RIO
DE JANEIRO.— Un abrazo de hermanos, miradas y gestos que mostraban
admiración el uno por el otro fue lo que selló el encuentro entre los
directores de béisbol, Rey Vicente Anglada, de Cuba, y Alfonso Urquiola, de
Panamá, justamente después de que la selección de istmeña venciera a la
antillana en la arrancada del torneo de béisbol de los XV Juegos
Panamericanos.
Y no podía ser de otra forma, ambos son cubanos, aman a su Patria y
defienden el mismo deporte revolucionario que hoy por su desarrollo y por
los más sagrados principios de solidaridad los ha puesto en esquinas
opuestas.
"Nosotros somos rivales solo por dos o tres horas, no más", expresó
Anglada al referirse al hombre que jamás ha tenido en el mismo equipo.
Cuando jugaban en las Series Nacionales Urquiola lo hacía por aquel
Vegueros que tanta gloria le dio a Pinar del Río, y él defendía el color
azul de la capital.
Entonces también rivalizaban por la titularidad en el equipo Cuba, pues
ambos jugaron siempre la misma posición, la segunda base. "Aquello era
tremendo", comentó Urquiola.
— Eran grandes amigos y también grandes rivales…
"Perdón, interrumpió Urquiola, somos grandes amigos. Este momento aquí
es una feliz coincidencia, el fue un tremendísimo pelotero, jugaba con
todo. Hoy es muy buen director, no por gusto dirige al equipo Cuba,
considero además que es un gran pedagogo".
Y Anglada…
"La vida siempre nos ha enfrentado, pero lo único que ha hecho es
multiplicar nuestra amistad. El fue un gigante como pelotero, y hoy ya vez
lo mismo gana con Pinar del Río, con el equipo Cuba, el campeonato de
Panamá, que con la selección nacional de ese país".
Al decir de Anglada, el partido lo merecieron los panameños, lo hicieron
mejor, conforman un buen equipo, dirigido, además por un gran manager.
"Nos tocó a nosotros, digo nosotros, pero yo soy de los dos bandos, de
cualquier forma, creo que no todo está escrito, el campeonato es corto e
intenso a la vez, hay que ganar dos para ir a discutir las medallas, y creo
que Cuba lo logrará, equipo y director le sobran para eso", sentenció
Urquiola.
A él mismo se le preguntó que siente cuando se enfrenta a equipos
cubanos. "Imagínate es algo difícil de describir, yo soy cubano cien por
cien. Pero me han dado esta tarea y siempre me he inspirado en la ética de
la Revolución cubana, si estoy con Panamá es para ayudar al desarrollo de
su béisbol, y para llevarla hasta el triunfo, sea quien sea el rival. Es
duro, pero es así como cumplo mi misión y estoy seguro que hoy están
orgullosos los panameños y también los cubanos".