Si
alguna duda tuvieron los entendidos sobre la capacidad de Alemania
para ser una vez más contendiente, ante la ausencia de Michael
Ballack y la juventud del plantel, la lección de fútbol brindada por
los teutones ante Australia, —contundente goleada de 4-0— despejó la
interrogante y confirmó su mentalidad de siempre: ganar sobre la
cancha.
Lo presenciado en el estadio Moses Mabhida, de
Durban hace pensar en la frase del delantero inglés Gary lineker, no
muy lejos de la verdad cuando afirmó que "el fútbol es un deporte de
11 contra 11 en el que siempre gana Alemania", elenco que alcanzó su
sexta victoria en línea en aperturas mundialistas.
Esta hambrienta legión de Joachim Löw buscó el arco
rival desde el pitazo inicial, consciente de su superioridad y ya en
el minuto siete Miroslav Klose lanzó la primera señal con su disparo
de frente al arco en el área, atajado por Schwarzer.
Solo un minuto más tuvieron que esperar los
parciales germanos para vitorear el primer gol, pues la combinación
del extremadamente peligroso zurdo Mesut Ozil y Thomas Müller se
combinaron por la derecha para que este último le sirviera el balón
al borde del área a Lucas Podolski, quien prácticamente fusiló sin
la opción de reaccionar al guardameta australiano.
El propio Ozil, junto a Müller seguirían castigando
a la defensa de los socceroos con sus internadas y centros en los
minutos siguientes, hasta que en el 26 apareció otro temible de las
bandas: Philipp Lahm, quien centró la Jabulani, cabeceada
magistralmente por Miroslav Klose en las narices de Schwarzer. ¡Gooooolllll!!!!
El segundo de los bávaros, marca registrada de Klose y el número 11
del espigado delantero en citas universales. A propósito de esto, el
ariete de 32 años de edad, bota de oro en Alemania 2006 gracias a
cinco perforaciones, ha anotado siete de sus 11 dianas de testa,
además de poseer la nada despreciable marca de 49 con la selección.
Así fueron al descanso y en la reanudación Ozil y
Müller continuaron siendo un infierno para la zaga de los de la isla
continente.
A los 55 en una muestra total de impotencia Tim
Cahill le entró con todo al cerebro alemán en el medio campo Bastian
Schweinsteiger, acción que le valió la expulsión. Allí se acrecentó
el diluvio y en el minuto 67 Müller tuvo el suyo, individualidad que
contó con pausa, recorte a dos defensas rivales y disparo cruzado de
pierna derecha que rozó el palo y se anidó en las redes.
El
tanque celebró, pero eso no era todo. El brasileño nacionalizado
Cacau entró por Klose en el 68 y solo un minuto después puso su
firma, la sentencia de la goleada con flemática definición de
derecha cerca del manchón penal. ¿Lo difícil? El centro y desborde
de Ozil, que lo dejó solo frente al arco.
Suficientes motivos para festejar, primer lugar del
grupo, igualado con Ghana pero con balance de goles muy favorables,
primera experiencia a la usanza de una experimentada maquinaria, si
se tiene en cuenta que la Manshaft con 25,4 años promedio, es el
tercer once más joven del Mundial, sólo por detrás de Ghana y de
Corea del Norte.
Ahora los tricampeones del orbe ostentan tres
triunfos sobre los aussies, 3-0, 4-3 y la goleada de hoy 4-0.