Estadio: Green Point Stadium de Ciudad del Cabo, Sudáfrica
Asistencia: 64 000
Temperatura 12oC
Árbitro: Yuichi Nishimura (Japón)
Asistentes: Toru Sagara (Japón) y Hae Sang-Jeong (Sudcorea)

Alineaciones. Francia (FRA): 1. Hugo Lloris; 2. Bacary Sagna, 3. Eric Abidal, 5. William Gallas, 13. Patrice Evra; 8. Yoann Gourcuff (15. Florent Malouda, min. 75), 14. Jérémy Toulalan, 19. Abou Diaby; 10. Sidney Govou (11. André-Pierre Gignac, min. 85), 21. Nicolas Anelka (12. Thierry Henry, min. 72) y 7. Franck Ribery. Uruguay (URU): 1. Fernando Muslera; 2. Diego Lugano, 3. Diego Godín, 6. Mauricio Victorino; 16. Maxi Pereira, 15. Diego Pérez (8. Sebastián Eguren, min. 88), 17. Egidio Arévalo, 11. Álvaro Pereira; 18. Ignacio Gonzalez (14. Nicolás Lodeiro, min. 63); 9. Luis Suárez (13. Sebastián Abreu), 10. Diego Forlán.

 

VS.

Segundas partes grises y sin goles

Harold Iglesias

Copia fiel de lo acontecido en Korea-Japón 2002, cita mundialista en la que Francia y Uruguay igualaron a cero se comportó su choque en Ciudad del Cabo. Pareciera que el destino condenó los arcos de estas dos selecciones; y no solo los arcos, también los cerebros de aquellos destinados a crear situaciones de peligro, filtrar balones y fusilar las redes rivales.

Forlán dispuso de la ocasión mas clara para Uruguay y no la aprovechó. El resto del partido para olvidar.

Tras un comienzo incierto de ambos elencos y presión por el dominio del medio campo, solo eso presión, porque en materia futbolística distaron mucho de exhibir un juego cohesionado.

Ribery prendió la chispa con un desborde por la izquierda en el minuto siete y le sirvió una pelota de ensueño a Govou, quien falló solo frente al arco. Esa realmente fue la única aparición del ¿10? en el desafío, jugador en quien el loco Raymond Doménech, — sus decisiones fueron realmente dignas de un demente —, depositó toda su confianza al punto de que a pesar de estar ausente por completo en la cancha del Green Point, únicamente lo reemplazó en el minuto 85.

Otro que buscó afanosamente fue Gorcouff: primero puso en peligro la puerta de Fernando Muslera con un centro shut desde el propio lateral izquierdo, pero salvo esas dos opciones la primera mitad de los galos solo quedó en amenazas.

Disparatada también su sustitución por Florent Malouda en la segunda mitad, cuando bien pudo ser la combinación de ambos motivo de preocupación para la defensa celeste. Si ese cambio no convenció a los parciales galos, mucho menos el de Tierry Henry por Nicolas Anelka, a sabiendas de que "el puma" dio batalla en solitario como delantero.

Del otro lado los charrúas intentaron sacar partido de un tenso cerrojo en el medio campo. Justo hasta allí, y en ocasiones hasta terreno defensivo tuvo que subir Forlán, gladiador prácticamente en solitario de los uruguayos para intentar crear peligro. De sus botines tuvieron que salir las pocas ideas del once charrúa, lo que evidencia la carencia de un cerebro en el medio sector; y que el joven ariete Luis Suárez acompañe al cañonero celeste en el ataque, pues la mayoría de las acciones en las que se involucró culminaron en off side.

Para colmo de males el recién subido de la sub 20 Nicolás Lodeiro, una de las esperanzas del elenco sudamericano en materia de creación, recibió dos merecidas tarjetas y resultó expulsado, primero de la justa, en el minuto 81, tras fiera entrada sobre Bacary Sagna.

En resumen la batalla, si se le puede llamar así al tedioso encuentro, se libró en el medio sector, pero ningún elenco pudo hilvanar una secuencia de toques exitosa, de ahí el 0-0 definitivo, a la usanza del de tierras asiáticas y el amistoso celebrado entre ambos combinados poco más de un año atrás.

Ese resultado pone en calidad de iguales a los cuatro conjuntos del apartado A, con ligera diferencia para México y Sudáfrica, autores de un gol en su abrazo y que además enseñaron un fútbol mucho más atractivo y cohesionado.

Toca ahora seguir esperando, la balanza sigue equilibrada y el futuro dirá si "le bleus" o la charrúa romperá el hechizo de las "gafas", si se vuelven a ver las caras en Brasil 2014.

Francia-Uruguay: ni goles ni aplausos

Ni goles ni aplausos para el partido entre Francia y Uruguay, que deja al grupo A de la Copa Mundial de Sudáfrica con un cuádruple empate tras la primera jornada de la magna cita, y de hecho se convierte en un grupo de la muerte, que en su segunda fecha podría tener definiciones de cara a los octavos de finales.

Ni uno ni otro equipo pudieron encarar de plano la portería rival. Francia, tuvo un gran dominio, pero muy poca contundencia en ataque. ¿Las causas? Faltó cohesión en esas adelantadas líneas, que si bien le permitieron tener el balón, le impidieron la definición. Otro elemento: sus puntas, ya sea Anelka o Henrry después del 25 de la segunda mitad, quedaron siempre solos, si acompañamiento en medio de un mar de piernas defensoras sudamericanas.

Por otro lado, a los europeos le falto desborde con el habilidoso Ribery, muy encerrado en el corredor izquierdo, por el que nunca pudo tener éxito frente al cerrojo adversario. Tampoco lo pudo conseguir Evra por la derecha.

En tanto, Uruguay se encerró tanto en su zona defensiva que se quedó sin salida, y aunque intentó varios balonazos, constantemente perdieron los balones ante la última barrera francesa, siempre sobre la línea central.

Ya con diez tras la expulsión de Loreido en el a falta de 15 para el final, Uruguay renunció al gol y Francia estuvo exactamente 13 minutos sobre la meta de su rival, pero sin puntería y lo que es aún peor, sin una idea clara de cómo encarar el arco de Fernando Muslera, exacto en cada una de sus intervenciones. El, junto a Mauricio Victorino y el incansable Diego Forlán, fueron lo mejor de Uruguay, en tanto por el lado de Francia, Evra jugó un buen partido y Sagna por la derecha logró servir balones que nunca encontraron el agente definidor del partido.

 

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