SUDÁFRICA 1 – MÉXICO 1
Armisticio en el
estreno
Justo empate para un partido inaugural en el que
Sudáfrica, guarecida en el gol de Tshabalala y las atajadas del
arquero Khune, rozó el triunfo con un tiro al poste del ariete
Mphela a escasos minutos del final, luego de que México, mucho más
dominador, firmase el empate por intermedio de Rafa Márquez
Ariel B. Coya
Al final hubo empate en el estreno. Un resultado
que, visto lo visto, hizo justicia a lo acontecido en el campo y que
vino además a reforzar la estadística mundialista, según la cual el
país sede nunca ha perdido un partido inaugural (con lo que ahora
hacen ocho las ocasiones) ni México tampoco lo ha ganado (5). De
modo que esta vez siguió sin aparecer la excepción de la regla,
aunque en algunos compases del primer tiempo la selección de Javier
"El Vasco" Aguirre amagase con romper el maleficio.
el
arquero de los bafana - bafana (Khune) detuvo un disparo colocado de
Guille Franco en la primera parte.
Espoleado por esa motivación extra, quiso México
dominar el encuentro desde el principio y ni bien sacó del círculo
central, tras el silbatazo del árbitro uzbeco Ravshan Irmatov, tomó
la iniciativa ante un conjunto sudafricano que a pesar de su localía
optó por plantarse en el campo con más sigilo.
Giovanni dos Santos se relamió al minuto dos con la
primera oportunidad de gol para los aztecas, pero su remate de zurda
salió desviado oportunamente por la pierna de un defensor. Aunque en
el banquillo rival Parreira intentaba extirparle la timidez a sus
jugadores, a Sudáfrica le tomó casi un cuarto de hora percatarse de
que ya se jugaba la Copa del Mundo, con ellos como protagonistas,
apenas después de que Guille Franco realizara a la salida de un
corner su primera incursión en el área.
Poco a poco, sin embargo, los Bafana Bafana
comenzaron a adentrarse en el encuentro, conectando a través de
Siphiwe Tshabalala y Steven Pienaar, el habilidoso armador del
Everton inglés que precisamente gozó de la primera llegada de
peligro, con un cobro libre directo.
Aún así, México continuó arreciando, sobre todo a
balón parado, y ya en el minuto 37 consiguió enviar la Jabulani al
fondo de las redes, pero fue un espejismo. El juez de línea sancionó
correctamente una posición adelantada y el marcador permaneció
inmóvil cinco minutos después de que Guille Franco dispusiera de
otra ocasión clarísima en un mano a mano. No obstante, el guardameta
Itumeleng Khune se erigió en genio y figura bajo los tres palos y
rechazó con un manotazo su disparo.
Como si no bastaran sus paradas, Khune tranquilizaba
a sus compañeros mostrándoles los pulgares alzados en el estadio
Soccer City de Johannesburgo, donde Nelson Mandela pronunciara su
primer discurso multitudinario al salir de prisión. Justamente se
cumplían este viernes 46 años desde que el 11 de junio de 1964,
Mandela y siete camaradas fueran condenados a cadena perpetua por
sabotaje en el juicio de Rivonia. Aunque a última hora el líder
histórico debió cancelar lamentablemente su asistencia al partido
inaugural —debido al trágico fallecimiento de su bisnieta Zenani, de
13 años de edad, en un accidente de tránsito— unos días antes había
ungido con sus mejores deseos a los Bafana Bafana, quienes igual
recibieron de sus aficionados un baño de masas muy similar a los que
solían vivir los Beatles durante la década del ’60.
EMPUJE LOCAL
Quizá por ello era cuestión de tiempo entonces que
el incesante zumbido de las vuvuzelas se tradujese a su vez en un
giro de los acontecimientos en el campo. El conjunto local comenzó a
mostrarse más atrevido y despidió el primer tiempo con un verdadero
acoso sobre la puerta de Oscar "El Conejo" Pérez.
Semejante asedio debió haberle servido de
advertencia al técnico mexicano, pues apenas cumplidos los primeros
diez minutos del complemento tres toques le bastaban a Sudáfrica
para adelantarse en el marcador. Teko Modise trenzó un pase perfecto
al espacio y por la izquierda tronó la zurda de Tshabalala para
rubricar el primer gol del Mundial. Corría el minuto 54 y en el
banquillo del Tri comenzaban a sobrevolar las dudas.
No en vano, el Vasco tan resolutivo como siempre
prefirió sacar de la reserva toda su artillería dándole entrada a
Andrés Guardado y Cuauhtémoc Blanco y la estrategia le funcionó, al
menos para salvar los trastos ante un elenco anfitrión que ya soñaba
con iniciar su periplo mundialista sumando tres puntos. De las
piernas de Guardado brotó el centro a la olla para que Rafael
Márquez estampara el empate, tras ganarle la espalda al muro
defensivo sudafricano. Y ahí murió el partido, o al menos su
marcador, pues ningún otro balón asomó de cualquiera de las
porterías. Katlego Mphela aún volvió a helarle los nervios a la
afición mexicana, superando con su velocidad de gamo a la zaga
azteca, pero su toque sutil lo rechazó el palo tras retratar en la
salida al Conejo Pérez. Ambas selecciones firmaron el armisticio y
ahora tendrán que estar muy pendientes de lo que ocurra entre
Francia y Uruguay en Ciudad del Cabo, pues de ahora en adelante su
margen de error es casi nulo.

Sudáfrica
vistió de lujo su mundial con el 1-1 ante México
Sudáfrica
le arrancó un empate a uno a un México que parecía superior,
pero que no pudo demostrar esa cualidad ante un elenco
anfitrión que si bien soportó muchísimo en el primer tiempo,
se creció, y mucho, en el complementario.
México tuvo
unos 10 primeros minutos de partido en los que parecía que
golearía su más inexperto rival, sin embargo las
combinaciones y el mejor tratamiento del balón no se
convirtieron en gol.
El resto
del primer parcial, justo hasta el minuto 40 fue más de lo
mismo, Sudáfrica esperando atrás y regalanado prácticamente
la mitad de la cancha, sin que México aprovechara tal
planteamiento.
Y en los
últimos cinco de la apertura, Sudáfrica se lanzó sobre la
puerta defendida por Oscar Pérez y logró acosar. En solo 120
segundos alcanzó cuatro tiros de esquina, pero tampoco pudo
perforar.
Tras el
descanso y cuando solo se había jugado nueve minutos, el
mismo Sudáfrica que esperaba atrás lanzó un contragolpe de
solo dos toques y en felina carrera y magistral zurdazo,
Shabalala le dio al mundial el primer gol y Sudáfrica
reventó de alegría.
Paradójicamente, cuando México jugaba mejor (primer tiempo)
no pudo anotar, sin embargo tras 32 minutos de segunda mitad
sin una llegada clara frente a la meta sudafricana, llegó el
empate después de un cobro en corto de tiro de esquina, con
un Rafa Márquez, que echó toda su clase encima de la defensa
adversaria porque sin pelota, buscó la ubicación exacta
sacándose magistralmente el fuera de juego y definiendo con
sangre fría, sin desesperarse y con calma, pero matador.
A falta de
un minuto para los 90, llegó Katlego Mphela
y el
poste le sacó de la derrota a México, pues portero y
defensas mexicano quedaron incomunicados y pusieron en
peligro la cabaña.
Las palmas
también para el portero sudafricano Itumeleng Khune, quien
aguantó todo lo que iba entre los palos.
En fin, Sudáfrica vistió de lujo su mundial ante un México
que se achicó después del gol y no convirtió en la cancha su
mejor fútbol