3 de julio de 2007

Juegos Panamericanos

El día en que David venció a Goliat

RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Nos referimos al inolvidable 18 de agosto de 1991, ocasión en la cual finalizaron los XI Juegos Panamericanos de La Habana con una escena que no se le hubiera ocurrido ni a la extraordinaria imaginación del célebre escritor colombiano Gabriel García Márquez: Cuba llegó a conquistar 140 medallas de oro y. ¡terminó en primer lugar por países! Estados Unidos quedó en 130.

Foto: JOSÉ LUIS ANAYARoberto Balado obtuvo el último título del boxeo.

Vamos a dejar sentada sin demora una posición, para alejar rápido el fantasma del posible chovinismo: no estamos pensando que se vivió exactamente una superioridad del deporte cubano sobre el norteño.

Hay otras lecturas más ajustadas a la realidad: una de ellas es que al muy fuerte deporte cubano de aquel momento, en los albores incluso del Periodo Especial, no se le podía ganar enviando en algunas disciplinas a segundas o terceras figuras. No decimos tampoco que a la delegación visitante le faltó un alto nivel. Lo dijeron los propios directivos estadounidenses, en declaraciones que reflejaremos casi enseguida. Son evocaciones que vienen a la memoria no por un capricho, sino por la razón inminente de que el ya muy cercano día 13 arrancará en Río de Janeiro la decimoquinta versión.

El balance completo en La Habana resultó así: los de casa archivaron 140 preseas de oro-62 de plata-63 de bronce= 265, en tanto los del norte acumularon 130-125-97=352.

Y es oportuno recordar algo que era la segunda y última ocasión en toda la historia de estas citas en las que Estados Unidos no ha conquistado la cima. La otra fue en la inicial de Buenos Aires 1951, en que llegaron a 46 títulos, por 68 de los argentinos.

En La Habana 1991 hubo récords de países (39) y de participantes (4 519), y se compitió en 31 deportes oficiales y uno de exhibición (pelota vasca), dejando el número de eventos en 349 y la cantidad de medallas de oro en 357 (incluyendo empates).

OPINIONES DE ESTADOUNIDENSES

Robert Helmick, presidente del Comité Olímpico de Estados Unidos: .Estamos muy satisfechos con nuestra participación aquí. Trajimos la delegaci ón más numerosa. Aspirábamos a traer equipos en todos los deportes y también lo hicimos, por ello esperábamos tener el mayor número de medallas. Felicitamos a Cuba por las preseas alcanzadas, y por el éxito de los juegos, que también consideramos exitosos para la delegación norteamericana.. La ex atleta Evie Dennis, jefa de la delegación, se declaró satisfecha por el resultado obtenido por su país y negó que el elenco fuera de segunda clase. .Creo que los atletas han trabajado bien. He viajado con muchos equipos y este probablemente sea uno de los mejores., acotó.

En atletismo, natación, gimnasia femenina, boxeo y baloncesto, es cierto que no pudimos traer a nuestros mejores atletas, pero en otros como fútbol, hockey, béisbol, polo acuático y en ciertas especialidades en campo y pista, particularmente femeninas, trajimos gentes bien preparadas., aseguró.

Y criticó severamente el énfasis que la prensa deportiva ponía en la lucha por las medallas en este tipo de competencias, en detrimento de lo que, a su juicio, debe ser la principal razón de los topes continentales: la promoción de la paz y el entendimiento entre los pueblos. Joe Bernal, entrenador del elenco masculino de natación, dijo:

La mayor sorpresa fue la de Mario González, el cubano pechista, aunque es justificable, porque el mejor entrenador del mundo, Fidel Castro, vino a animarlo a la piscina. Nelson Diebel estaba muy bien, pero ese día nadie podía con González.. El propio Comandante en Jefe no solo le prestó un gran apoyo a la realización de la justa, sino que estuvo presente en la inauguración y la clausura, así como en diversas instalaciones.

