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Nancy Morejón
Criatura
de la Revolución
CELIA PÉREZ Estudiante
de Periodismo
Fue casi imposible dar con
ella. Por suerte me dijo un colega que la hallaría en el Centro
Cultural Dulce María Loynaz, en un encuentro que cada mes organiza
con personalidades de la literatura cubana.
Alegre, conversadora,
serena —a pesar de encontrarse en estos días muy atareada por estar
la Feria del Libro que se avecina dedicada a ella—, Nancy Morejón
respondió a cada pregunta de la prensa y aún así tuvo tiempo para
atender al público presente.
Cuando el encuentro
concluyó, pensé que toda la gente que allí había le caería
encima; pero solo unos pocos lo hicieron, y tuve la oportunidad de
acercarme humildemente a decirle que yo era estudiante de Periodismo y
que si era tan amable de concederme una entrevista. "Sí, mi amor,
cómo no", fueron sus palabras textuales. Para mí, que al lado de
ella me sentía tan pequeñita, esas palabras tan dulces me animaron y
me devolvieron la ecuanimidad.
Después de toda una
vida de éxitos, ¿continúa siendo Nicolás Guillén el principal
referente de su obra poética?
"Sí,
por supuesto. Guillén es y será siempre mi principal referente. Es
un autor fundamental por su concepción de la cultura cubana, de la
cual soy discípula. El tema de su poesía está muy vinculado con el
mío. Pero me preocupa que utilices el término éxitos. En la
literatura, las cuestiones no están relacionadas con el éxito,
aunque Guillén fue un poeta muy exitoso. Hay poesía muy seria y muy
profunda que no lo tiene. Lo importante es que tenga calidad por
encima de todo."
¿Y es usted referente
para algunos de los jóvenes poetas?
"Parece
que son muy tímidos, porque aunque hay poetas jóvenes que se
acercan, no es exactamente lo mismo que yo tengo con Guillén. Pero
bueno, sí, existen jóvenes poetas que me quieren, como es Teresa
Melo, de la cual saldrá próximamente en Santiago de Cuba una
antología con los poemas míos que ella prefiere, o Sigfredo Ariel,
que me quiere, que me sigue."
¿Cómo se representa
hoy en día el cauce fundamental de la poesía con la deshumanización
que existe a nivel mundial?
"Muchas
veces la poesía no tiene que estar relacionada con esas catástrofes,
porque es precisamente la poesía como una tablita de salvación en
medio de situaciones bien adversas, como las que vivimos nosotros;
estamos en una era belicista, no hay términos para explicar lo que
está ocurriendo en lugares donde el señor Bush hace lo que se le
antoja. Puede haber un poeta que evada esas circunstancias. No todos
los poetas ven la realidad que los circunda de la misma manera."
Pienso en los versos "Maldigo
la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales" o "El
poeta tiene que tomar partido, partido hasta mancharse". Partiendo de
ellos, ¿es Nancy Morejón un ser político?
"Me
has dejado conmovida con esos versos de Gabriel Celaya; cuando yo era
joven los decía de memoria, porque me encantan. Todo el mundo es un
ser político, para un lado o para el otro. El que diga que es
apolítico, ya de hecho asume una posición política. Yo me considero
un ser progresista, una criatura de la Revolución cubana, y en esa
medida he defendido la libertad que he tenido de escribir poesía
política, sin que nadie me diga qué tengo que escribir. Creo en la
poesía política, mientras tenga calidad. Yo no creo que se pueda
transmitir un mensaje por una buena causa si se escribe mal. Aunque la
causa sea muy noble el mensaje pierde su vida. Hay que escribir bien,
y ojalá siempre fuera por las mejores causas."
De usted la crítica
dijo lo siguiente: "La madurez poética de Nancy Morejón ha ido de la
mano con la madurez política de la Revolución cubana". ¿Es esto
cierto?
"Para
mí esto es un elogio, tengo que admitirlo. Hasta se me salen los
colores, lo cual en mí es muy difícil. Me siento muy halagada. No me
considero la más, ¡qué va!; solamente soy una cubana de esta
época dispuesta a arriesgarlo todo por preservar las conquistas de la
Revolución."
¿Se considera una
poeta de transición entre los de su generación y los jóvenes?
"Eso
no me importa mucho. Las cuestiones generacionales no son importantes.
Lo que vale es la huella que dejaste a tu paso por el mundo, cómo te
reciben, cómo te leen. Si soy de transición o no, son los críticos
los que tienen que decirlo. Yo me siento cercana a ustedes, que son
muy jovencitos, y me siento cercana a Augier, que tiene 95 años."
¿Con qué ánimo y
expectativa va a esta Feria del Libro?
"En
serio, voy a comprarme un ajuar bien cómodo y unos tenis de goma,
para enfrentar la Feria en las muchísimas ciudades en las que tengo
que estar. Voy a la Feria con mucho entusiasmo y con el corazón
abierto para recibir a todos los lectores cubanos y a los de cualquier
parte del mundo."
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