capaces de llevar una vida normal. La complicación más común es la estrechez intestinal (estenosis), usualmente en el colon, lo cual puede requerir más tarde cirugía correctiva. Esto inclusive puede ocurrir cuando el manejo médico haya sido exitoso.

—¿Es posible hablar de medidas de prevención en el tema que abordamos?

—Sí. Y quería remarcar que lo más importante es la prevención de la prematuridad, del bajo peso, y el fomento de la lactancia materna exclusiva.