La de .Mayito. fue la primera medalla de oro de un nadador cubano en Juegos Panamericanos.

Otro recordatorio: Diebel, derrotado en los 200 metros estilo pecho, demostró su calidad cuando al año siguiente se tituló campeón olímpico de los 100 del mismo estilo en Barcelona 1992.

RADIOGRAFÍA DE LOS DOMINIOS

Los impetuosos anfitriones dominaron en el atletismo (18 coronas de las 43 en juego), boxeo (¡11 de 12!), canotaje (10 de 13), esgrima (7 de 10), gimnasia artística (9 de 17), gimnasia rítmica (5 de 7), judo (11 de 18), pesas (¡29 de 30!), remos (9 de 20) y taekwondo (3 de 8).

En el ciclismo, estadounidenses y cubanos archivaron 3 de 12.

Hubo control de los norteamericanos en clavados (5 de 6), natación (24 de 32), tiro (24 de 38), tiro con arco (¡12 de 12!). Los de casa sonrieron en cinco deportes colectivos: balonmano masculino, béisbol y voleibol en uno y otro sexos (la del masculino redondeó el total definitivo de 140), y polo acuático masculino, al vencer en la final a un equipo estadounidense que semanas antes había ganado la Copa del Mundo. Sus rivales más serios resultaron felices en dos: fútbol y softbol femenino.

La cifra de deportistas traídos por esa delegaci ón visitante fue de 656, exactamente diez más que los presentados por la Isla (646).

Un dato revelador: las deportistas cubanas conquistaron más coronas que un país del desarrollo económico de. ¡Canadá! (28 por 22). Quiere decir que sin la ayuda de los varones se hubieran colocado segundas (detrás de EE.UU.). El colorido especial de ver establecido un récord mundial se vivió en cuatro oportunidades, todas en el tiro, entre los cuales se incluyeron los de Alfredo Torres, de 224 en las finales del skeet, y el 442 del equipo de esa especialidad (Torres, Servando Puldón y Juan M. Rodríguez).

UNA NOVELA DE SUSPENSE

Las últimas jornadas se parecieron a una novela de suspense, por lo que se llegó con alto interés a la última fecha: los estadounidenses ganaron ese día una de oro en el boxeo, y cinco de seis en la natación; pero ello fue insuficiente ante las 17 de los cubanos: 11 de las 12 en el boxeo, cuatro de cinco en la gimnasia rítmica, y las dos del voleibol. ¡Qué cierre!

Las dos últimas peleas en el boxeo, celebradas en la Ciudad Deportiva ante más de 18 000 aficionados, terminaron al ritmo de nocao, protagonizadas por Félix Savón (91) y el desaparecido Roberto Balado (+91), ante el estadounidense Shannon Briggs (.voy a ganarle a Savón., dijo), y el boricua Harold Arroyo.

Aunque no mencionemos a todos los destacados se deben citar a la corredora Ana Fidelia Quirot (tres de oro con igual cantidad de récords), el remero Ismael Carbonell (cuartos Juegos consecutivos ganando medallas), el tirador Jorge Félix Ríos y el kayacista Ángel Pérez (ambos con 4-1-0). Atrás había quedado también el reto de las construcciones, en las que el pueblo se anotó con su esfuerzo un .jonronazo, con villas de alojamiento tanto en La Habana como en la subsede de Santiago de Cuba; reparación de instalaciones, y edificación de otras: estadio olímpico, velódromo, complejo de piscinas, otro de tenis, canal de remo, salas polivalentes (en ambas ciudades).

Y tras 17 días de fiesta llegó la clausura, en la cual Mario Vázquez Raña, presidente de la ODEPA, aseguró:

Hoy es un gran día lleno de alegría porque culminamos un sueño que se trabajó con cariño e ilusión (...) juntos y llenos de orgullo logramos organizar los mejores Juegos Deportivos Panamericanos de la historia.

 

Equipo de Ediciones Digitales de Granma
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