Estadio: Moses Mabhida, Durban
Asistencia: 60 000 espectadores
Árbitro: Héctor Baldassi (Argentina)

Alineaciones. Holanda: Maarten Stekelenburg (1), Joris Mathijsen (4),
John Heitinga (3), Giovanni Van Bronckhorst (5), Gregory Van Der      Wiel (2),
Nigel De Jong (8), Mark Van Bommel (6), Robin Van Persie (9) Klaas jan Huntelaar (21) por Van Persie min 88, Wesley Sneijder (10) Ibrahim Afellay (20) por Sneijder min 83, Rafael Van der Vaart (23) Eljero Elia por van der Vaart min 72, Dirk Kuyt (7).
DT: Bert van Marwijk. Japón: Eiji Kawashima (21), Marcus Tulio Tanaka (4), Yuji Nakazawa (22), Yuto Nagatomo (5), Yuichi romano (3), Yuki       Abe (2), Yasuhito Endo (7), Makoto Hasebe (17) Shinji Okazaki (9) por Hasebe min 77, Yoshito Okubo (16) Keiji Tamada por Okubo min 77, Keisuke Honda (18), Daisuke Matsui (8) Shunsuke Nakamura por matsui min 64. DT: Takeshi Okada.
Goles: Wesley Sneidjer min 53

 

VS.
Sin mucho ruido, Holanda mete pie y medio en octavos

Para nada ha mostrado todavía el fútbol total que la hizo célebre desde los años ’70, pero Holanda ya figura, junto a Argentina, como uno de los escasos equipos que van logrando con solvencia su pase a los octavos de este Mundial.

Así, sin despeinarse apenas, emergió triunfal por 1-0 del duelo de líderes frente a Japón por el grupo E´, gracias a un potente disparo de Wesley Sneijder que se tragó el arquero nipón Eiji Kawashima al minuto 53. Antes de eso, poco y nada.

Con Robben aún convaleciente en el banquillo, la selección oranje confiscó la posesión de la Jabulani desde el inicio, pero sin carburar cerca del área rival, lo que originó una primera mitad bien aburrida. Japón se sentía cómodo defendiendo y Holanda no sabía cómo asaltarlo en su guarida. ¿El resultado para el entretiempo? Ni una sola ocasión y juego chato sin remedio,

Iniciado el complemento, sin embargo, llegó el gol y concluyó el tedio. Japón, herido en el marcador, adelantó sus líneas y el partido cobró una marcha más en su ritmo. Así Van Persie desperdició hasta tres ocasiones frente a Kawashima, que aún volvió lucirse poco después en otro mano a mano con el recién ingresado Afellay.

Algo que quizás solo unos Samurai sin filo pudieron perdonar, pues con el correr de los minutos, el conjunto asiático dispuso de algunas buenas oportunidades e incluso en el último minuto pareció malgastar una ocasión inmejorable para empatar, cuando en vez de fusilar al portero Stekelenburg, Shinji Okazaki prefirió despejar.

 
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